Comisión de Economía Carta abierta Buenos Aires

11May/170

Nunca declararse derrotado

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Hace unos días, todo era angustia. ¿Cómo revertir un golpe tan profundo y tan sutilmente preparado? Si era un fallo de la última instancia, ¿cómo evitar que los tribunales inferiores multiplicaran las libertades de genocidas? Los organismos de derechos humanos no dudaron y su enérgica denuncia impulsó una reacción social tan vasta y profunda como para generar los repudios más impensados, una ley votada por todos los bloques y una marcha que debe celebrarse por la multitud reunida pero también por el acuerdo de amplitud pocas veces alcanzada. Lejos de aquellos temores iniciales, hoy celebramos un avance histórico en la lucha por Memoria, Verdad y Justicia. Quienes quizá no celebren son los que, tirando la piedra y escondiendo la mano, promovieron este escándalo jurídico que rechazó la sociedad

17Ene/160

EL CURA EDUARDO DE LA SERNA, DE CURAS EN OPCCION POR LOS POBRES, PIDE DIFUSION DE ESTA CARTA:

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Ante esta hora crucial del país, transcurridos los primeros 30 días de gobierno de la Alianza Cambiemos, sentimos amenazada nuestra paz social, en serio riesgo de vida del pueblo trabajador y en especial de los pobres. Observamos una actitud de revancha de clase, superioridad intelectual, cinismo y discriminación en las intervenciones públicas de muchos funcionarios –incluyendo al Presidente –en referencia a los militantes, el gobierno anterior, la clase trabajadora, el costo de la vida y los despedidos.
 
Percibimos un notable desprecio por las instituciones, con procedimientos en algunos casos ilegales y en muchos casos antidemocráticos, con una fuerte indiferencia por el acuerdo y el consenso que representa el debate parlamentario, llevándose por delante –por ejemplo- la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, construida federalmente y aprobada por ambas cámaras del Congreso y ratificada por la Corte Suprema de Justicia. ¿Cómo es posible que una ley aprobada con tanto consenso sea eliminada por un caprichoso DNU –Decreto de Necesidad y Urgencia-
 
Se ha instalado con prepotencia un gobierno de facto donde las fuerzas de seguridad evitan que se cumpla la ley y se intenta poner por decreto –con manifiesta parcialidad- a dos Jueces de la Corte Suprema, justamente encargados de administrar justicia imparcial. Se camina por una delgada línea –a un paso de la inmoralidad- designando en muchos ministerios empresarios que hasta ayer trabajaban en las empresas que hoy deben controlar. Atender “los dos lados del mostrador” puede llevar a un conflicto de intereses, a un abuso de la posición dominante altamente peligrosos.
 
La economía ha priorizado los intereses de los sectores productivos más ricos que tienen fortunas en dólares, las recetas ortodoxas de los organismos financieros y el absolutismo de mercado por encima del pleno empleo, la valorización del salario y la contención social. Se recurre a la consabida y fracasada receta del ajuste. Se alienta la especulación financiera y los capitales golondrinas perjudicando así la producción- y obviamente el trabajo nacional, la pequeña y mediana empresa. Hablar de pobreza 0 y la promesa de “mantener lo que se hizo bien”, es una mentira. Se recurre al endeudamiento externo que sólo beneficia a los prestamistas y se pagará con el trabajo de los pobres. Se pretende arreglar con los Fondos Buitres cuando la ONU apoyó con el voto de 136 paises que Argentina no cediera en las presiones de esos miserables para no comprometer los intereses del país. Se sacrifica la integración latinoamericana, vital para la soberanía de nuestros pueblos, y se reinstala una relación dependiente con EEUU, eterno verdugo de nuestros sueños.
 
