Archive for mayo, 2009

Hacia un plan nacional de desarrollo agropecuario

Martes, mayo 26th, 2009

22-05-2009 / 


Alejandro Rofman

Nos proponemos en este texto retomar los lineamientos generales que debería contener un plan nacional de desarrollo agropecuario inserto en un modelo de acumulación con inclusión social y equidad redistributiva. Este plan debe ser explicitado a mediano y largo plazo (5 a 10 años) a fines de que la política a poner en marcha, que supone paulatinos pero significativos cambios estructurales, pueda madurar adecuadamente.
El objetivo de este aporte es el de presentar bases muy generales y preliminares de un plan conducente a generar un debate altamente participativo, con la voz y la decisión de todos los sectores sociales involucrados en el proceso agrícola-ganadero y agroindustrial. Esta presencia protagónica de los actores sociales agrarios deberá con preferencia involucrar a aquellos que, mayoritariamente, son trabajadores activos y presentes en la vida cotidiana del sector e integran las franjas de población de menor poder, riqueza e ingreso.
Este aporte aparece, además, en un momento oportuno. Las elecciones legislativas del mes que viene exigen definiciones concretas sobre estrategias de desarrollo acordes con las necesidades reales de los diversos sectores que componen el tejido socioproductivo del país. Lamentablemente, hasta ahora, sólo en casos excepcionales se han oído voces provenientes de los diferentes espacios políticos que expresen ideas concretas sobre qué y cómo avanzar en un proceso de desarrollo autosostenido y sustentable, acompañado de una profundización de la redistribución progresiva del ingreso. Esta contribución asume el carácter de un compromiso personal con la asunción de tal desafío y pretende estimular el debate de proyectos que hacen al futuro de un país más justo, con mayor integración territorial y con una creciente presencia de formas solidarias de producción y gestión.Los objetivos del plan que aquí se introduce deberán tender a:

1. Proponer un marco general de funcionamiento sectorial que reconozca las profundas heterogeneidades estructurales que se observan entre los actores sociales que integran la actividad agropecuaria nacional para que tiendan a reducirse de modo sustantivo en el lapso decenal mencionado;

2. Incorporar, como objetivo prioritario, el de llevar adelante un programa de soberanía alimentaria, de modo tal que la producción de bienes finales e intermedios provenientes del sector puedan satisfacer las necesidades nutricionales de toda la población previo a cualquier transacción al exterior de tales bienes. Ello implica estimular el uso interno, en forma creciente, de materias primas sectoriales, con el objetivo de reforzar las cadenas productivas alimentarias y ofrecer al conjunto de la sociedad los alimentos indispensables para una adecuada dieta nutricional.

3. Aspirar a que se reduzca sustancialmente la brecha económica y social entre los actores sociales de menor dimensión y capacidad de acumulación de aquellos que detentan, por su mayor tamaño y potencial de reproducción de su capital, condiciones de expansión altamente favorables.

4. Asegurar que en el término de vigencia del plan se asegure la plena vigencia de condiciones satisfactorias de sustentabilidad ambiental en el desenvolvimiento de las actividades productivas de modo tal que se garantice la preservación, para la presente y futuras generaciones, tanto de la calidad productiva de la tierra como del uso racional y equitativo del agua, en los casos en que los procesos agrarios requieran que sea obtenida mediante riego artificial.

5. Estimular la presencia de formas de tenencia de la tierra que posibiliten la legalización de su pertenencia a todos aquellos que hoy carecen de atributos legales al respecto y que se amplíe sustancialmente las formas de manejo asociativo y/o cooperativo entre los productores, de modo de alcanzar estadios superiores de distribución equitativa y justa de los excedentes generados por la actividad. Para ello será prioritario desalentar las actualmente dominantes modalidades de gestión basadas en principios rentísticos y de especulación financiera. Por el contrario, se estimulará la presencia de la agricultura familiar en los diferentes predios bajo explotación. Ello supone un proceso de organización de la propiedad sobre bases de cooperación y solidaridad, con la postulación del principio de una agricultura con agricultores residentes. Al respecto, será necesario reforzar el desenvolvimiento del Instituto de Promoción de la Agricultura Familiar y de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, recientemente creadas, en el espacio de la SAGPyA.

6. Propender a que en las cadenas productivas se afiancen formas transparentes de relación entre los diversos actores sociales que las integran, de modo que se eliminen prácticas de carácter monopólico u oligopólico que consagran distorsiones inequitativas en el reparto del excedente totalmente producido.

7. Sentar las bases para que los mercados asociados a la actividad de los diferentes actores sociales sean estrechamente regulados para posibilitar que desaparezcan toda clase de mecanismos de explotación y de subordinación entre productores de diferente poder de negociación tanto al interior de las cadenas productivas como en las relaciones hacia intermediarios, proveedores de servicios, exportadores, etcétera.

