Comisión de Economía Carta abierta Buenos Aires

26Nov/090

SOBRE LA ESTRATEGIA DE LA IZQUIERDA EN AMÉRICA LATINA

Publicado por admin

MARTA HARNECKER

6 DE OCTUBRE 2004

 Este artículo aparecerá en inglés en la revista Science & Society, Vol. 69, No. 2, verano de 2005. Ese número está dedicado a un symposium realizado en torno al libro de Steve Elner sobre el tema.

 INDICE

1. PRECISANDO EL CONCEPTO DE IZQUIERDA 2

2. IMPERIALISMO Y GLOBALIZACIÓN: RECONOCER LO NUEVO 2

3. DEFINIENDO EL CONCEPTO DE ESTRATEGIA POLÍTICA 4

4. FIN DE LA ERA DE LAS REVOLUCIONES ANTIIMPERIALISTAS 5

5. LA ESTRATEGIA POLÍTICA PARA EL ACTUAL PERÍODO: UN AMPLIO FRENTE ANTINEOLIBERAL 6

6. COMO VENCER LOS OBSTÁCULOS EN SISTEMAS DEMOCRÁTICOS ACTUALES 7

7. ESTRATEGIA DE ACUMULACIÓN DE FUERZAS DE LA IZQUIERDA: EL PAPEL DE LOS GOBIERNOS LOCALES 8

8. PROCESO BOLIVARIANO VENEZOLANO Y LA CREACIÓN DEL SUJETO REVOLUCIONARIO 9

 

1. El artículo de Steve Ellner “Metas de la izquierda y debate sobre la estrategia neoliberal en América

latina“sostiene que en nuestro subcontinente surgen a partir de los noventa tres estrategias de la izquierda en la lucha contra el neoliberalismo. La centrista de Jorge Castañeda; la que prioriza la lucha contra el neoliberalismo de Marta Harnecker” y la de James Petras en la que las tareas antineoliberales no opacan las muchas antiimperialistas o anticapitalistas.

2. Y cuando se refiere a la estrategia que se deriva de mis escritos la resume en las siguientes tesis: ha llegado el fin del ciclo de las revoluciones antiimperialistas; son grandes las dificultades de una victoria en un período ultraconservador; es necesario concentrar los esfuerzos en las luchas antineoliberales y no en luchas antiimperialistas o anticapitalistas y privilegiar los espacios locales para acumular fuerzas; Hay que plantear alianzas amplias. Ellner sintetiza la estrategia que yo postulo a partir de una serie de textos donde abordo sólo tangencialmente el tema. Es una lástima que no haya conocido mi libro “La izquierda después de Seattle” (Harnecker, 2001), donde explícitamente me refiero a esta materia. De hecho el primer nombre con que circuló el borrador de este libro fue: Tarea estratégica: articular a la izquierda política y la izquierda social para conformar un gran frente antineoliberal.

3. Quiero aprovechar estas páginas para desarrollar más algunas ideas que permitan al lector comprender

mejor mi pensamiento sobre el tema.

 

1.PRECISANDO EL CONCEPTO DE IZQUIERDA

 

4. Pero ya que estamos hablando de izquierda y que este término tiene diferentes significados para los distintos autores, quisiera empezar por precisar qué entiendo por ella. Cuando hablo de izquierda estoy pensando en el conjunto de fuerzas que se oponen al sistema capitalista y su lógica del lucro y que luchan por una sociedad alternativa humanista y solidaria, construida a partir de intereses de las clases trabajadoras, libres de la pobreza material y de las miserias espirituales que engendra el capitalismo. La izquierda no se reduce, entonces, a la izquierda que milita en partidos u organizaciones políticas de izquierda, sino que incluye a actores y movimientos sociales.

 

- 2 - 1IMPERIALISMO Y GLOBALIZACIÓN: RECONOCER LO NUEVO

 

5. Una vez aclarado esto me parece importante dejar clara mi posición frente al tema de la globalización y el imperialismo.

