Comisión de Economía Carta abierta Buenos Aires

18Jun/130

El paro patronal de los empresarios rurales

Publicado por admin

La decisión de no vender productos provenientes de las explotaciones agropecuarias por parte de quienes fungen como dueños de las mismas vuelve a poner sobre el tapete la legitimidad de los reclamos aducidos por las cabezas de las cuatro entidades de la Comisión de Enlace, que ya nos tiene acostumbrados a este tipo de medidas
Por:
Alejandro Rofman

Tales reclamos consisten, básicamente, en el cese de las retenciones sobre la renta diferencial de la tierra y, secundariamente, en supuestas interferencias del Estado en la gestión de los productores. Estas medidas no se condicen con datos reales dado que las publicaciones especializadas cercanas a tales agremiaciones empresariales siguen indicando importantes márgenes de beneficios para los cultivos y la cría de animales. Además, las supuestas interferencias no son los subsidios estatales para combustibles, para tasas de intereses de los créditos promocionales, etc. (que no se solicita sean eliminados) sino aquellos que tienen que ver con la regulación de los mercados que se practican en todos los países del mundo, aun aquellos más devotos del libre mercado. En estos países, dado lo estratégico que supone para una sociedad controlar la producción para alimentar a la población. Existen normas de todo tipo –a favor y en contra de los negocios privados– que todos respetan.
La porfía tiene un fuerte contenido electoralista (varios de los que las encabezan aspiran a postulaciones a cargos electivos). Y rechazos internos, con desafiliaciones notorias recientes como SANCOR de CONINAGRO
La renta diferencial de la tierra y el alza fenomenal de los precios de los predios indican una tendencia de la rentabilidad muy diferente a la aducida por los gremialistas empresariales. Entonces, deben rechazarse estas maniobras (los quejosos más bien responden a las aspiraciones de los grupos financieros que arriendan campos) y profundizar políticas en defensa de la agricultura familiar, que nos provee cotidianamente de alimentos para la subsistencia.