Se ajusta por el salario, hay despidos masivos y compulsivos, sin revelar los criterios de selección y sin decir cómo se crearán nuevos puestos de trabajo. Se extorsiona con el  miedo a perder el empleo para desalentar las negociaciones paritarias. Se camina por la cornisa de la persecución ideológica hurgando en las redes sociales de los trabajadores, avasallando la privacidad y estigmatizando a los despedidos. Se habla desde un pretendido limbo político donde lo ideal es “no tener ideología” algo que lisa y llanamente es una mentira para absolutizar la propia ideología y eliminar cualquier otra. Se ha implantado una suerte de totalitarismo informativo donde detrás de la máscara de la pluralidad se han callado las voces opositoras y los medios – recordando una frase del BBeato Oscar Romero- “están vendidos y no dicen la verdad” DDHH como el derecho a la información, el derecho al salario digno son ignorados. Vivimos un estado policial rodeados de mentiras, amenazas, extorsiones. Esto no es una verdadera democracia por más que los gobernantes sean legítimos.
 
Hablamos en defensa de los pobres y desde el Pueblo de Dios, y nos duele una vez más el silencio de los Obispos que parecen desconectados del sufrimiento de los trabajadores y no perciben que la calidad democrática está en peligro.
 
Grupo de Curas en Opción por los Pobres – Enero 2016
14Jun/150

Ideas predatorias al acecho

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Por Raúl Dellatorre

“Hoy hacer una discusión sobre la economía argentina sin abordar todas las derivaciones de la cuestión de los fondos buitre es obviar una cuestión central”, comentó a Página/12 esta semana, durante una extensa charla, uno de los responsables del Cefid.Ar, Guillermo Wierzba, quien está a cargo de la organización de un seminario que en los próximos días discutirá sobre “Crisis Mundial - Nuevos paradigmas y experiencias emergentes”. Y es que la forma en que el Gobierno encaró el tema, por un lado, y la postura asumida por referentes políticos y económicos de la oposición, por otro (analizada en la nota central de estas páginas por Alfredo Zaiat), definen en gran parte el lugar que le otorgan a la Argentina en una nueva configuración mundial, que surgirá cuando las réplicas de la crisis de 2008 hayan quedado definitivamente atrás.

Esa crisis fue la consecuencia de un abuso de poder, el que ejerció un capital financiero dominante que terminó dislocando el funcionamiento de los mercados de materias primas, el sistema bancario, el flujo de capitales y el comercio mundial. Lógicamente, para lograr su objetivo –que no era producir el descalabro, sino producir fenomenales ganancias aun a costa de un descalabro global–, primero hubo que imponer una “desregulación” aceptada por todo el mundo económico, la pérdida de poder de los Estados nacionales tanto para controlar como para ejercer sus derechos soberanos. Incluso ante los tribunales extranjeros para defender los derechos del país frente a un interés privado, aunque éste fuera groseramente especulativo.

El fenómeno “fondos buitre” no es una consecuencia de la crisis, sino que es previo, estuvo en su génesis. Es parte de la construcción del poder de ese capital financiero que necesita barrer con el derecho a defensa de los Estados nacionales. Es decir, necesita un cuerpo de Justicia que se colusione con sus intereses. La Justicia que cumplió ese rol fue la de Estados Unidos.

“La colusión de intereses es evidente”, planteó Wierzba a Página/12. “La cuestión de los fondos buitre es un tema político, no estrictamente financiero como pretenden algunos. Hay un negocio privado y hay una especialización de los fondos buitre en este tipo de negocios de alto riesgo. Pero la Justicia norteamericana está interviniendo, sentando posición en forma arbitraria, ajena a derecho, a favor de los intereses de los fondos buitre. Ahora, si no se contara con esa intervención de la Justicia, si los fondos buitre no estuvieran seguros de ella, no se justificaría el negocio”, definió el director de Cefid.Ar.

Argentina, desde el Gobierno, enfrentó el tema poniendo la política por delante de la economía. “Es lo correcto –opinó Wierzba–. Es lo que correspondía y es una posición sólidamente sostenida, pero uno de los pilares de esta estrategia es mantener este posicionamiento a futuro.”

Anticipando un debate que seguramente volverá darse el jueves, en el seminario que se desarrollará en el Salón de Actos del Banco Nación, Wierzba respondió, a la pregunta de cómo se imagina ese futuro, tras las elecciones, con otro interrogante a manera de hipótesis. “Muchos especulan con el cambio de gobierno, suponiendo un cambio hacia una posición más negociadora. ¿Y qué pasa si el próximo gobierno se planta y no acepta pagar en condiciones que no sean las ya pactadas en el canje? ¿Por qué vamos a generar expectativas de que la política respecto de los fondos buitre va a ser distinta, si la realidad es que el Gobierno actual demostró los límites del accionar de los buitres y la Justicia norteamericana? La realidad es que llegaron hasta un punto, no se les pagó, y no pudieron seguir más allá. Mantener la posición de Argentina y no terminar derrotados en la batalla con los buitres es un tema esencial también para la próxima administración.”

