Comisión de Economía Carta abierta Buenos Aires

22Abr/100

Reportaje a Jorge Rivas: «El Estado debe estar presente como garante de los derechos, en especial de los indefensos»

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Siempre militó en el Partido Socialista. Cumple su tercer mandato como diputado por la provincia de Buenos Aires. Asumió en 2007 como vicejefe de Gabinete de Ministros. Un golpe durante un intento de asalto lo dejó inmóvil, aunque ahora puede comunicarse a través de una computadora.

Jorge Rivas. 

Revolución de Mayo

–En su opinión, ¿qué fue la Revolución de Mayo?
–Inicialmente, la respuesta de un sector de la elite de Buenos Aires a la crisis de la monarquía española. A lo largo de la década 1810/1820, la guerra y la movilización política de sectores sociales cada vez más vastos generaron transformaciones profundas que finalmente dieron lugar al surgimiento de una República independiente en el territorio de la antigua colonia.

–¿Existían distintas tendencias político-ideológicas en 1810? ¿Con cuál se identifica usted y por qué?
–Sí, numerosas. Podría identificarme con los que adherían a los principios de la Revolución Francesa. Igualdad, libertad, fraternidad y principios que creo marcaron una etapa institucional y política en el mundo.

–¿Cree usted que a Mariano Moreno lo asesinaron o murió por una enfermedad?
–Según el hermano, fue asesinado, pero no me consta.

–¿Qué opinión le merece el primer programa político-económico de gobierno que tuvo la Argentina (el Plan de Operaciones de Mariano Moreno y Manuel Belgrano)?
–No había nada parecido en la Argentina de 1810, ni Manuel Belgrano tuvo relación alguna con el plan. Hay historiadores que no aceptan aún que haya sido escrito por Moreno. El Plan es contradictorio en cuanto no tenía una uniformidad estratégica pero estaba impregnado de una fuerte impronta contra los privilegios de la época. Por momentos también resulta descabellado, lo cual no quita que haya en él pasión revolucionaria y un ambicioso proyecto igualitario.

–“La riqueza real de un Estado es el más grande grado de independencia en que está de los otros para sus necesidades, y el mayor sobrante que tiene para exportar” (Correo de Comercio de Buenos Aires, septiembre de 1810). ¿Está de acuerdo con esta afirmación de Manuel Belgrano y por qué?
–Me parece que es una afirmación coherente con los ideales del progreso económico de hace 200 años, y que los anacronismos no ayudan.

–Bartolomé Mitre llamó a Bernardino Rivadavia “El más grande hombre civil de la tierra de los argentinos”. ¿Está de acuerdo?
–No, en absoluto.

–Nombre dos referentes de aquellas gestas con los cuales se sienta identificado.
–Mariano Moreno y Juan José Castelli.

Siglo XIX

–Nombre 1, 2 ó 3 referentes políticos o estadistas argentinos de este siglo con los cuales se sienta identificado.
–Juan B. Justo. Me cuesta encontrar otro con el que me sienta plenamente identificado.

–Nombre 1, 2 ó 3 referentes políticos o estadistas no argentinos de este siglo con los cuales se sienta identificado.
–Carlos Marx.

–¿Por qué causas las Provincias Unidas del Río de la Plata perdieron su territorio original (Alto Perú, Banda Oriental, etcétera)?
–Las Provincias Unidas nunca tuvieron límites territoriales precisos. Cuando estalló el Imperio español, también lo hicieron las unidades administrativas que había creado en América. La clase dirigente de Buenos Aires pretendió mantener en su beneficio la centralización del régimen virreinal, incluso por la fuerza de las armas. Las escisiones territoriales responden a otros tantos fracasos de esa tentativa.

–¿Por qué cree que fracasó el plan sanmartiniano-bolivariano?
–No estoy seguro de que haya habido un plan compartido por ambos. Si se refiere a la unidad de Hispanoamérica, creo que los diversos intereses locales eran más fuertes que los proyectos de unidad.