6. Creo que es fundamental que la izquierda sea capaz de dar cuenta de lo nuevo que ha ocurrido en el mundo en las últimas décadas. Pienso que vivimos en un mundo muy diferente al de los inicios de la revolución cubana, lleno de obstáculos, pero también de oportunidades. Tener presente los primeros, para elaborar una estrategia que nos permita superarlos, y conocer las segundas, para construir a partir de ellas propuestas alternativas solidarias, es crucial para la izquierda. Estoy convencida –como lo he repetido muchas veces que “el único camino para estar a la altura de los desafíos que nos plantea el mundo de hoy y poder avanzar en la lucha por crear las condiciones de una profunda transformación social es evitar caer en una actitud nostálgica hacia el pasado y partiendo de la nueva realidad en la que estamos insertos decidirnos a construir creativamente el porvenir.”

7. Y es en este tema donde tengo serias discrepancias con James Petras para quien resulta sospechoso todo aquel que afirma que han ocurrido cambios importantes en el mundo y la necesidad de que la izquierda tenga respuestas nuevas a estos cambios.

8. Me parece irrefutable que algo nuevo ha pasado a partir del momento en que, gracias a la revolución de la información, se ha revolucionado el sistema mundial de comunicaciones. El capital, hoy, no sólo se traslada a los lugares más alejados del mundo ¾como lo ha hecho ya desde el siglo XVI—, sino que es capaz de funcionar como una unidad en tiempo real a escala planetaria. Cantidades fabulosas de dinero —miles de millones de dólares— se transan en segundos en los circuitos electrónicos que unen al mundo de las finanzas. Se trata de un fenómeno nuevo que sólo comienza a ser posible en las últimas décadas del siglo XX gracias a la nueva infraestructura proporcionada por las tecnologías de la información y la comunicación y a las nuevas condiciones institucionales que hacen posible ese gran desplazamiento de capitales, al eliminarse las trabas implantadas luego de la Segunda Guerra Mundial. Este fenómeno toma un impulso cada vez mayor con la desagregación del bloque soviético y los cambios económicos llevados adelante por esos países. El mundo puede funcionar en la actualidad cada vez más como una unidad operativa única, como un mercado global de capitales.”

9. Pero más allá del terreno de las finanzas “algo cualitativamente nuevo ha ocurrido también en el terreno de la producción: la internacionalización del propio proceso de producción, es decir, la fabricación de diferentes partes del producto final en diversos lugares geográficos. Y esto mismo ha ocurrido en el área de muchos servicios. Este desplazamiento o relocalización del proceso productivo y de los servicios, ha determinado que muchos procesos se desplacen hacia los países que ofrecen ventajas comparativas, determinando que los más intensivos en mano de obra se localicen en los países del sur donde se encuentra mano de obra más barata. Y esto, a su vez, ha provocado una gran difusión de las relaciones capitalistas de producción que desplazan a las relaciones precapitalistas allí donde se instala el capital transnacional.”

10. Como dice William Robinson, “En la nueva dinámica de capitales que ha surgido, la lógica no es la absorción o incorporación de países sino la absorción de sólo partes de los circuitos económicos nacionales. Es decir, ya no se trata de dos circuitos con base nacional acoplados vía comercio mundial, sino de un acoplamiento de sistemas productivos, es decir, de procesos productivos y de trabajo que operan internacionalizadamente al depender de un capital transnacionalizado. [...]

11. “Estas empresas, que tratan de liberarse de las amarras de los estados para poder operar libremente, recurren, sin embargo, a éstos para que les faciliten los negocios, convirtiendo a los ministerios de relaciones exteriores y otras dependencias del estado nacional en verdaderas oficinas de negocios a su servicio.”