Las razones para esta última afirmación se podrán encontrar si se acepta que la de los buitres no es una batalla aislada, sino que es parte de una gran guerra. La guerra de los viejos paradigmas neoliberales que tratan de volver a imponerse. La Argentina la libra en varios frentes.

Uno es el de los foros internacionales, donde trata de impone la necesidad de una reforma estatutaria que introduzca un nuevo régimen internacional que regule la reestructuración de deudas soberanas, defendiendo el derecho de los países a transitar ese camino sin riesgos a un ataque buitre en cualquier atajo. ¿Por qué hay quienes se resisten a un régimen de regulación que el propio sistema financiero mundial admite como necesario? “Cuando se discute en foros internacionales, la única oposición es en base al argumento de que cualquier intervención pública va a afectar el desarrollo, porque la falta de libertad, de confianza en el mercado, va a ahuyentar las inversiones: ahí se ve surgir el paradigma de la no injerencia de la política en la economía”, respondió Wierzba.

Otro frente es el comercial, donde el país, como miembro del Mercosur, tuvo que debatir esta última semana en Bruselas sobre un tratado de libre comercio con la Unión Europea cuyas condiciones y consecuencias no distan mucho del contenido del ALCA, el TLC de las Américas que fue derrotado en la Cumbre de 2005 en Mar del Plata. El retorno del mismo debate es un reflejo de la crisis: en Europa, que intenta imponer su modelo neoliberal para volver a América latina, y en Brasil, donde los grupos económicos más ligados al capital financiero desplazaron al empresariado industrial paulista, alcanzando incluso a tener peso en el gobierno del PT.

Un tercer frente de ataque sobre Argentina, derivado de la crisis mundial, ha sido el de la fuga de capitales, ahora con las revelaciones que surgen de las investigaciones en los casos HSBC y JP Morgan. La fuga no es un fenómeno que tenga que ver con falencias de las economías locales: es un fenómeno global y responde a la lógica de acumulación del capital financiero y al comportamiento de las burguesías locales. En Argentina, el último proceso de fuga se aceleró en pleno auge de la economía, con un crecimiento superior al 7 por ciento anual, acumuló 150 mil millones de dólares de activos fugados desde 2003 hasta 2012, y dejó reflejados quiénes son los que fugan. “Una burguesía diversificada en sus negocios, los que más ganan cuando el país crece pero buscan llevarse al exterior los resultados: no son un bloque social que pueda engarzarse en una política de desarrollo”, los describió Wierzba. “Países como los nuestros no pueden ser abiertos financieramente, deben vigilar, controlar e impedir estos movimientos”, agregó.

Vinculado a esta última recomendación, surge el cuarto frente de combate: la discusión sobre las políticas de Estado relacionadas con el mercado cambiario y financiero. En opinión del titular del Cefid.Ar, “la administración cambiaria, con regulaciones que suponen un sistema de cambios múltiples, es importante como herramienta para un modelo de industrialización y desarrollo y debería reafirmarse tal cual hacia futuro, y no como una cuestión coyuntural, en camino a una futura unificación y liberación cambiaria”. No es casual ni inocente el intento de instalar el debate sobre la supuesta “necesidad” de un tipo de cambio libre y único, un mercado abierto de divisas y la eliminación de los controles, regulaciones y “el cepo”. Los viejos paradigmas no se dan por vencidos.