–¿Sabe de otros países que a diferencia de la Argentina sí hayan logrado su unidad política y administrativa en base al territorio original heredado del sistema colonial?
–No creo que ningún país haya heredado su territorio del sistema colonial. Los Estados se constituyeron a partir del colapso del Imperio, después de largas luchas políticas y militares. ¿Canadá podría ser uno? En realidad no conozco en detalle el proceso independentista canadiense, pero imagino que fue distinto al hispanoamericano, si bien tanto en el norte como en el sur de América el factor económico fue determinante para el surgimiento de lo nuevo.

–¿Con qué próceres sudamericanos se siente identificado?
–José Martí.

–¿Por qué cree que –una vez declarada la independencia de Uruguay– José G. Artigas exclamó: “Ya no tengo Patria”?
–No lo sé. Podría explicarse por el hecho de que Artigas consideraba que el actual territorio uruguayo debía ser parte de una confederación más amplia que incluyera a ciertas provincias del Plata.

–15) “El federalismo nació como la oposición del interior a la apropiación de la aduana por parte de la ciudad de Buenos Aires y el rechazo a la imposición de políticas económicas librecambistas por parte de esa misma ciudad”. ¿Está de acuerdo con esta aseveración?
–Sí.

16) El fundador del Partido Socialista, Juan B. Justo, opinaba que las montoneras del siglo XIX “eran el pueblo de la campaña levantando contra los señores de las ciudades [y que] pretendían paralizar el desarrollo económico del país y mantenerlo en un estancamiento imposible” (La Teoría de la Historia y la Política Argentina). ¿Coincide con esta definición y por qué?
–Han pasado cien años desde que Juan B. Justo escribiera esa definición. Los avances del conocimiento histórico obligan a matizarla. No obstante, coincido parcialmente porque es una forma de entender el materialismo histórico aplicado a ese particular momento. Creo sin embargo que las montoneras, lejos de ser un factor paralizante, eran uno dinámico.

–¿Qué opinión le merece la “presidencia” de Rivadavia? (Opciones: Mala, Regular, Buena, Muy Buena)
–Regular

–¿Qué opinión le merece la “presidencia” de Urquiza?
–Regular

– ¿Qué opinión le merecen las “presidencias” de Rosas?
–Mi opinión sobre su actuación política es mala.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de Mitre?
–Mala.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de Sarmiento?
–Regular

– ¿Qué opinión le merece la presidencia de Avellaneda?
–Regular

– ¿Qué opinión le merecen las presidencias de Roca?
–Mala

–Se habla mucho de la masacre que los pueblos originarios padecieron en el siglo XIX, pero nada o muy poco se dice de la masacre a los gauchos y caudillos del interior, víctimas de la guerra civil durante buena parte de ese mismo siglo. ¿Qué opina al respecto?
–Los pueblos originarios y los paisanos del Interior fueron víctimas del mismo proceso: la construcción de un Estado al servicio de los terratenientes y de los grandes comerciantes vinculados con el puerto de Buenos Aires.

–Nombre 2 o 3 hechos, logros, etcétera, que el pueblo argentino le deba a Sarmiento.
–Escuelas, inmigrantes, ferrocarriles, y un puñado de grandes libros.

–En una carta a Mitre con fecha Septiembre de 1861, Sarmiento le manifestó: “Se nos habla de gauchos... La lucha ha dado cuenta de ellos, de toda esa chusma de haraganes. No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esta chusma criolla incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos”. ¿Qué opinión le merecen estas palabras?
–Representan al peor Sarmiento, el que creía que había que imponer a sangre y fuego lo que él consideraba la civilización.

–Nombre dos presidencias del siglo XIX con cuyas políticas y acciones de gobierno se sienta identificado o representado.
–En conjunto, ninguna.

–Nombre dos presidencias del siglo XIX con cuyas políticas y acciones de gobierno no se sienta identificado o representado.
–Mitre y Roca

–En la Guerra del Paraguay murieron más de 1 millón de paraguayos (5/6 partes de su población de entonces). ¿Qué explicación da a la siguiente frase con la cual Mitre –en 1869 y a meses de concluir su mandato– recibió a los primeros batallones que regresaban al país: “En la guerra del Paraguay que ha terminado ya, o puede darse por terminada, ha triunfado no sólo la República Argentina en su capacidad política de Nación, no sólo la triple alianza en reivindicación de sus derechos, sino también los grandes principios del libre cambio, que son los que vivifican el comercio”.
–Que el cinismo de Mitre no tenía límites.

