Comisión de Economía Carta abierta Buenos Aires

15Oct/130

El rol de lo público

Publicado por admin

(Para Tiempo Argentino)

Alejandro Rofman
Economista
Candidato a legislador por el Socialismo para la Victoria
Frente para la Victoria

Un espacio urbano, como el de Buenos Aires, está sujeto a la disputa política como un ámbito en donde se enfrentan dos concepciones contrapuestas de ciudad. Una de ellas descansa en el principio de que el mercado debe actuar sin limitaciones para asignar eficientemente sus recursos y satisfacer las necesidades de la población. Ello supone privilegiar el imperio de lo privado sobre cualquier limitación política o social
Otra visión afirma que la prevalencia de lo público por sobre los intereses excluyentes de los que disfrutan de poder garantiza la concreción de un proyecto de equidad social y ambiental para todos. El escenario del mercado capitalista que automáticamente se auto regula es falsa pues tal mercado consagra la riqueza en manos de pocos y las desigualdad sociales .
.La política del actual gobierno capitalino se basa en la valorización del capital privado en el manejo de la infraestructura urbana y en propiciar negocios inmobiliarios en las zonas donde sean redituables. Por el contrario, la generación de bienes públicos, indispensables para elevar la calidad de vida de la población, queda relegada. Así, en el área de la infraestructura urbana no se han encarado inversiones de significación en espacios públicos para el disfrute gratuito y colectivo, ni centros de recreación o deporte, ni nuevas iniciativas para la cultura popular.. El Presupuesto Participativo está fuera de la discusión popular. La vivienda de carácter social así como la renovación urbana en las zonas de asentamientos irregulares no se cumplen pese a los fallos judiciales y las partidas a tal efecto se encuentran sub-ejecutadas. No hay incorporación de nuevos establecimientos educativos, en especial en las zonas más carenciadas de la ciudad. En materia de transporte, los corredores de tránsito constituyen la única novedad pero sólo es el ordenamiento de lo ya existente sin agregar la incumplida promesa de construcción de 10 km por año de subte pues solamente se conectaron estaciones ya construidas. Finalmente, la zona Sur sigue descuidada en su urgente y necesaria revitalización.
En temas de salud pública el jefe de Gobierno vetó la ley que promovía la puesta en marcha de laboratorios públicos para bajar costos.
En síntesis . Una Nueva Política debe formar parte de la agenda del futuro urbano en Buenos Aires. Es aquella que coloca como prioritario el rol del Estado local en la realización y/o fortalecimiento de lo público., que escape a la lógica mercantil de los negocios. Ello no implica colocar al Estado como único generador de los bienes y servicios que son indispensables para la subsistencia de la población o el mejoramiento significativo de su calidad de vida. Estos objetivos pueden también alcanzarse a través de la organización de los sectores sociales beneficiados que operan sin fines de lucro fuera del mercado capitalista. Se trata, por ejemplo, de clubes, organizaciones de base, cooperadoras escolares, mutuales, cooperativas, etc.
Veamos un caso. La atención integral de la salud es un bien social que debería estar disponible para todos sin distinción de ingresos. El deterioro del hospital público ha llevado a que una franja elevada de población de ingresos medios resuelva el problema apelando a la medicina privada, con fines de lucro, cuyo costo incide notablemente en muchos presupuestos. Urge recolocar al espacio público en el proceso de cuidado de la salud de todos. Es una obligación constitucional del Estado hacerlo y disminuiría el costo de vida de numerosos porteños
Idéntico análisis y exigencia de cambios en las políticas públicas se da en la educación en todos sus niveles, el deporte, la recreación, la cultura, la vivienda, el cuidado del ambiente, la aumento de espacios verdes, el acceso al río , el respaldo a las actividades productivas basadas en la Economía Solidaria ( empresas recuperadas, en particular) y la promoción de fuentes de empleo para los jóvenes . Finalmente, es necesario tomar la iniciativa de la crear Ferias y Mercados Populares y almacenes barriales que comercialicen producciones de agricultores familiares, a precios muy reducidos, de no menos de la mitad de los que rigen en el mercado
Para llevar adelante esta Nueva Política se deberá contar con un Plan Estratégico de Desarrollo Sustentable para la ciudad, junto al Área Metropolitana de Buenos Aires, a partir de una decidida participación popular en su diseño, implementación y control. Sólo la presencia del pueblo podrá hacer frente a la presión del capitalismo depredador, garantizando creciente niveles de bienestar colectivo y habitabilidad para todos, en especial de aquellos que integran los sectores populares