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24Sep/130

BUITRES. DISTINTAS ESPECIES

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ESPECIE I
* Los Fondos Buitre compraron títulos que representaban deuda Argentina a precios de remate (menos de la cuarta parte de su valor) cuando el país estaba todavía exhausto por las políticas neoliberales. Otras compras fueron hechas a precios atractivos cuando nuestra economía estaba en vías de franca recuperación. Estos especuladores no entraron en las refinanciaciones, como no lo hicieron en otros países donde operaron, si no que esperaron que la deuda impagable se tornara en solvente, a través de las quitas al grueso de la misma que aceptaron más del 90% de los acreedores. Gracias a esas quitas y a las políticas nacionales y populares, el país se recuperó y sus títulos aumentaron de precio por la mejora espectacular de la economía y su posibilidad de pago. Ahora pretenden cobrar toda la deuda al 100%; obteniendo ganancias usurarias. Lo hacen articulados con la corporación judicial norteamericana, en base a un poder de "lobby" con ella y una parte sustantiva del poder político y mediático del Imperio. Si fueran exitosos pondrían en peligro a todo el arreglo de deuda de la economía argentina y a su proyecto de crecimiento y distribución, porque el resto de los acreedores reclamarían el mismo trato. Los fondos buitre son especuladores que se mueven como pez en el agua en el mundo del capitalismo financiarizado neoliberal. Aquel al que nos llevaron primero la dictadura y luego el menemismo.
ESPECIE II
*Los endeudadores ganan grandes comisiones cuando logran colocar bonos y tomar deuda en los mercados "voluntarios" de crédito, sobre todo cuando lo hacen para refinanciar deudas enormes. A ellos no les conviene un gobierno que tenga autonomía financiera sino políticas regidas por el FMI que conduzcan al endeudamiento. Por eso no están de acuerdo en pagar la deuda con reservas ni que el Banco Central pueda tener libertad para hacerlo coordinando sus políticas con el gobierno. Por eso reivindican la "autonomía" del Banco Central frente al Poder Ejecutivo y se alarman por la libertad de la autoridad monetaria para emitir moneda. No quieren que nos desendeudemos, porque desean ganar con la bicicleta financiera de las refinanciaciones perpetuas. Redrado se fue del gobierno por no estar de acuerdo con la autonomía financiera y ahora es economista de Massa, Prat Gay se fue del gobierno por no estar de acuerdo con la quita de la deuda y bregar por políticas "amistosas" con los acreedores y ahora es miembro de la pretendida "centroizquierdista” UNEN.
ESPECIE III
* Los megadevaluadores pretenden terminar con los controles cambiarios y del movimiento de capitales (entrada y salida). Quieren que el precio del dólar legal pegue un salto. Si esto ocurriera aumentarían los precios de las importaciones y todos los precios de los artículos que las utilizan como insumos. También subirían los precios de los bienes que se exportan, o sea de los alimentos, porque el sector del "campo" que los vende obtendría más pesos por cada unidad exportada y, como siempre puede vender afuera todo lo que desea, fija el precio local al mismo valor en pesos que obtiene internacionalmente. Así la devaluación llevaría a un aumento de las ganancias por aumento de precios mientras los salarios caerían brutalmente. Entonces los sectores populares y medios dejarían de consumir, se vendería menos, aumentaría el desempleo y caería la producción y la inversión. Ganarían los empresarios internacionalizados y los importadores y perdería el pueblo. Así pasó con la megadevaluación de De Mendiguren y Lavagna, ayer duhaldistas y hoy massistas.

PARA CONSOLIDAR LAS MEJORAS PRODUCTIVAS Y DEL NIVEL DE VIDA ALCANZADAS EN ESTOS AÑOS ES NECESARIO VOTAR AL FRENTE PARA LA VICTORIA Y NO DEJARSE SEDUCIR POR LOS CANTOS DE SIRENA DE LOS BUITRES DE AFUERA Y DE ADENTRO.

COMISION DE ECONOMIA DE CARTA ABIERTA

15Jul/130

Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual

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Vicenç Navarro. Le Monde diplomatique/Rebelión, 13-7-2013. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=171031