–¿Coincide con la afirmación que señala al período comprendido entre 1880-1930 como la época dorada de la República Argentina? ¿Por qué?
–No. Era una sociedad profundamente de­sigual. El Estado reprimía con dureza a los trabajadores, que sufrieron verdaderas masacres, por ejemplo durante la Semana Trágica y durante las huelgas en la Patagonia en 1921 y 1922.

–Si tuviera que hacer un parangón entre las presidencias de Carlos Menem y alguna presidencia del siglo XIX, ¿con cuál la asemejaría?
–Con la de Miguel Juárez Celman.

–Si tuviera que hacer un parangón entre la presidencia de Cristina Fernández y alguna presidencia del siglo XIX, ¿con cuál la asemejaría?
–Con ninguna. Creo realmente que los contextos son muy diferentes.

–¿Hubo algún “Golpe de Estado” en la Argentina del siglo XIX?
–Diría que el ascenso de Mitre a la presidencia después de la batalla de Pavón, aunque haya habido un simulacro de elecciones, puede describirse como un golpe de estado.

Siglo XX

–Nombre 1, 2 ó 3 referentes políticos o estadistas argentinos de este siglo con los cuales se sienta identificado.
–Alfredo Palacios y Alfredo Bravo.

–¿Qué opinión te merece Manuel Ugarte?
–Hay dos Manuel Ugarte, pero sólo se recuerda al de "La hora de la espada". Creo que era un gran intelectual con el que obviamente no me siento identificado pero valoro intelectualmente.

–Nombre 1, 2 ó 3 referentes políticos o estadistas no argentinos de este siglo con los cuales se sienta identificado.
–Salvador Allende.

–¿Qué opinión le merecen las presidencias de Hipólito Yrigoyen? (Opciones: Mala, Regular, Buena, Muy Buena)
Regular.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de M. T. de Alvear?
Mala.

–¿Qué opinión le merecen las presidencias de Juan D. Perón, entre 1946-1955?
–Buena.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de Arturo Frondizi?
–Regular.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de Arturo Illia?
–Regular.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de Juan Perón e Isabelita (1973-76)?
–Mala.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de Raúl Alfonsín?
–Buena.

–¿Qué opinión le merecen las presidencias de Carlos Menem?
–Mala.

–¿Qué opinión le merece la presidencias de Fernando De la Rúa?
–Mala.

–¿Qué opinión le merece la presidencias de Eduardo Duhalde?
–Mala.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de Néstor Kirchner?
–Buena.

–¿Qué opinión le merece la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner?
–Buena.

–¿Cree que el peronismo de Perón interrumpió el tránsito hacia la Argentina como país del Primer Mundo?
–No.

–La Argentina mantuvo la neutralidad en las dos guerras mundiales (GM). En su opinión, ¿fue correcta tal posición para la 1GM? ¿Y para la 2GM?
–Fue correcta en los dos casos.

–Evita y el voto femenino. ¿Qué opinión le merece aquella medida?
–Una medida imprescindible, muy postergada.

–La Constitución de 1949 fue derogada por la Revolución Libertadora. ¿Debe hacerse algo al respecto o simplemente olvidarlo?
–Ha habido con posterioridad por lo menos otra Convención. Era el momento para discutirlo.

–¿A qué factor/es atribuye la recurrencia de golpes de Estado durante el siglo XX?
–A que la derecha tenía que obtener por la fuerza lo que no podía obtener con votos.

–El Proceso: ¿genocidio social y económico?
–Sí.

–Aludiendo al país ideal en el que le gustaría vivir y a sus Fuerzas Armadas, Mariano Grondona señala en su último libro (El Postkirchnerismo) el anhelo de que estas vuelvan a ser "…como lo habían sido entre 1853 y 1930… lejos ya de los excesos del período 1930-1983". ¿Coincide con calificarse de "excesos" el accionar de las Fuerzas Armadas durante, por ejemplo, el Proceso?
–No. Todos sabemos que los crímenes de la última dictadura fueron planificados. Toda la afirmación me parece un disparate.