12. Y por eso pienso que aunque el término globalización haya sido inicialmente acuñado por los estadounidenses, no por eso tenemos que rechazarlo. Me parece que permite dar cuenta de los nuevos

fenómenos que han surgido en las últimas décadas y que caracterizan una nueva etapa de desarrollo del capitalismo que debemos confrontar con estrategias y tácticas adecuadas a las nuevas situaciones que se crean. El fenómeno imperialista no ha desaparecido, pero ha adquirido nuevas formas.

13. No era lo mismo actuar en un mundo bipolar como el que existía en el momento en que triunfó la

revolución cubana, donde el campo socialista servía de retaguardia a los movimientos revolucionarios, y  e muro de contención para poner freno a la expoliación capitalista de los trabajadores de occidente en general, que actuar en el actual mundo globalizado unipolar en el que polo capitalista desarrollado no tiene contrincante.

14. No era lo mismo actuar en un mundo en que los obreros tenían mucho más poder de negociación porque si paraban la industria causaban graves daños a sus dueños, a actuar en un mundo en que la revolución de la información permite instalar industrias en los países que ofrecen mayores ventajas y cualquier alza de salarios o alza de la tasa de impuesto en el país donde está instalada puede determinar que el capital emigre a un país más prometedor.

15. Existiría según Noam Chomsky, una especie de Senado virtual de especuladores financieros. Si un país decide poner más énfasis en sus programas de desarrollo social, el senado virtual puede votar instantáneamente [contra esa política], sacando montos enormes de capital fuera de ese país con las consecuencias desastrosas que ello puede tener para un pequeño país.

 

2.DEFINIENDO EL CONCEPTO DE ESTRATEGIA POLÍTICA

 

16. Por otra parte, debemos precisar lo que entendemos por estrategia, ya que este término es usado para dar cuenta de distintos fenómenos.

17. Puede emplearse, por ejemplo, como lo hago yo en mi libro, La izquierda después de Seattle, para

señalar cuál debe ser el camino para acumular fuerzas o para construir la unidad de la izquierda.

18. Puede hablarse de estrategia comunicacional, de estrategia económica, cultural, etcétera.

19. Cuando Ellner habla de estrategia de la izquierda se está refiriendo a la estrategia política.

20. Si usamos el término en este sentido me parece que no se debe confundir estrategia política con objetivo estratégico final a alcanzar en la lucha política.

21. La estrategia política es el arte definir quienes son nuestros enemigos, quienes son nuestros aliados y quienes son aquellos sectores que podríamos neutralizar en un determinado etapa o período histórico. Por ello no puede elaborarse ahistóricamente. Hay que tener en cuenta lo que está ocurriendo en el mundo y en cada país.

 

3 FIN DE LA ERA DE LAS REVOLUCIONES ANTIIMPERIALISTAS

 

22. Por eso me parece importante que el lector tenga la información completa de la tesis que menciona

Ellner acerca del fin de la era de las revoluciones antiimperialistas que plantearon los líderes sandinistas en 1990 y que yo asumo en mi libro: "La izquierda en el umbral del Siglo XXI. Haciendo posible lo imposible".

23. En los párrafos 205 al 207 de este libro planteo:

24. El 3 de diciembre de 1991 se desintegra la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.. [...] nadie puede ignorar que se ha producido un drástico cambio de la correlación mundial de fuerzas. Se entra en

una era de unipolarismo militar y nortecéntrico desde el punto de vista económico, político y cultural. Ya no existe un contrapeso efectivo al predominio de los Estados Unidos y las grandes potencias occidentales en las relaciones internacionales. La izquierda ha perdido su aliado estratégico fundamental.

25. En este contexto los movimientos armados quedan sin retaguardia y la mayoría de ellos se ve obligada a buscar salidas negociadas para poner fin a los enfrentamientos militares que había emprendido hacía ya más de una década.