En la extensísima literatura escrita sobre las causas de la crisis actual, pocos autores se han centrado en el conflicto capital-trabajo (lo que solía llamarse “lucha de clases”). Una posible causa de ello es la atención que ha tenido la crisis financiera como supuesta causa única de la recesión. Eso ha desviado a los analistas del contexto económico y político que determinó y configuró la crisis financiera así como la económica, la social y la política. En realidad no se puede analizar cada una de ellas y la manera como están relacionadas sin referirse a tal conflicto capital/trabajo. Como bien dijo Marx: "La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases”. Y las crisis actuales son un claro ejemplo de ello.
Durante el periodo que siguió a la Segunda Guerra Mundial, el conflicto renta del capital versus renta del trabajo se apaciguó gracias a un pacto entre los dos adversarios. Este pacto determinó que los salarios, incluyendo el salario social (con aumento de la protección social basada en el desarrollo de los servicios públicos del Estado del Bienestar) evolucionaran con el aumento de la productividad. Consecuencia de ello: las rentas del trabajo subieron considerablemente, alcanzando su máximo (a los dos lados del Atlántico Norte) en la década de 1970 (la participación de los salarios, en términos de compensación por empleado, en EEUU fue del 70% del PIB; en los países que serían más tarde la UE-15, este porcentaje era el 72,9%; en Alemania un 70,4%; en Francia un 74,3%; en Italia un 72,2%; en el Reino Unido un 74,3% y en España un 72,4%). 1
A finales de la década de 1970 y principios de los años 1980, este pacto social se rompió como consecuencia de la rebelión del capital ante los avances del mundo del trabajo. La respuesta del capital fue el desarrollo de una cultura económica nueva basada en el liberalismo, pero con una mayor agresividad. Es lo que llamamos el neoliberalismo, cuyo objetivo es recuperar el terreno perdido mediante el debilitamiento del mundo del trabajo2. A partir de entonces, el crecimiento de la productividad no se tradujo tanto en el incremento de las rentas del trabajo, sino en el aumento de las rentas del capital. Y esta respuesta, mediante el desarrollo de las políticas neoliberales (que constituían un ataque frontal a la población trabajadora), fue muy exitosa: las rentas del trabajo descendieron en la gran mayoría de países citados anteriormente. En EEUU pasaron a representar en 2012 el 63,6% del PIB; en los países de la UE-15 el 66,5%; en Alemania el 65,2%; en Francia el 68,2%; en Italia el 64,4%; en el Reino Unido el 72,7%; y en España el 58,4%. El descenso de las rentas del trabajo durante el periodo 1981-2012 fue de un 5,5% en EEUU, un 6,9% en la UE-15, un 5,4% en Alemania, un 8,5% en Francia, un 7,1% en Italia, un 1,9% en el Reino Unido y un 14,6% en España, siendo este último país donde tal descenso fue mayor.3
Tales políticas fueron iniciadas en 1979 en el Reino Unido la Primera Ministra Margaret Thatcher y en 1980en Estados Unidos por el presidente Ronald Reagan. También fueron aceptadas como “inevitables y necesarias” por el gobierno socialista de François Mitterrand en Francia en 1983, al sostener que su programa de clara orientación keynesiana (con el cual había sido elegido en 1980) no podía aplicarse debido a la europeización y globalización de la economía, postura sostenida por la corriente dominante dentro de la socialdemocracia europea conocida como Tercera Vía (en España, a partir de 1982, por los gobiernos socialistas de Felipe González).
La aplicación de estas políticas neoliberales, definidas como “socio-liberales” caracterizaron las políticas de los gobiernos socialdemócratas en la UE. Todas ellas tenían como objetivo facilitar la integración de las economías de los países de la UE en el mundo globalizado, aumentando su competitividad a base de estimular las exportaciones a costa de la reducción de la demanda doméstica, reduciendo los salarios. Una consecuencia de estas políticas fue que el aumento de la productividad no repercutió en el aumento salarial, sino en el aumento de las rentas del capital.
Para alcanzar este objetivo, el desempleo fue un componente clave para disciplinar al mundo del trabajo. En todos estos países, el desempleo aumentó enormemente. Pasó de ser un 4,8% en EEUU en 1970 a un 9,6% en 2010. En los países de la UE-15 pasó de un 2,2% a un 9,6%; en Alemania de un 0,6% a un 7,1%; en Francia de un 1,8% a un 9,8%; en Italia de un 4,9% a un 8,4%; en el Reino Unido de un 1,7% a un 7,8% y en España de un 2,4% a un 20,1%, siendo este crecimiento mayor en este último país.4
Esta polarización de las rentas, con gran crecimiento de las rentas de capital a costa de las rentas del trabajo, es el origen de las crisis económicas y financieras. La disminución de las rentas del trabajo creó un gran problema de escasez de demanda privada. Pero esta pasó desapercibida como consecuencia de varios hechos. Uno de ellos fue la reunificación alemana en 1990 y el enorme gasto público que la acompañó (a fin de incorporar el Este de Alemania al Oeste y facilitar la expansión de la Alemania Occidental en la Oriental), que se financió principalmente a base de aumentar el déficit público de Alemania, pasando de estar en superávit en 1989 (0,1% del PIB) a tener déficit cada año desde entonces y alcanzando un 3,4% de déficit en 1996. Alemania siguió, pues, una política de estímulo a través del gasto público, que (como resultado de su tamaño y centralidad) benefició a toda la economía europea.5