–¿Apoyó la recuperación de las islas Malvinas en abril de 1982? ¿Considera aquel acto uno legítimo o ilegítimo?
–Apoyé la causa, que era y es legítima. No así el acto, que fue no sólo ilegítimo sino irresponsable. Da mucha tristeza que los dictadores se hayan montado sobre esa justa causa con el indecoroso objeto de perdurar en el poder.

–En su opinión, ¿el hundimiento del buque General Belgrano el 2 de mayo fue un crimen de guerra?
–Sí.

–¿La deuda externa es ilegítima, legítima o una mezcla? ¿Se debe pagar, no pagar o investigarla (y pagar aquello que finalmente sea considerado legítimo)?
–Es necesario investigarla exhaustivamente y pagar lo que sea legítimo.

–¿Está de acuerdo con la privatización de YPF SE?
–No.

Siglo XXI

–Nombre 1, 2 ó 3 referentes políticos o estadistas argentinos de este siglo con los cuales se sienta identificado.
–Está por aparecer.

–Nombre 1, 2 ó 3 referentes políticos o estadistas no argentinos de este siglo con los cuales se sienta identificado.
–Ídem.

–¿Qué significado tiene para usted el Bicentenario?
–Tiene un valor simbólico. Sería bueno que se lo tomara como un punto de partida para la construcción de una sociedad igualitaria.

–¿Coincide con esta afirmación: "La Argentina es un país primario exportador en proceso de industrialización"? En caso negativo, ¿cómo la definiría?
–Es un país cuya economía fue arrasada por treinta años de neoliberalismo, y que debe reconstruirse con un perfil productivo que supere ampliamente la condición de primario exportador.

–Durante el conflicto por la Resolución 125 se vio y escuchó en reiterados medios la siguiente frase: "Sin campo no hay país". ¿Coincide con esta afirmación?
–La pregunta reclama una larga y compleja reflexión. Por lo pronto, no se puede hablar del campo como si se tratara de una entidad homogénea. Es como si dijéramos: sin ciudades no hay país. ¿Qué significa?

–Nombre dos países latinoamericanos con los cuales se sienta identificado en su accionar institucional, político y económico.
–Es difícil identificarse.

–Nombre dos países no latinoamericanos con los cuales se siente identificado en su accionar institucional, político y económico.
–Ninguno

–Nombre dos presidentes latinoamericanos con los cuales se siente identificado y dos con los cuales no comparta su visión y accionar político, económico, social, etcétera.
–Ninguno

–Nombre dos presidentes de países no latinoamericanos con los cuales se siente identificado y dos con los cuales no comparta su visión y accionar político, económico, social, etcétera.
–Ninguno

–¿Qué expresó el 19 y 20 de diciembre de 2001?
–El colapso de un modelo caracterizado por el sometimiento al Consenso de Washington, por la destrucción del Estado y de los lazos de solidaridad social. También por la corrupción y la mentira sostenidas desde el poder político.

–¿Qué expresó el conflicto por la Resolución 125?
–La resistencia de uno de los sectores privilegiados de nuestra sociedad a ceder una pequeña parte de sus ganancias en beneficio del conjunto.

–¿Cómo se explica el apoyo que esos sectores privilegiados recibieron de las clases medias o de ciertos sectores de las clases medias durante el conflicto?
–En realidad hablamos de la clase media metropolitana, que suele tener una opinión y una posición fluctuante.

–¿Existe crisis energética?
–No.

–El actual rol y accionar del vicepresidente Julio Cobos, ¿es constitucional o anti-constitucional? ¿Es legítimo o ilegítimo?
–Ilegítimo y punto.

–Nombre 1, 2 ó 3 medida/s que tomaría para revertir el proceso de sojización de la República Argentina.
–Las retenciones son un buen instrumento, además de económico, para frenar el monocultivo.

–Venezuela es la principal reserva hidrocarburífera del mundo y está entre los primeros productores y exportadores de petróleo del planeta. ¿Conviene profundizar el vínculo energético con este país?
–Sí.