26. Dada esta nueva correlación de fuerzas a nivel mundial, aparece la tesis del cierre del ciclo de las revoluciones antimperialistas, entendiéndolas como enfrentamiento total, militar y económico con el imperialismo. Esta tesis, que nos desconcertó a muchos cuando fue planteada por primera vez en 1990 por el comandante Víctor Tirado —en el contexto de la derrota electoral sandinista y antes de la debacle soviética—, hoy es compartida por crecientes sectores de la izquierda. Aceptarla no tiene por qué significar el abandono de la convicción de que sólo mediante un programa antimperialista nuestros países podrán lograr su plena soberanía y desarrollo nacional, sólo se trata de reconocer las dificultades que existen para la victoria en este período ultraconservador en el que estamos viviendo. Quizá sería entonces más preciso decir que dada la actual correlación de fuerzas a nivel mundial se cerr temporalmente la posibilidad de la consolidación de un proceso revolucionario antimperialista en laregión.”

27. Aunque hoy, a casi cinco años de haber escrito estos párrafos, la correlación de fuerzas a favor de las fuerzas progresistas ha mejorado algo, sigo pensando que es muy difícil sino imposible que se consolide un proceso revolucionario antimperialista en América latina. Quiero aclarar que cuando planteo esto estoy pensando en la posibilidad del triunfo antiimperialista en uno de nuestros países en forma aislada. La lucha antiimperialista, que a mi entender hoy no es otra cosa que la lucha contra la globalización neoliberal, sólo puede avanzar si a este mundo global se le confronta con una resistencia global y en el caso concreto de nuestra región, si no se logra previamente una articulación de los países más fuertes de América latina: Brasil, Argentina, Venezuela, Colombia. Lo que ha llegado entonces a su fin es la era de las revoluciones nacionales antiimperialistas; no de las luchas de toda una región articulada.

28. Constatar la existencia de una negativa correlación de fuerzas a nivel mundial y la necesidad que de ella deriva de entender que las tareas que la izquierda puede proponerse en una tal situación deben ser tareas más limitadas que antaño es algo que algunos autores no admiten.

29. En contra de mis argumentos se sostiene que “ninguna revolución se ha iniciado en condiciones favorables” y se pone como ejemplo a la revolución cubana.

30. Yo soy la primera en aceptar esta afirmación. Debo recordar aquí que el concepto de política que expongo en mi libro “La izquierda en el umbral ...” está relacionado justamente con esto. Allí afirmo que el arte de la política es el arte de construir fuerzas, es decir, de cambiar la correlación de fuerzas que permita hacer posible en el futuro lo que aparece como imposible en el presente. Pero esto no significa que todo sea posible. Los propios dirigentes cubanos han expresado múltiples veces que la revolución cubana no hubiera sido posible si no hubiese existido en ese momento el llamado campo socialista. Fue la correlación de fuerzas mundial de fines de los años 50 y de los años 60 con un campo socialista en plena expansión lo que hizo posible el fenómeno cubano y los procesos nacional liberadores de Asia y África.

 

3LA ESTRATEGIA POLÍTICA PARA EL ACTUAL PERÍODO: UN AMPLIO FRENTE ANTINEOLIBERAL

 

31. Pero, si bien es cierto que nuestros enemigos son muy poderosos, al mismo tiempo “cada vez es más

intenso el rechazo de la mayoría de la gente contra el modelo de globalización que se impone en nuestro continente, por su incapacidad para resolver los problemas más acuciantes de nuestros pueblos. Las políticas neoliberales, implementadas por el gran capital financiero transnacional respaldado por un gran poderío militar y mediático, cuyo centro hegemónico son los Estados Unidos, no sólo no han resuelto estos problemas sino que han agudizado vertiginosamente la miseria y la exclusión social, mientras las riquezas se concentran en cada vez menos manos.

32. “La profundidad de la crisis y la amplitud y variedad de los sectores afectados [...] configuran un

escenario altamente favorable para empujar hacia la conformación de un bloque social alternativo, de amplísima composición social y de enorme fuerza, habida cuenta de la legión de sus potenciales integrantes.”