El segundo hecho fue el enorme endeudamiento de la población. Los créditos baratos concedidos por el sistema bancario retrasaron el impacto que el descenso de las rentas del trabajo tuvo en la reducción de la demanda. Este endeudamiento fue facilitado en Europa por la creación del euro, que tuvo como consecuencia la tendencia a hacer confluir los intereses de los países de la Eurozona con los de Alemania. La sustitución del marco alemán y la de todas las monedas de la Eurozona por el euro, tuvo como consecuencia la “alemanización” de los intereses monetarios. España es un claro ejemplo. El precio del crédito nunca había sido tan bajo, facilitando el enorme endeudamiento de las familias (y empresas) españolas, pasando así desapercibida la enorme pérdida de capacidad adquisitiva de la población trabajadora.
Por otra parte, la gran acumulación de capital (resultado de que la mayor parte del aumento de riqueza de los países, causado por el aumento de la productividad, sirviera predominantemente a aumentar las rentas del capital en lugar de las rentas del trabajo) explica el aumento de las actividades especulativas, incluyendo la aparición de las burbujas, de las cuales las inmobiliarias fueron las más comunes, aunque no las únicas. La rentabilidad era mucho más elevada en el sector especulativo que en el productivo, el cual estaba algo estancado, como resultado de la disminución de la demanda. El crecimiento del capital financiero fue la característica de este periodo a los dos lados del Atlántico Norte, crecimiento resultante del endeudamiento y de las actividades especulativas. Este crecimiento se basaba, en parte, en la necesidad de endeudarse, debido al continuo descenso del crecimiento anual de los salarios en todos estos países, una situación especialmente acentuada en los países de la UE-15 (los más ricos). Así, tal crecimiento anual medio en los países de la Eurozona descendió de un 3,5% en el periodo 1991-2000 a un 2,4% en el periodo 2001-2010; en Alemania de un 3,2% a un 1,1% y en España de un 4,9% a un 3,6%.6
Los establishments financieros y políticos de la Unión Europea creyeron que la crisis financiera estaba creada y originada por el colapso del banco estadounidense Lehman Brothers y se limitaría al sector bancario de EEUU. Thomas Palley, una de las mentes económicas más claras de EEUU y más desconocidas en Europa, cita al que era Ministro de Finanzas alemán, el socialista Peer Steinbrück (candidato del SPD a la cancillería en las elecciones del próximo 22 de septiembre) que profetizó que aquello –resultado de las debilidades del sistema financiero estadounidense- significaría el fin del estatus de EEUU como gran poder financiero. Este colapso del dólar, según él, beneficiaría al euro.
La gran ironía de estas predicciones es que quien al final salvó a la banca alemana fue el Federal Reserve Board (FRB), el Banco Central de EEUU. El modelo alemán basado en la exportación hizo a la banca alemana enormemente vulnerable a ser contaminada. Los bancos alemanes estaban masivamente intoxicados con los productos especulativos (subprimes) de la banca estadounidense. Grandes bancos (como el Sachsen LB, el IKB Deutsche Industriebank, el Deutsche Bank, el Commerzbank, el Dresdner Bank o el Hypo Real Estate) así como las Cajas (como BayernLB, WestLB y DZ Bank) entraron en el periodo 2007-2009 en una enorme crisis de solvencia, teniendo que ser todos rescatados, muchos de ellos, por cierto, con la ayuda del Reserva Federal de EEUU.
La orientación económica, basada en la exportación (algo típico del modelo liberal), había contagiado profundamente al capital financiero alemán, como resultado de sus inversiones financieras tanto en la banca estadounidense (llena de productos tóxicos) como en los países periféricos llamados PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) y más tarde GIPSI (con la incorporación de Italia), llenas de actividades especulativas de tipo inmobiliario. En realidad la crisis financiera alemana y europea era incluso peor que la estadounidense y, cuando la enorme burbuja especulativa explotó (al paralizarse la banca alemana), apareció con toda crudeza el enorme problema del endeudamiento causado por la reducción de la demanda, ella misma provocada por la bajada de la renta del trabajo.
Una de las causas de ello es la arquitectura del sistema de gobierno del euro, resultado del dominio del capital financiero en su gobernanza. Tal sistema de gobierno es producto de un diseño neoliberal que se basa, en parte, en la diferencia de comportamientos entre el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal y, en parte, en el distinto tipo de modelo exportador de EEUU y la Eurozona (multipolar en EEUU y centrado en la propia Eurozona en el caso europeo).