8. Incorporar en las estrategias a los trabajadores asalariados en sus diversas modalidades para ofrecerles condiciones de vida y de trabajo acordes con una legislación social que asegure salarios y condiciones de trabajo dignos.

9. Ofrecer paquetes tecnológicos a los productores, tales que los mismos tengan plena accesibilidad a dichas innovaciones, en total concordancia con el perfil productivo de cada uno, para lo que se privilegiará la generación de tecnología proveniente de unidades operativas de carácter público, sin fines de lucro, como el INTA. Al respecto, será indispensable que prime la adopción de modalidades de manejo y gestión de los diferentes procesos agrarios a partir de un enfoque sustentable desde el punto de vista de la preservación del ámbito físico y social y de las prácticas tradicionales de la agricultura familiar. En la misma dirección, será objetivo fundamental del plan crear mecanismos adecuados de producción y diseminación de información para que ésta constituya un bien colectivo y no un recurso esencial sólo disponible para pocos.

10. Poner en marcha, finalmente, un plan nacional de inversiones en la provisión de bienes públicos a fin de que ninguna familia productora de bajos ingresos (campesina, descendiente de pueblos originarios o empobrecida) esté privada de satisfacer la totalidad de sus requerimientos destinados a sustentar un nivel de calidad de vida digno e integral.
Estos objetivos centrales suponen distinguir, entre el heterogéneo espacio social de productores y trabajadores fijos y temporarios, sus características más salientes y sus necesidades concretas en aras de satisfacer las metas arriba enunciadas.
Al respecto, es posible distinguir cuatro grandes sectores de productores, altamente diferenciados entre sí que requieren, además de políticas generales que abarquen a toda la actividad, estrategias específicas que atiendan al perfil socioproductivo propio de cada sector.
De ello nos ocuparemos en una próxima contribución para desembocar, finalmente, en una propuesta de acciones concretas y efectivas a instrumentar y debatir.

Alejandro Rofman
Economista. Candidato a diputado nacional por el Encuentro Popular para la Victoria (Ciudad de Buenos Aires)

 

 

Próximos eventos de Carta Abierta Comuna 12:

Lunes, mayo 25th, 2009

Día 25 de mayo: se instalará un stand en el festival que realiza todos los años Vecinos POR EL 25.

Objetivos: Propagandizar  el proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual y continuar con la campaña electoral. Dar al encuentro con los vecinos un sentido coloquial.-

LUGAR: Av. Triunvirato entre Olazábal y Mendoza.

HORARIO: Desde las 14 hasta las 18hs.

MATERIALES: síntesis de proyecto de ley de medios, una historieta elaborada por la comisión de medios, el BOLETIN Nº 2 de CARTA ABIERTA COMUNA 12, el Tríptico de la Presidencia de la Nación y la Carta V de C.A. Tendremos también los 21 puntos. Se montará el  mural elaborado por el grupo de muralistas de C.A.; el  cartel donde se identifica a C.A. Comuna 12.- Materiales elaborados por el comité de campaña de la ciudad de BS.AS. y además una pantalla instalada por jóvenes del INCAA, donde se mostrará material sobre el proyecto de ley de medios. Esperamos contar con la colaboración de los compañeros de la comisión de economía de C.A. para conversar con los vecinos. Estas conversaciones serán anunciadas por micrófono con la intención de armar pequeños grupos y debatir, se contará con sillas para este fin. Se ha elaborado un panel donde se muestra el BARBIJUS MEDIÁTICUS que previene contra el virus TILINGUS TELEVIDENCIS.

 

Día 6 de junio:  Se instalará una nueva mesa  para difundir los materiales de campaña.

Lugar: Olazábal y Triunvirato.

HORARIO: De 10 a 13:30 hs.

Se participará en esta semana (entre el 18 y el 23 de mayo) de reuniones del comité de campaña de Comuna 12 para aunar esfuerzos con otras agrupaciones políticas.

Entrevista a Claudio Scaletta, Lic. en Economía (UBA), periodista especializado en economía, columnista agropecuario de Página/12, [1999-2009). Premio Giovanni Agnelli a la Excelencia Periodística (2003). Director de FruticulturaSur.com

Domingo, mayo 24th, 2009

 

-No todos nuestros lectores tienen una clara idea del cambio tecnológico que se vivió en la actividad agropecuaria de la pampa húmeda en los últimos 15 años. ¿Podrías contarnos resumidamente como eran el antes y el después de la actividad?