15Oct/130

Participación popular

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Por Alejandro Rofman *
Una Nueva Política debe formar parte del agenda del futuro urbano en Buenos Aires. Es aquella que coloca como estratégico el rol del Estado local en la realización y/o fortalecimiento de lo público. Los sectores medios y de bajos ingresos de la ciudad se merecen la presencia activa de un Estado que posibilite la producción masiva de bienes públicos como cometido central de su política, desplazando a la lógica del mercado como único regulador y generador de tales bienes. Tal primacía no supone, sin embargo, colocar al Estado como exclusivo generador de los bienes y servicios que son indispensables para la subsistencia de la población. Estos objetivos pueden también alcanzarse a través de la organización de los sectores sociales directamente beneficiados. Es decir, acompañando al Estado pueden estar presentes organizaciones que provean bienes públicos a la población y que operen sin ánimo de lucro, en forma solidaria y asociativa, con el consiguiente manejo por afuera del mercado capitalista. Por ejemplo, bibliotecas, clubes, organizaciones sociales de base, cooperadoras escolares, mutuales, cooperativas de todo tipo. La valorización de este sector es esencial en el proceso de construcción social de la ciudad para un futuro con bienestar para todos. En primer lugar, es imprescindible encarar una estrategia articulada entre los que producen alimentos necesarios para cubrir una canasta básica y los consumidores de tales bienes. Para ello, experiencias en marcha que se han estado reproduciendo en distintos espacios del país deben ser replicados dentro del perímetro de la ciudad. Por caso, las ferias populares organizadas en numerosas ciudades que se nutren de experiencias productivas solidarias provenientes de la agricultura familiar y que acercan en forma directa a los que demandan tales productos para su subsistencia cotidiana. Esas ferias suman más de 200 en todo el país, con particular incidencia en las provincias del Nordeste.
Es necesario poner en marcha la creación de mercados populares (como los de Lomas de Zamora, José C. Paz y Morón) y almacenes barriales, que ya han comenzado a instalarse en el Gran Buenos Aires, que comercialicen productos frescos y envasados, fruto de la actividad de campesinos y agricultores familiares, posibilitando así la adquisición por parte de todos los consumidores de bienes de primera necesidad a precios muy reducidos, a menos de la mitad de los que se ofrecen en los comercios tradicionales. De este modo, será factible valorizar el ingreso real de las familias y disminuir el fenómeno de carácter inflacionario estimulado por quienes quieren aprovecharse de la mayor capacidad adquisitiva de la población. Por otra parte, la presencia de esas bocas de expendio que no están animadas por el lucro privado impulsa a la baja, por la competencia, a los precios de aquellos productos que se comercializan en los establecimientos tradicionales.
La difusión de esta modalidad operativa –organizada en forma conjunta entre el Estado en sus diversos niveles jurisdiccionales locales y las organizaciones sociales de arraigo barrial– necesitan de legislación adecuada para su permanencia en la actividad, respetando sus principios solidarios y su factor de impulso a los procesos productivos de los pequeños agricultores periurbanos o del interior. Esta opción de combinar acción estatal con actores sociales comprometidos puede replicarse en muchos otros espacios sociales privilegiando la esfera de lo público.
La participación popular se convierte así en una valiosa colaboradora en la adopción de prácticas asociativas y solidarias que tiendan a valorizar el derecho a una ciudadanía plena
* Economista. Candidato a legislador de la Ciudad de Buenos Aires.
Fuente Página 12 13/10/2013