El BCE no es un banco central. La Reserva Federal sí lo es. El BCE no presta dinero a los Estados y no los protege frente a la especulación de los mercados financieros. De ahí que los Estados periféricos estén tan desprotegidos, pagando unos intereses claramente abusivos que han dado pie a la enorme burbuja de la deuda pública de estos países. Esto no ocurre en EEUU. La Reserva Federal protege al Estado norteamericano. California tiene una deuda pública tan preocupante como lo es la griega, pero esto no es una situación asfixiante para su economía. Sí lo es en Grecia.
A la luz de estos datos es absurdo que se acuse a los países periféricos de haber causado la crisis debido a su falta de disciplina fiscal. España e Irlanda estaban en superávit en sus cuentas del Estado durante todo el periodo 2005-2007. Eran los discípulos predilectos de la escuela neoliberal, dirigida por la Comisión Europea, siendo el Ministro Pedro Solbes, que había sido Comisario de Asuntos Económicos de la UE, el arquitecto de tal ortodoxia. En realidad, Alemania, durante el periodo 2002-2007, tuvo déficits públicos mayores que la supuestamente indisciplinada España.
No fue su inexistente falta de disciplina, sino la falta de un Banco Central que apoyara su deuda pública lo que causó el crecimiento de los intereses de la deuda pública, provista por los bancos alemanes entre otros, que se beneficiaron de la elevada prima de riesgo. El fin primordial de las medidas de recortes del gasto público, incluyendo el gasto público social, es pagar los intereses a la banca alemana, entre otros. El enorme sacrificio de los países GIPSI no tiene nada que ver con la explicación que se da en los medios y otros fórums de difusión del pensamiento neoliberal que atribuyen los recortes a la necesidad de corregir sus excesos, sino a pagar a una banca que controla el BCE que, en lugar de proteger a los Estados, los debilita para que tengan que pagar mayores cantidades a la banca. La evidencia de ello es abrumadora. El famoso rescate a la banca española es, en realidad, el rescate a la banca europea, incluyendo la alemana, la cual tiene invertidos más de 200.000 millones de euros en activos financieros españoles.
Una variación de esta explicación es el argumento de que el problema de la Eurozona es el grado del diferencial de competitividad, con alta competitividad en el centro –Alemania y Países Bajos- y reducida competitividad en el sur –GIPSI-. Este diferencial explica que los primeros tengan balanzas de comercio exterior positivas (exportan más que importan), mientras que los segundos las tengan negativas (es decir, importan más de lo que exportan). De ahí que la solución pase por un mayor crecimiento de la competitividad de los segundos. Y la mejor manera es bajar los salarios (lo que se llama devaluación doméstica).
Pero tal explicación tiene serios problemas. En primer lugar, ni Irlanda ni Italia tenían balanzas comerciales negativas cuando la crisis se inició. Es más, el crecimiento del componente negativo de la balanza de pagos en los países GIPSI se debió predominantemente al aumento de las importaciones, resultado del endeudamiento, no del descenso de la productividad o competitividad. Y ahora la mejora de su balanza comercial se debe a su escasa demanda. En ambos casos, poco que ver con cambios en la competitividad. En realidad, la productividad laboral estandarizada por actividad económica no es sustancialmente diferente en España que en Alemania. El problema, pues, no puede explicarse por un diferencial de competitividad, sino por un diferencial de demanda, acentuado a nivel europeo por un problema estructural, resultado del descenso de las rentas del trabajo. El motor de la economía de la eurozona se basa en el modelo exportador alemán, cuyo éxito se basa en la moderación salarial alemana (con salarios muy por debajo del nivel que les corresponde por el nivel de productividad), en la imposibilidad de los países periféricos de poder reducir el precio de su moneda (beneficiando a Alemania con ello), en la enorme concentración de euros, la movilidad de capitales de la periferia al centro y el dominio de las estructuras financieras, a través de la enorme influencia sobre el BCE que no actúa como un Banco Central. Ver la balanza de pagos como resultado de una diferencia de productividad es profundamente erróneo.
En realidad, Alemania debería actuar como motor estimulante de la economía, no mediante el aumento de sus exportaciones (basadas en bajos salarios), sino en un crecimiento de su demanda doméstica, incrementando sus salarios y su escasa protección social. El trabajador alemán tiene más en común con los trabajadores de los países GIPSI que con su establishment financiero y exportador. Y en los países periféricos deberían seguirse también políticas de estímulo, revirtiendo las políticas de austeridad que están contribuyendo a la recesión, además del malestar de las clases populares; políticas a las que se opondrán los agentes del capital, pues éstos verán reducidos sus ingresos. Así de claro. Marx, después de todo, llevaba razón.