 

-El cambio tecnológico en el agro local tiene una parte de mito y otra de realidad muy palpable. Por un lado existe efectivamente un cambio de fondo en el paquete tecnológico, que es el de la utilización de transgénicos y la siembra directa a partir de 1996, paquete que trajo aparejado cambios estructurales muy importantes. Entre ellos, la mayor escala de las explotaciones y la expansión de la frontera agrícola, muchas veces desplazando cultivos regionales, como es el caso de la caña de azúcar en Tucumán o el algodón en el Chaco. Esto trajo necesariamente talas y desmontes. Obviamente el aumento de la superficie sembrada significó un importante aumento de la producción de cereales y oleaginosas, que en 2008 estuvieron a punto de pasar las 100 millones de toneladas, barrera que no se superará en la presente campaña por las desfavorables condiciones climáticas. Esto no quiere decir que de no existir la nueva tecnología esta expansión no se hubiese producido. El paquete transgénico-directa no entraña en sí mayores rindes y expansión, sino que facilita el proceso. Desde el punto de vista microeconómico las nuevas tecnologías también significaron un aumento de las necesidades de escala. Se utilizan maquinarias más caras y sofisticadas, como puede serlo una sembradora de directa o tractores con comando satelital, lo que significa que son necesarias mayores superficies para amortizarlas. En buena medida esto explica el fenómeno de la tercerización de servicios de tareas culturales, como siembra y cosecha, lo que se entrelaza también con la aparición de nuevos sujetos agrarios y el fenómeno de los arrendamientos. Más del 60 por ciento de la producción se realiza en campos alquilados. También la consolidación de un sujeto más: los proveedores de insumos; las firmas biotecnológicas. No se trata de actores que antes no existían, sino que ahora se vuelven más importantes en el entramado. Como ven, el tema es difícil de resumir porque es una transformación estructural. La parte de mito es poner a la tecnología transgénica en el centro de la explicación de la expansión. El paquete transgénico comenzó a aplicarse cuando el proceso de sojización ya se había iniciado y estaba en marcha. A principios de los ’90 la soja ya era el principal cultivo de la Argentina y los transgénicos se introducen masivamente a partir de 1996. La sojización está más vinculada a la demanda mundial y a los precios internacionales que al cambio técnico, lo que no quiere decir que este no acompañe.

 

-Según tu punto de vista, cómo fue el proceso histórico, social que abonó el terreno para que una organización que históricamente contuvo al sector “proletario” de la actividad agropecuaria, haya virado hacia esta Federación Agraria que no encuentra contradicción en aliarse con sus antagonistas históricos, CRA y la SRA?

 

-“Proletario” me parece un poco mucho. Creo que a muchos de los que desaprobamos la movida esmerilante de las corporaciones agropecuarias iniciada en 2008 nos resultan más desagradables personajes como Buzzi que como Llambías o Biolcatti. Esto tiene raíz antropológica; la traición es una de esas actitudes que provocan rechazo en todas las culturas y estamentos. Es muy feo, además verlo a Buzzi hablando por ahí de la defensa de los pequeños productores cuando uno sabe que defiende otra cosa. Uno suponía que Buzzi, mejor dicho la Federación Agraria, representaba a los sectores más “progresistas” del campo. Incluso la FAA aportó a la campaña de Pino Solanas. Llambías o Biolcatti, en cambio, son lo que son, “agrogarcas” consumados, dirían los compañeros, de los que nadie esperaba otra cosa. Pero si se mira desapasionadamente la lógica de los actores y el proceso económico que hay detrás puede comprenderse que la alianza de las 4 entidades no fue contra natura. Aunque la FAA tiene una historia de defensa de los intereses de los pequeños y medianos productores, los cambios estructurales ocurridos en el campo alteraron su base social. Por un lado el sujeto al que representaba FAA en otros tiempos está en vías de extinción por el proceso de aumento de escala del capital en el agro. Por otro, los sobrevivientes del proceso de concentración ya no son esos míticos productores independientes o arrendatarios de antaño, sino nuevos actores que han crecido y se han enriquecido. Fueron además tributarios del modelo de crecimiento de la post convertibilidad, por eso votaron mayoritariamente por Cristina. Cuando en 2008 se intenta llevar adelante el esquema de retenciones móviles, en un momento en el que sólo unos pocos economistas vislumbraban afuera las señales de la crisis internacional, pero en el que la mayoría creía que la soja podría llegar a los 1000 dólares la tonelada, FAA consideró que tenían más para perder que para ganar, por eso cerraron filas. La actual administración tiene una manera bastante cerrada de ejercer el poder, este es a mi juicio su principal defecto. Entre otras cosas este estilo cerrado la priva de cuadros que puedan salir a los medios a pelear por el modelo y explicarlo. Muchos análisis sostienen que el gobierno cometió un error político en dejar que las corporaciones agropecuarias se unifiquen. Si bien padezco el sesgo de mirar la política desde la economíaa, no estoy muy seguro si era posible tener a la Federación Agraria del propio lado, al menos no con un esquema como el de la 125 cuando apenas se lanzó.