33. Este bloque podría reunir a la inmensa mayoría de la población. Además de los sectores tradicionales de la clase obrera urbana y rural, y de los sectores más pobres y marginados, podría convocar a: los estratos medios empobrecidos, la constelación de pequeños y medianos empresarios y comerciantes, el sector de los informales, los productores rurales medianos y pequeños, la mayoría de los profesionales, la legión de los desocupados, los cooperativistas, los jubilados, la policía y los cuadros subalternos del ejército (suboficiales y cuadros que les están subordinados).

34. En él podrían entrar sectores capitalistas cuya situación en el mundo de los negocios ha entrado en contradicción objetiva con los capitales transnacionales. No se trataría de sectores burgueses capaces de levantar un proyecto propio de desarrollo nacional, sino de sectores que para sobrevivir como tales no tienen otro camino que insertarse en un proyecto nacional popular, recibiendo apoyo crediticio por parte del gobierno popular y favorecidos por un ampliado mercado interno producto de las políticas sociales de dicho gobierno.

35. Por otra parte, no sólo debemos tener presente a los sectores económicamente afectados, sino

también a todos los discriminados y oprimidos por el sistema: mujeres, jóvenes, niños, ancianos, indígenas, negros, determinadas creencias religiosas, homosexuales, etcétera.

36. El neoliberalismo empobrece a la gran mayoría de la población de nuestros países, los empobrece desde el punto de vista socioeconómico y desde el punto de vista de su subjetividad.

37. En él este bloque deben tener cabida, como se expresa anteriormente, “todos aquellos que sufren las consecuencias del sistema y están dispuestos a comprometerse en la lucha por detener en un primer momento su avance y, luego, tratar de revertirlo.”

38. Pienso que para articular a tan diferentes actores es necesario que seamos capaces de proponer tareas concretas y limitadas, que prioricen los puntos de convergencia.

39. Deberíamos elaborar un programa o lo que algunos han llamado: una plataforma de acumulación para el período, que cumpla el papel de instrumento aglutinador de todos los “perdedores” y perjudicados por el modelo neoliberal. Una plataforma que se plantee: frenar el desarrollo del proyecto neoliberal y ofrecer alternativas concretas a los graves problemas del presente, como por ejemplo de ello sería el programa de la lucha contra el hambre de Lula.

 

4 COMO VENCER LOS OBSTÁCULOS EN SISTEMAS DEMOCRÁTICOS ACTUALES

 

40. Por otra parte, tenemos que entender cuán frágiles son nuestras actuales democracias. Se trata de

democracias restringidas o tuteladas, donde las grandes decisiones no son adoptadas por los parlamentos

sino por entidades que escapan a su control: las grandes agencias financieras internacionales (FMI, BM); los bancos centrales, los organismos de seguridad nacional. Hoy pareciera ser que los grupos dominantes toleran mejor el triunfo de candidatos de izquierda, porque éstos tienen cada vez menos posibilidades reales de modificar la situación imperante.

41. Para vencer estas limitaciones se hacen cada vez más actuales las ideas de Bolívar acerca de la necesidad de la articulación de nuestros países. Aislados conseguiremos poco, articulados nos haremos respetar y podremos encontrar soluciones económicas, políticas y culturales que nos hagan cada vez menos dependientes de los grandes bloques mundiales.

42. Aunque Lula gana en Brasil aún con más apoyo electoral que el de Chávez en 1998, no hay que olvidar que estos resultados fueron producto de una amplia política de alianzas, necesaria para ganar en las urnas, alianza que se hace aún más necesaria para poder gobernar el país. Hay que recordar que su partido, el Partido de los Trabajadores, es minoría en ambas cámaras del poder legislativo y que, aunque controla un número importante de alcaldías y significativos gobiernos de estado, también es minoría en los órganos locales. A esto hay que agregar Brasil depende en mucho mayor medida del capital financiero internacional que Venezuela con su petróleo.