76) ¿Coincide con las acciones del Gobierno nacional en relación con la avanzada exploratoria británica en Malvinas? De proseguir el Reino Unido con su accionar unilateral en esta materia, ¿habría que tomar medidas adicionales?
–Sí. Habría que proseguir en el marco de las Naciones Unidas. Además quiero que no queden dudas de que estoy contundentemente en contra de cualquier aventura militar.

–Banco del Sur: ¿Sirve o no sirve al desarrollo nacional?
–Sí.

–¿La Argentina tiene futuro aislada de Unasur?
–No.

–¿Por qué la Argentina no fue Australia o Canadá?
–Porque tuvo una historia que la hizo ser la Argentina.

–¿De qué sectores del quehacer nacional debería hacerse cargo el Estado (E) y/o el Mercado (M)?
–Es difícil ser dogmático, pero en general creo que el Estado debe estar presente como garante de derechos, en particular de los sectores más indefensos.

22Abr/100

Hacia la configuración de un nuevo orden mundial

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Por Roberto Feletti* 

Capital Federal ( publicado en Crítica Digital) El cierre del proceso de capitalización del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuyo principio de acuerdo comenzó a estructurarse en la última Asamblea de Gobernadores realizada en Cancún en el mes de marzo, promueve la reflexión sobre el rumbo que tiende a adoptar el multilateralismo financiero y crediticio para el desarrollo, después del desencadenamiento de la crisis internacional.

Al considerar el tema no podemos soslayar el intento de Europa y los Estados Unidos de restituir al Fondo Monetario Internacional (FMI) su rol de celador del equilibrio económico global.

Las discusiones que se desarrollan en el seno del G20 reflejan esta tendencia. Existe una pretensión de que el FMI comience a reunir información sobre los equilibrios del sector externo de los países integrantes, con el objetivo de diseñar un balance global que les permita a los países desarrollados, esencialmente a EEUU, restablecer el orden en su balance de pagos. Esto revela que no encuentran mecanismos, como en el pasado, para transferir su crisis al resto del mundo.

Estas dificultades se verifican en dos aspectos:

•El límite para devaluar su moneda, sin el riesgo que deje de ser reserva internacional. La acumulación de reservas internacionales en dólares por parte de los países emergentes, impide que EEUU administre esa liquidez y la depreciación de su moneda conforme a sus necesidades de equilibrio macroeconómico. No es casual que Olivier Blanchard (Economista en Jefe del FMI) se pronunciara sobre la inconveniencia para los países emergentes de acumular reservas en sus bancos centrales. Tampoco que estos últimos hayan abierto un debate sobre la necesidad de poner en valor esas reservas acumuladas en exceso, adquiriendo activos y/o cancelando pasivos.

•La recesión interna y la abundancia de fondos sin aplicación real. Esto impide una suba de la tasa de interés en los países centrales y un posterior “vuelo a la calidad” de la liquidez internacional.

Este es el cuadro de situación que impulsa el renovado vigor del FMI como gendarme económico mundial, en busca de un diseño que restablezca el viejo orden. Nada es nuevo en el viejo Fondo. Quienes imaginaban un reverdecer de los acuerdos de Bretton Woods, e inclusive aconsejaban financiarse con sus recursos, paulatinamente se resignan ante la evidencia de que las recetas continúan siendo las mismas, sólo que hoy encuentran más dificultades para ser aplicadas.

Esta tendencia se traslada a los organismos multilaterales de crédito para el desarrollo, principalmente al Banco Mundial (BM) y al BID.

El BM se encuentra surcado por un fuerte debate sobre “voz y representación”. Si bien los consensos del G20 definieron que los países en desarrollo y en transición debían acrecentar su participación en las decisiones del Banco dado su rol de prestatarios y el peso específico de sus economías (esencialmente Brasil, Rusia, China e India), la realidad evidencia que su capitalización no va a reflejar un mayor peso específico de los países de ingresos medios - excepto en el caso de Brasil y China- sino que, por el contrario, el incremento de capital refuerza la capacidad de los países desarrollados para orientar los criterios de asignación crediticia del Banco.