 

- ¿El glifosato puede ocasionar daños a la salud? En caso afirmativo ¿por qué no lo sabíamos y qué nos llevó a saberlo?

 

- Me gustaría plantear la cuestión de otra forma. Creo que el problema que hoy lleva al glifosato al centro de la discusión no empieza precisamente por lo sanitario. Hablábamos del nuevo paquete tecnológico transgénico. Lo que conocemos habitualmente como  soja transgénica es una semilla modificada genéticamente para ser resistente a un herbicida, el glifosato. La empresa que desarrolló la semilla, también desarrolló el herbicida y comenzó a vender el paquete. De esta manera se aseguró el repago de la Investigación & Desarrollo más una ganancia. Hasta hace poco seguía luchando en los tribunales internacionales para cobrar en la Argentina regalías por las semillas. Hoy no es solamente esta empresa, Monsanto con su herbicida Roundup y la soja Roundup Ready, la que comercializa localmente el paquete. Monsanto y otras biotecnológicas siguen trabajando además en otros paquetes para otros cultivos, y hacen ingeniería genética aplicada para obtener nuevas semillas resistentes, por ejemplo, al estrés hídrico e incluso a determinadas plagas. Desde el punto de vista científico esto no es malo, es muy bueno. Esto será crucial para un mundo que se calienta y dónde la sequía se expande. Si a uno no le gusta lo que debe cuestionar es, en todo caso, al sistema social que permite la apropiación privada del germoplasma y de su transformación genética, es decir al capitalismo. O bien debe proponer que sea el sector público el que se dedique a estos desarrollos tecnológicos que por cierto demandan ingentes capitales. Las empresas biotecnológicas son un nuevo actor que participa de la renta agraria. Al interior mismo del sector existe una puja por la distribución de la renta. Antes de que el conflicto de las corporaciones con el gobierno ocupe toda la escena se discutía el “uso propio” de las semillas, las “regalías extendidas”, el derecho “ancestral de los campesinos” a usar las propias semillas, cuando en realidad se trataba de productores de todos los tamaños que compraban las famosas “bolsas blancas” (transgénicas sin marca). Alguna vez fui muy criticado por los ecologistas extremistas –agrego el calificativo porque yo mismo me considero ecologista- por decir estas cosas. Yo creo que hay una corriente “antitransgénica”, muy funcional a los intereses de los subsidiados empresarios del agro europeo, encarnada por multinacionales como Greenpeace. Deténganse, como simples observadores, a ver de qué problemas ecológicos se ocupa esta multinacional y de cuales no. Este pensamiento provocó, a mi juicio, una seria deformación teórica, que es explicar los muy serios problemas sociales y ecológicos provocados por el monocultivo sojero empezando por la tecnología. No serían las rentabilidades relativas las que guiarían a los actores económicos privados a optar por sembrar uno u otro cultivo, sino la existencia de una tecnología que los induce: las horribles semillas transgénicas y su glifosato envenenador. Sin embargo, es la propia historia de la sojización en la Argentina la que desmiente esta lógica: La sojización precede a la soja transgénica. Y lo peor de todo es que al usar glifosato se usan menos agroquímicos que si no se usase este paquete. Usar glifosato es más barato porque se usan menos herbicidas, no más.  El glifosato, como cualquier agroquímico, no es neutro para la salud humana ni para el medio ambiente. Su uso demanda por ello una regulación adecuada. Si hoy el Estado descubre la existencia de un envenenamiento masivo, entonces existe una seria falla de regulación de la que es responsable no solo la administración de 1996, sino también la actual, que gobierna desde hace 6 años. Por todo esto creo que el peor argumento en una disputa con el campo, es el del glifosato. Se trata de una argumentación muy vulnerable y débil cuando existen muchos frentes más potentes. Los graves problemas de exclusión social y degradación ambiental del actual modelo agrario pasan por otro lado.

 

- ¿Cómo funcionaría y que consecuencias tendría hoy la actividad agrícola en caso de prohibirse el uso del glifosato? ¿Es sustentable un campo sin glifosato?