43. ¿Quiere decir entonces que gobiernos como el de Lula no pueden hacer nada o pueden hacer muy poco por transformar las cosas?

44. Volviendo nuevamente al concepto de política anteriormente anunciado, si ésta es el arte de construir la fuerza social y política nacional e internacional que permita cambiar las actuales correlaciones de fuerza para así poder hacer posible en el mañana lo que aparece como imposible en el presente, el futuro del gobierno de Lula ¾un gobierno que está en disputa entre las fuerzas que realmente quieren una transformación de esa sociedad y aquellas que creen que no hay otra alternativa que subordinarse a las exigencias del capital financiero internacional ¾, dependerá en gran medida de la capacidad que tenga el movimiento popular de organizarse, crecer y transformarse en una decisiva fuerza de presión que incline la balanza hacia las fuerzas progresistas. Sólo así el compromiso programático adquirido por Lula se llevará adelante.

45. Los gobernantes latinoamericanos de izquierda o progresistas deberían entender ¾como me parece que lo ha entendido muy bien el presidente Chávez ¾, que necesitan de un pueblo organizado, politizado, que presione para hacer avanzar el proceso y que sea capaz de combatir los errores y desviaciones que vayan surgiendo en el camino. Tienen que entender que nuestros pueblos tienen que ser actores de primera línea y no sólo de segunda.

 

3. ESTRATEGIA DE ACUMULACIÓN DE FUERZAS DE LA IZQUIERDA: EL PAPEL DE LOS GOBIERNOS LOCALES

 

46. Ellner sostiene con razón que yo rechazo los argumentos de sectores de la izquierda radical que consideran que el control de alcaldías o gobiernos estadales sólo sirven para administrar el capitalismo. Por el contrario, creo que hay que aprovechar estos espacios locales, que los gobiernos locales en mano de la izquierda pueden desempeñar un importante papel en su estrategia de acumulación de fuerzas.

47. Ésta debe tener los pies bien puestos en la tierra y tomar en cuenta “las importantes transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales ocurridas en los últimos tiempos en el mundo. Entiende que las nuevas formas de dominación del capitalismo van mucho más allá del ámbito económico y estatal; que éstas se infiltran en todos los intersticios de la sociedad cambiando las condiciones de la lucha.

48. “Hoy debemos enfrentar más que antes no sólo los aparatos de coerción política de las clases dominantes sino su hegemonía sobre importantes sectores populares, su dirección cultural sobre la sociedad, la subordinación ideológica de las clases dominadas. [...] No sólo tenemos que distinguir la

coerción de la fuerza estatal, la intervención legislativa y la represiva, sino los mecanismos e instituciones presentes en la sociedad civil que generan una aceptación popular del orden social capitalista.” Y que tienden a desprestigiar ante la opinión pública el pensamiento y el proyecto de la izquierda,

49. La influencia de los medios es tal que han logrado que amplios sectores populares acepten de buen agrado la conducción capitalista del proceso. La represión es menos necesaria que antes para la reproducción del sistema. Por eso es tan válida la afirmación de Chomsky de que la propaganda es tan necesaria a la democracia burguesa como lo era la represión en el estado totalitario.

50. A esto hay que agregar la desconfianza que la gente común tiene de la política y de los políticos. La gente está harta de promesas que no se cumplen. Hoy la mera propaganda de una sociedad alternativa no basta. Hay que demostrar en la práctica aquello que se predica. Y esto “sólo es posible si desarrolla procesos de construcción popular alternativos al capitalismo, que busquen romper con la lógica del lucro y las relaciones que ella impone, tratando de instalar lógicas solidarias, humanistas, en territorios y espacios que se mantengan en manos de la izquierda [...].” Es necesario gestar en ellos auténticos grados de poder y de democracias populares, “que sean tangiblemente superiores a la democracia burguesa. Es necesario luchar por un nuevo tipo de democracia, desde abajo y para los de abajo.”