Estos mínimos cambios en la “voz y representación” a favor de los países en desarrollo, se contrarrestan con un encarecimiento del crédito para inversión. La promoción de esquemas de ayuda subsidiada a los países de ingresos más bajos y de proyectos que mitiguen los impactos ambientales y de cambio climático, relegan la importancia de fondos para inversión en infraestructura para el desarrollo. Además, se da por sentado una pérdida del peso relativo global del Banco, pues esta capitalización apenas restablece los niveles de oferta crediticia previos a la crisis.

En el caso del BID, el aumento de capital reflejado en el aporte de los EEUU tiende a ser exiguo para las necesidades de la región. Pero lo más novedoso es el intento de limitar el otorgamiento de los créditos de inversión para el desarrollo al cumplimiento de salvaguardas de sustentabilidad macroeconómica y medioambientales, hasta ahora inexistentes en los cincuenta años de vigencia de la institución. En lo atinente a la sustentabilidad macroeconómica, hubo un clara tentativa de introducir el monitoreo del FMI en los países tomadores de créditos para el desarrollo.

La incertidumbre sobre el rumbo que pueda adoptar el sistema monetario internacional en los próximos años, sumado a las presiones que instalan los países desarrollados para cerrar sus brechas, obligan a un fuerte replanteo de la posición de aquellos que se encuentran en desarrollo para no ser actores pasivos de soluciones que no les favorecen.

La importancia de la región en el rediseño poscrisis.En esa dirección, las naciones suramericanas nucleadas en la UNASUR, han comenzado desde 2005 rondas de discusión tendientes a configurar una arquitectura financiera para la región, que consolide la solvencia externa y autonomice a Suramérica de la volatilidad de los mercados internacionales.

Todavía estas iniciativas se encuentran en etapa de deliberación y, en algunos casos, con principio de ejecución, pero dan cuenta de que la crisis financiera internacional, entre otros efectos, ha generado las condiciones para pujar por una distribución más equitativa del poder en el nuevo orden mundial, rechazando aquella que históricamente tensionó a la región a procesos de pobreza, desigualdad y dependencia.

La revisión de las instituciones de integración regional centradas en la multilateralidad de pagos -como el convenio ALADI-, o la multilateralidad de crédito - como es el caso del BID-, exige la recreación de instituciones para la integración que puedan hacerse cargo de las necesidades de financiamiento para el desarrollo y de la coordinación del uso de reservas.

Iniciativas como el Banco del Sur, la capitalización de la CAF -y su extensión a Suramérica-, y la ampliación del sistema de uso de la moneda local para el intercambio intraregional, son decisiones que reflejan esta vocación continental.

La región se encuentra ante la oportunidad histórica de profundizar este camino, para no ser prisionera de un rediseño monetario y financiero internacional, que la vuelva a insertar pasivamente en los flujos de capital con las consecuencias por todos conocidas.

Suramérica ha alcanzado en la primera década del siglo equilibrios externos que le permiten pensar políticas públicas autónomas y regionales. Su afianzamiento depende de la capacidad de influir como bloque en el rediseño poscrisis. La Unasur es la herramienta para este objetivo.

* Viceministro de Economía.