- En principio se usarían más agroquímicos, lo que sería más caro para los empresarios y disminuiría el excedente económico. También se produciría la paradoja de una situación peor para el medio ambiente. La única alternativa real sería la producción orgánica, pero esto significaría una pérdida de rentabilidad relativa, en términos internacionales, para la producción local. Parece un escenario impensable en función de la composición de nuestras exportaciones y de las fuentes de financiamiento del sector público. Acá distingo entre lo que me parece mejor o ideal y lo que es. Sería fantástico un campo sin agroquímicos, pero implicaría una transformación revolucionaria. Me parece más viable en el corto plazo buscar mejoras en la regulación de la aplicación. Consulté a algunos técnicos y me comentan que el control es una tarea bastante complicada. También hay mucho por hacer en materia de concientización de los actores, pero como en el campo producen empresas antes que campesinos, el horizonte no es simple.

 

- La situación actual, post crisis financiera y sequía que afectaron los  precios de los commodities ¿requiere rever el nivel de retenciones en los cuatro cultivos masivos (girasol, maíz, trigo y soja)?

- Las retenciones, como se dijo muchas veces, tienen en principio una doble dimensión, la tributaria y la macroeconómica, de aquí su potencia como instrumento de política. En su dimensión estrictamente tributaria poseen, desde la perspectiva del Estado, una virtud especial, son fáciles de cobrar, y a pesar de alguna subfacturación; difíciles de evadir. Esto las hace preferibles a otros instrumentos, como por ejemplo el impuesto a las Ganancias. En su dimensión macroeconómica son aun más multidimensionales. Primero funcionan para separar los precios internos de los externos. Luego sirven para que el sector público comparta con el privado las ganancias extraordinarias de origen cambiario. En tercer lugar sirven como instrumento de regulación sobre los incentivos o desincentivos económicos para determinados productos o sectores y, lo que en la Argentina es particularmente importante para contrarrestar diferencias sectoriales de productividad, la famosa “estructura económica desequilibrada”. Las funciones no se agotan aquí, también pueden usarse para que la sociedad participe de la renta de la tierra entendida como bien social, pero aquí se entra en un plano más ideológico. Esta breve reseña sirve para hacer evidente que las retenciones son un instrumento con múltiples efectos y, por lo tanto, su manejo no puede nunca ser estático. Se trata de una herramienta de política que demanda un seguimiento muy fino. Nunca debería afectar el beneficio razonable del productor primario, aunque en este aspecto creo que falta un profundo debate de los procesos de formación de los precios internos y de los oligopsonios al interior de las cadenas de valor o circuitos productivos. Por otra parte, las señales de los mercados internacionales muestran hoy una tendencia alcista para la soja y una de estancamiento relativo para trigo y maíz. Los precios parecen haber regresado a los valores de mediados de 2007, antes del auge especulativo. Al margen de la sequía, la producción de soja crece más que la de los restantes cultivos y la sojización es un problema estructural. En este contexto no habría razones para bajar las retenciones a la soja, pero quizá podrían incentivarse los restantes cultivos.

 

- Puesto a tomar decisiones ¿cuáles serían las medidas que entendés mejor aliviarían la situación de las economías regionales, de los pequeños cultivos y que “des-sojizarían” la discusión?

- Los periodistas siempre nos escudamos en que nuestra tarea es contar y a lo sumo explicar lo que pasa y que no nos corresponde hacer propuestas de política, pero ya que me toca estar del otro lado no me voy a privar del gusto. Yo creo que “él” problema del agro argentino, no para los empresarios del campo, sino para la sociedad, es el desequilibrio de rentabilidades que favorece la producción sojera. Si uno deja esta situación librada al mercado, la asignación de recursos es completamente predecible: cada vez se producirá más soja. A mi juicio producir “ese yuyo” no tiene nada de malo. El problema es que si se produce soja no se producen otras cosas y se desequilibra la estructura productiva. Adicionalmente, por lo que charlábamos de los mayores requerimientos de escala, esta producción se realiza cada vez con menos gente. Leía en una publicación estadounidense que la soja demanda un puesto de trabajo cada 500 hectáreas y que se estima que “el aumento de la productividad” nos llevará pronto a un empleo cada 1000 hectáreas. Creo que es insólito que se sostenga que el efecto multiplicador sobre la economía de la riqueza generada sea la demanda de departamentos de lujo por parte de los rentistas del agro, o que estos manden sus hijos a estudiar a las grandes ciudades. Es siempre preferible el modelo de “agricultura con agricultores”, como decía la FAA, con más cultivos más intensivos en mano de obra por hectárea. Las medidas de política, entonces, serían desincentivar la soja, con lo que se reduciría el riesgo del monocultivo y la degradación de los suelos, e incentivar los cereales. También trabajaría sobre las cadenas comerciales de todos los circuitos regionales para evitar la extracción intersectorial de renta y favorecer la formación del precio primario. Luego destacaría que el agro no son sólo cereales y oleaginosas, sino también las restantes economías regionales; como la vitivinicultura, la fruticultura, el azúcar, el algodón, el tabaco, la yerba mate y los cinturones hortícolas, entre otras. Los problemas de estos circuitos no están en las retenciones, sino en los mayores costos empresarios y los menores precios internacionales y, para los productores primarios, en los precios recibidos. Intentaría poner gente a trabajar en el abordaje estructural de los problemas de estas economías, en las que hoy se observa una rápida concentración y transnacionalización. En algunos sectores también habrá que ser realistas. Los productores más pequeños deben asumir que los cambios de escala de la producción y las demandas de los mercados de destino por mayor calidad y sanidad, encuentran en el cooperativismo la única salida viable para ellos. No es simple, el campo argentino está lejos de ser una sola cosa. Y siempre es más fácil pensar en términos de crítica de lo que está mal que en medidas ejecutivas superadoras.

