Comisión de Economía Carta abierta Buenos Aires

21Sep/140

Estos planes siempre concluyen con un desastre

Publicado por admin

Alejandro Rofman
Se avecina un año electoral en donde se deberá seleccionar la nueva conducción política del Poder Ejecutivo y el control del Congreso Nacional. Las agrupaciones opositoras todavía no han perfilado qué proyecto de país pretenden instalar si logran alcanzar la presidencia. Pero, en algunos sectores de la vida política nacional, han comenzado a aparecer propuestas aisladas que permiten entrever cuál es el perfil de sociedad a la que aspiran sus exponentes principales. Es el caso de la derecha, que se expresó a través de quienes conducen el PRO
Así, su probable candidato a presidente, el Ing. Mauricio Macri, ha afirmado que entre sus decisiones iniciales figuran la de derogar el pago de Impuesto a las Ganancias a los sueldos más elevados de la pirámide salarial y la de dejar sin efecto todas las retenciones a las exportaciones, incluyendo la soja, aunque en este caso en un proceso de varios años. Además, su principal asesor económico, el diputado Dr. Sturzenegger, se manifestó favorable a una devaluación del peso en un 50 por ciento.
Estas propuestas revelan desde ya el perfil del proyecto de la derecha. Consiste en un singular ajuste, como era costumbre en la Argentina previa al 2003, con la consiguiente caída del salario real por la devaluación significativa, la fuerte retracción de la actividad económica por la reducción del consumo y la disminución de la producción y el empleo como efecto de dicha caída. Los sectores de más altos ingresos resultarían beneficiados, pues los grandes exportadores recibirían más ganancias por las ventas al mercado mundial (pools de siembra o empresarios agropecuarios de gran tamaño). El Estado se desfinanciaría por cobrar menos, afectando seguramente las políticas sociales, como es habitual en los gobiernos amigos del ajuste. Los precios de los productos de la canasta familiar crecerían debido a la eliminación de las retenciones. Los perceptores de elevados sueldos (ejecutivos de empresas poderosas) serían los favorecidos con el aumento de sus ingresos reales.
Seamos claros, estaríamos volviendo a los '90. Es valioso que ya se sepa, en forma clara y de boca de sus voceros más conspicuos, qué piensa la derecha del futuro país y cómo, quienes viven de ingresos fijos –como la gran mayoría– van a subsidiar al pequeño segmento más privilegiado de la sociedad. La historia ya la conocemos y siempre concluye con un desastre –como en el 2001-02– que lo terminan pagando los que menos tienen.