51. Los gobiernos locales en manos de la izquierda podrían ser excelentes espacios para llevar adelante procesos de construcción alternativos; deberían ser transformados en escaparates que demuestren prácticamente la posibilidad de un proyecto político¾social diferente.

52. “En un momento en que reina la corrupción, el desvío de recursos, la no transparencia y el clientelismo, es fundamental mostrar que la izquierda posee mecanismos que permiten establecer un control social efectivo sobre la gestión pública.

53. “Por otra parte, estos gobiernos pueden contribuir a generar espacios que permitan crear condiciones culturales y políticas para ir avanzando en la organización autónoma de la sociedad, y potenciar así la autoconstitución de sujetos, única base sobre la cual se puede construir realmente la sociedad socialista alternativa al capitalismo por la que luchamos.”

54. Pero pienso que no sólo habría que hacer un esfuerzo por transformar en escaparates a los gobiernos locales en manos de la izquierda, sino a todos aquellos territorios que la izquierda vaya conquistando comunidades rurales, universidades, frentes laborales, estudiantiles, poblacionales, experiencias cooperativas, radios alternativas, etcétera.

55. Además, estas experiencias son un terreno ideal para experimentar los límites que les imponen el marco global neoliberal en el que están insertas, y pienso que es muy importante que la izquierda aprenda a hacer una pedagogía de estos límites, motivando a la gente a entender la necesidad de superar esos límites.

56. Es sólo a partir de esas prácticas como los diferentes actores sociales comienzan a entender que para expandir sus proyectos humanistas y solidarios es necesario terminar con el sistema capitalista, que con su lógica del lucro plantea enormes dificultades a cualquier tipo de construcción alternativa.

 

4.PROCESO BOLIVARIANO VENEZOLANO Y LA CREACIÓN DEL SUJETO REVOLUCIONARIO

 

57. Por último, en relación con el proceso revolucionario bolivariano que se lleva adelante en Venezuela y a los sectores sociales que lo apoyan, y sus diferencias con la situación del PT en Brasil, es cierto que no he hablado explícitamente de los sectores marginalizados, pero sí he dicho en diferentes entrevistas que me han hecho que Chávez, a diferencia de Allende en Chile y de Lula en Brasil, no ha podido contar con el apoyo de un potente movimiento obrero organizado ni de partidos políticos fuertes como fue el caso de Chile y del PT de Brasil. Y que esto lo ha llevado a buscar apoyo en la Fuerza Armada, única estructura que se encuentra expandida por todo el territorio nacional salvo la Iglesia Católica, que, por lo demás, está en la primera trinchera de las fuerzas opositoras.

58. Pienso que los sectores oligárquicos venezolanos no tienen vocación nacional alguna y eso explica su declaración de guerra a muerte al gobierno de Chávez. Eso no quiere decir que el gobierno no deba esforzarse por tratar conquistar al máximo de empresarios con una política especial de créditos, para que éstos coloquen sus potencialidades productivas en función del desarrollo endógeno que el gobierno busca implementar.

59. Yo creo que Chávez tiene un proyecto antineoliberal que se plasma en la Constitución de 1999, pero que las trabas institucionales y sociales son tantas que éste avanza lentamente, quizá lo más significativo del último año hayan sido las diferentes campañas (misiones) educativas y de atención social a la población más pobre y la más reciente misión: “Vuelvan caras” que busca crear nuevas fuentes de trabajo pero bajo un modelo económico distinto: humanista y solidario.

60. Creo importante hacer un estudio, como lo señala Ellner, de lo que estos sectores marginalizados significan en el proceso bolivariano y de cómo han logrado pasar de una actitud meramente mendicante a una actitud de apoyo al proceso basado en un creciente discernimiento político. Considero que lo más impactante del proceso que hoy vive Venezuela es justamente cómo este proceso, conducido magistralmente por Chávez, ha ido creando el sujeto revolucionario tanto a partir de los sectores marginalizados como de los propios trabajadores.?