 

LA ASAMBLEA DE AYER , DOMINGO 24 DE MAYO, ABRIO CON UN DEBATE INTELECTUAL DE ALTO NIVEL

Domingo, mayo 24th, 2009

Una Carta Abierta que fue un lujo

Por Facundo García

 

Hablaron el filósofo Laclau, los economistas Arceo y Wierzba, y el psicoanalista Slimobich, y el título fue “Miradas sobre Argentina y la crisis global”. Más de cien artistas e intelectuales expresaron sus opiniones en la Biblioteca Nacional.

Simobich, Wierzba, Arceo, Laclau y Casparriot en el encuentro celebrado ayer.

La asamblea de Carta Abierta que se realizó ayer en la Biblioteca Nacional (ver página 10) tuvo un preludio de lujo: Ernesto Laclau (filósofo y docente en la Universidad de Essex, Inglaterra); Enrique Arceo (doctor en Economía de la Universidad de París); Guillermo Wierzba (economista y director del Centro de Economía y Finanzas para el desarrollo de Argentina) y José Slimobich (psicoanalista) expresaron sus diagnósticos en una charla titulada “Miradas sobre Argentina y la crisis global”. Los aportes hicieron que los más de cien artistas e intelectuales que escuchaban se largaran a debatir antes de lo que preveía el cronograma, en una tarde que terminó con más aplausos que otras reuniones, y con lo que a todas luces parece ser un apoyo casi unánime a la candidatura de Carlos Heller como diputado para la Capital.

Slimobich inauguró la seguidilla exponiendo algunas nociones sobre “Subjetividad y poscapitalismo”. Desde el comienzo, hizo hincapié en una idea que surgió una y otra vez en el transcurso de las disertaciones: ya no se trataría de pensar solamente la crisis –como propone la prensa liberal – sino de aprovechar el presente para darle al pensamiento un carácter propositivo, y hasta ir pensando instituciones que reemplacen a las actuales. “Yo no he venido a hablar como psicoanalista sino como militante social – aclaró el orador –. Dicho esto, quiero remarcar que el concepto de subjetividad se usa hoy como un comodín, y eso no es casual. Porque hablar de sujeto implica hablar de verdad. Se arma un texto y se piensa en un sujeto que funciona en ese texto que se armó para ubicarlo.” El especialista explicó que, dado que no existen individuos aislados, el modo en que se favorece – o no – el vínculo con los demás en una sociedad tiene profundas raíces políticas. “¿Y dónde está el sujeto hoy? Si la realidad es para mí lo que muestran los medios de comunicación, entonces estoy siendo preso de un monólogo, ya que el opresor es el que está en mejores condiciones para imponer su lenguaje”, aventuró. La posibilidad de transformación no saldrá entonces de los grandes medios, sino de los movimientos sociales y de las conciencias que éstos sean capaces de construir. En ese contexto, Slimobich confesó estar entusiasmado con los logros de Carta Abierta como equipo de pensamiento comprometido, “porque es un espacio que sostiene a la palabra que no se resigna ni se decepciona”.

El responsable de tomar la posta fue Guillermo Wierzba. “Estamos frente a una trampa – acusó – porque nos muestran la crisis como una fuerza externa, ajena al sistema, y no es así.” El catedrático opinó que aunque el liberalismo aparenta ceder terreno en lo que se refiere al papel activo que deben tener los Estados al regular los desequilibrios, “lo que tiende a hacerse es intentar que esa regulación se use garantizando la libre movilidad del capital. O sea que las intervenciones que se están haciendo en Estados Unidos y Europa no están dirigidas en absoluto al cambio de paradigma”. Dado que este proceso se da de forma paralela con un reforzamiento de entidades como el Fondo Monetario Internacional, la decisión que adopten los países periféricos a la hora de enfrentar los sacudones condicionará sus posibilidades a futuro. “Eso significa que lo que estará en discusión en las próximas elecciones es si se adhiere o no a las políticas del FMI, con la Coalición Cívica y el PRO defendiendo claramente esas políticas recesivas, que tarde o temprano terminan en ajuste”, resumió.