22Abr/100

Crisis y reparto de las riquezas

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 Michel Husson 

El reparto de las riquezas está en el corazón de la crisis. La bajada prácticamente universal de la parte que corresponde a los asalariados es una de sus causas esenciales: son las rentas captadas en detrimento de los asalariados las que han alimentado la burbuja financiera. Toda la cuestión está pues en saber si se cambia algo de esta situación. Sin embargo, todo indica que más allá de los simulacros de “regulación”, los gobiernos y las patronales no tienen más que una única idea en la cabeza: volver al estado anterior a la crisis, en definitiva, al bussines as usual. Es la lógica del punto de vista del capital, pero es al mismo tiempo un callejón sin salida puesto que las mismas causas pueden producir los mismos efectos, es decir, una nueva recesión.
Para salir de este callejón sin salida, han que poner en cuestión los dos dogmas que guían las políticas actuales de “salida de la crisis”. Primer dogma: la competitividad debe ser restablecida sin desanimar a los accionistas, consiguientemente, presionando sobre la masa salarial. Segundo dogma: hay que reabsorber el déficit presupuestario sin aumento de los ingresos, es decir, mediante la reducción de los gastos sociales.
El primer principio ha sido escrupulosamente respetado por los grandes grupos del CAC40 (el índice CAC40 es una medida ponderada según la capitalización de los 40 valores más significativos de entre las 100 mayores empresas negociadas en la Bolsa de París ndt): sus ganancias han bajado a causa de la crisis, pero han distribuido al menos tantos dividendos como antes. Es pues sobre la masa salarial sobre la que habrá que actuar para restablecer sus márgenes disminuidos por la crisis: ¡los dividendos no se tocan!. En las semanas y meses que vienen (por retomar la fórmula de Sarkozy anunciando la bajada del paro) las empresas van a intentar desembarazarse de sus “sobreefectivos”, congelar los salarios e intensificar el movimiento de deslocalización. Se sentirán en posición de fuerza para hacerlo, “gracias” a una tasa de paro elevada que presiona sobre las reivindicaciones sociales. E invocarán la necesidad de ganar partes de mercado en un contexto europeo de competencia exacerbada.
El segundo principio (cortar en los gastos sociales para reducir los déficits presupuestarios) está ilustrado por el laboratorio griego que da en esto también una idea de las orientaciones europeas. El plan de austeridad griego (y otros en Europa) prefigura los que están preparando. El único debate versa de hecho sobre el calendario: los gobiernos perciben el riesgo de un frenado demasiado brutal que rompería la tímida recuperación y provocaría una nueva recesión. Pero los objetivos están claramente designados, particularmente los gastos de salud, las jubilaciones y los efectivos de la función pública.
Estos dos principios conjugados influyen sobre el nivel de vida de los trabajadores, cogidos entre la austeridad salarial y la austeridad presupuestaria. Esto no puede sino agravar aún más los efectos de la crisis y extender la pobreza salarial y el paro /1. La única alternativa consiste en influir sobre el reparto de las riquezas por los dos extremos. Del lado de las empresas, la parte de los salarios está en un nivel históricamente bajo. No sería “antieconómico” subirla haciendo bajar la parte de los dividendos, lo que, dicho sea de paso, no influiría ni sobre la inversión ni sobre la competitividad. Del lado del presupuesto, la reabsorción del déficit debería pasar por una reforma que revisara las múltiples ventajas fiscales concedidas a los privilegiados. Este aumento de los impuestos no tendría efecto desfavorable sobre la actividad puesto que afectaría en lo esencial a rentas que son en gran parte ahorradas y no consumidas.
Esta orientación es la única capaz de combinar apoyo a la actividad y justicia social. Desinflar y tasar las rentas financieras permitiría atacar a las raíces mismas de las derivas que han llevado a la crisis. Existen para hacerlo márgenes de maniobra muy superiores a lo que se nos quiere hacer creer. Por no citar más que algunas cifras, los dividendos netos entregados por las sociedades no financieras equivalían en 2008 al 13% de su masa salarial y las bolsas fiscales equivalían al 27% de los recursos fiscales, es decir el 3,8% del PIB /2.
Los argumentos puramente económicos que se oponen a una inflexión así en el reparto de las riquezas no están verdaderamente fundados. La realidad es más prosaica: sencillamente, los privilegiados de las finanzas no tienen ninguna gana de renunciar a sus privilegios y su único proyecto es poner en orden de marcha el sistema, tal como ha funcionado en su beneficio. Y esto incluso si este giro hacia el punto de partida pasa por una degradación de las condiciones de vida de una mayoría de la población y por el rechazo a otro reparto de las riquezas sin embargo indispensable para no recaer en los errores del pasado. He aquí porqué la crisis económica y financiera está llamada a durar y a transformarse en crisis social y política.

L´Humanité, 27/3/2010

Traducción : Alberto Nadal para VIENTO SUR

NOTAS.
1/ Ver el informe de la OFCE, Impact de la crise sur la pauvreté, así como la investigación Crise et pauvreté del grupo Alpha.
2/ Informe parlamentario sobre las bolsas fiscales. Ver referencias en http://hussonet.free.fr/salrev.htm