Otro de los ejes fue la necesidad de no negar la conflictividad como componente constitutivo de una democracia verdadera. “Sin conflictividad no se pueden resolver las cosas. Necesitamos un sujeto capaz de sostener y desarrollar esas tensiones”, insistió Wierzba. En idéntica dirección fue Enrique Arceo, para quien “en países como el nuestro, donde no existe una burguesía más o menos distanciada de las multinacionales, la responsabilidad de encarnar y mantener esos cambios corresponderá a los sectores populares”. Arceo brindó, además, una clara explicación sobre la naturaleza de la recesión estadounidense, enumerando las características del modelo que se está terminando. Para el doctor en Economía, se habría agotado el equilibrio entre un elevado consumo del norte acompañado por burbujas financieras y complementado por una periferia sin barreras aduaneras. “De aquí en adelante, es clave meter en la agenda las barreras arancelarias, las herramientas de financiación propias –como el Banco del Su – el control de los movimientos especulativos de dinero, la autonomía de los bancos centrales y la presencia de los Estados. Yo diría que en ello nos va la supervivencia” , enfatizó.

El tramo de Ernesto Laclau no tuvo desperdicio. Largó sentenciando que “hay que hacer con el populismo lo mismo que hicieron los cristianos con la cruz, es decir transformar lo que otros asociaban a la ignominia en un signo de unión y cambio”. ¿Y cómo se hace para que cuaje esa identificación popular? A casi una década de las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, la pregunta flota con sabor a tarea pendiente. Sobre todo cuando se comprueba que la fenomenal expansión de la protesta social que hubo entonces no terminó de estabilizarse en una dinámica de politización activa. En ese sentido, la respuesta de Laclau es práctica. Su anhelo es que se asocien diferentes reivindicaciones en lo que él llama una “cadena equivalencial”, mediante la cual pujas de diferentes sectores de la sociedad coincidan en una dimensión de resistencia compartida. “La lucha estudiantil y la obrera, por ejemplo, pueden hacer contacto en su oposición a las grandes desigualdades, y a partir de ahí empezar a elaborar una identidad colectiva que exceda lo circunstancial.”

 

 

 

TRIBUNA: La primavera de los zombis, Joseph E. Stiglitz

Lunes, mayo 18th, 2009

Ahora que la primavera llega a Estados Unidos, los optimistas ven los brotes verdes de la recuperación de la crisis financiera y la recesión. El mundo es muy distinto de como era la pasada primavera, cuando el Gobierno de Bush afirmaba una vez más que veía la “luz al final del túnel”. Las metáforas y los Gobiernos han cambiado, pero, por lo visto, no el optimismo.

La buena noticia es que podríamos encontrarnos al final de la caída libre. La tasa de descenso económico se ha ralentizado. El fondo podría estar cerca, quizá a finales de año. Pero eso no significa que la economía mundial se disponga a iniciar pronto una recuperación sólida. Tocar fondo no es razón para abandonar las fuertes medidas adoptadas para revitalizar la economía mundial.

Esta recesión es compleja: una crisis económica combinada con una crisis financiera. Antes de que se iniciara, los endeudados consumidores estadounidenses eran el motor del crecimiento mundial. Ese modelo se ha roto, y tardará en ser sustituido, porque aunque se pudiera sanear los bancos estadounidenses, la riqueza de las familias está por los suelos y los estadounidenses se endeudaban y consumían dando por hecho que el precio de sus casas subiría eternamente.

La caída del crédito empeoró las cosas, y las empresas, enfrentadas a unos altos costes de endeudamiento y a unos mercados en descenso, respondieron con rapidez recortando inventarios. Los pedidos cayeron bruscamente -de manera muy desproporcionada respecto al descenso del PIB-, y los países que dependían de los bienes de inversión y duraderos (gastos que podían posponerse) se vieron especialmente golpeados.

Es probable que en algunas de estas áreas observemos una recuperación respecto al mínimo alcanzado a finales de 2008 y comienzos de este año. Pero examinemos los fundamentos económicos: en Estados Unidos, los precios inmobiliarios siguen cayendo; millones de hogares pagan hipotecas sobrevaloradas que superan el precio de mercado; el desempleo aumenta, y cientos de miles de personas se acercan al final de sus 39 semanas de seguro de desempleo. Las administraciones estatales se ven obligadas a despedir a trabajadores a medida que los ingresos fiscales se desploman.

El sistema bancario ha sido sometido a una prueba para ver si está adecuadamente capitalizado -una prueba de “resistencia” a la que no se ha aplicado estrés-, y algunos bancos no han podido superarla. Pero en lugar de aprovechar la oportunidad para recapitalizarse, quizá con ayuda estatal, los bancos por lo visto prefieren responder a la japonesa: capear el temporal.

Los bancos zombis -muertos, pero que todavía caminan entre los vivos- están, usando las inmortales palabras de Ed Kane, “apostando por la resurrección”. Repitiendo el desastre de las cajas de ahorro en la década de 1980, los bancos están usando una contabilidad peligrosa (se les permitía, por ejemplo, mantener los activos desvalorizados en sus libros sin amortizarlos, con la falsa pretensión de que podían retenerlos hasta su vencimiento y que de algún modo se volverían sólidos). Peor aún, se les está permitiendo endeudarse a bajo precio con la Reserva Federal de Estados Unidos, respaldados por avales defectuosos, y al mismo tiempo asumir posiciones arriesgadas.

Algunos de los bancos registraron ganancias en el primer trimestre del año, basadas principalmente en trucos contables y beneficios de explotación (léase “especulación”). Pero esto no va a hacer que la economía eche a andar rápidamente. Y si las apuestas no salen bien, el coste para los contribuyentes estadounidenses será aún mayor.

También el Gobierno estadounidense está apostando por capear el temporal: las medidas tomadas por la Reserva Federal y los avales del Gobierno permiten a los bancos acceder a financiación de bajo coste, y los tipos de interés de los préstamos siguen estando altos. Si no sucede nada serio -pérdidas en hipotecas, inmuebles comerciales, préstamos empresariales y tarjetas de crédito-, los bancos podrían salir del paso sin otra crisis. Dentro de unos años estarán recapitalizados y la economía volverá a la normalidad. Ésta es la hipótesis optimista.

Pero las experiencias en todo el mundo dan a entender que es una perspectiva arriesgada. Incluso si los bancos estuviesen saneados, el proceso de desapalancamiento y la pérdida de riqueza asociada significan que, con toda probabilidad, la economía se mantendrá débil. Y una economía débil significa, también con toda probabilidad, más pérdidas bancarias.

Los problemas no se circunscriben a Estados Unidos. Otros países (como España) padecen una crisis inmobiliaria. Europa del Este está pasando apuros, que probablemente repercutirán en los bancos fuertemente endeudados de Europa occidental. En un mundo globalizado, los problemas en una parte del sistema reverberan rápidamente en las demás.

En crisis anteriores, como la del este de Asia hace una década, la recuperación fue rápida porque los países afectados podían volver a la prosperidad mediante las exportaciones. Pero ésta es una recesión mundial sincrónica. América y Europa no pueden salir del bache agarrándose a las exportaciones.

Arreglar el sistema financiero es necesario para la recuperación, pero no basta con eso. La estrategia estadounidense para arreglar su sistema financiero es cara e injusta, porque recompensa a los mismos que causaron el caos económico. Pero hay una alternativa que básicamente significa seguir las normas de una economía de mercado normal: una permuta financiera de deudas por capital social.

Con dicha permuta podría restaurarse la confianza en el sistema bancario y podría reanudarse el préstamo sin o con muy pocos costes para el contribuyente. No es especialmente complicado y tampoco novedoso. Obviamente no gusta a los titulares de bonos, que preferirían un regalo del Gobierno. Pero hay usos mucho mejores para el dinero público, como otra ronda de estímulos.

Toda recesión llega a su fin. La cuestión es cuánto durará y qué profundidad tendrá ésta. A pesar de algunos brotes primaverales, deberíamos prepararnos para otro oscuro invierno: es hora de aplicar el plan B a la reestructuración bancaria y de administrar otra dosis de medicina keynesiana.

Joseph E. Stiglitz es catedrático de Economía de la Universidad de Columbia y preside la Comisión de Expertos sobre reformas del sistema financiero y bancario internacional nombrada por el presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas. Traducción de News Clips. © Project Syndicate, 2009.

 

AGENDA CARTA ABIERTA

Lunes, mayo 18th, 2009

Martes 19/05:   19:00 Reunión coordinación de campaña. Hotel Judiciales.

Viernes 22/05:   19:00 Reunión de comisiones CA. Centro de la cooperación Corrientes 1543

Sábado 23/05:

10:00. Mesa redonda:  Laclau/ Arceo/ Wierzba/ Slimobich. Auditorio Borges, Biblioteca Nacional.

12:30  Asamblea con la presencia de Carlos Heller.

14:00. Caminata junto al candidato por barrio a definir.

Viernes 29/05:   18:00 Acto en la CGT en homenaje a Scalabrini Ortiz.

Sábado 30/05:   Jornada de la Cultura y el Trabajo en el Parque Lezama.