1 ECFIN. European Comission Statistical Annex. Table 32. Autum 2011
2 Breve Historia del Neoliberalismo, David Harvey, 2007
3 ECFIN, European Commission. Statistical Annex, Table 32, Autumn 2012
4 ECFIN. European Comission. Statistical Annex. Autum 2011
5 Para una expansión de este y otros puntos citados en esta sección se aconseja la lectura del excelente artículo “Europe’s crisis without end. The consequences of neoliberalism run amok” de Thomas I. Palley – una de las mentes económicas más claras de EEUU y más desconocidas en Europa- en IMK Working Paper. March 2013. no. 111
6 Thomas I. Palley op. cit.

1Jul/130

Estrategias de salida a la crisis del capitalismo actual

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Alejandro Rofman*

1. Aspectos relevantes de la crisis contemporánea del capitalismo
El texto que se presenta a continuación se basa en las palabras pronunciadas por el autor de estas notas en ocasión de la entrega del nombramiento como Presidente Honorario del IADE, el día 19 de marzo de este año Como este documento se redactó días después hay algunos datos y referencias que no estaban presentes el día del evento y que nos hemos tomado la libertad de incorporarlos al texto final
Estas reflexiones sobre la crisis económica mundial que se inició el año 2008 y que se agudizó , luego de una pausa en los años 2010 y 2011, tienen como objetivo central abordar la temática de las salidas a dicha crisis que se ofrecen desde diferentes espacios políticos, económicos y académicos Es decir, no nos ocuparemos con preferencia del diagnóstico- aunque aludamos a las diferentes interpretaciones del origen de la crisis- sino que pondremos especial énfasis en analizar las diversas opciones que se ofrecen para desembarazarse de la misma y retomar una senda de crecimiento con inclusión social Una circunstancia muy reciente, que consistió en el abordaje recomendado por los organismos de financiamiento multilateral europeo y mundiales al acentuado endeudamiento de personas y bancos en la República de Chipre es un buen ejemplo del modelo de análisis que vamos a realizar en el transcurso del artículo. La propuesta que se le presentó, como verdadera imposición , al gobierno y pueblo de Chipre por tales organismos encontró, inicialmente, un serio escollo en la reacción popular y el voto negativo en el parlamento de la isla a la citada propuesta, que había obtenido apoyo gubernamental . Consistía en conformar un Fondo de Rescate del sistema financiero fuertemente comprometido con deudas a bancos extranjeros, integrándolo con un impuesto a pagar por todos los depositantes, cualesquiera sea el nivel de los depósitos de cada uno de ellos, con imposiciones diferenciadas. La reacción de la sociedad chipriota fue realmente insospechada Se le dijo que no al proyecto oficial ante la generalizada protesta popular. Finalmente, se modificó la propuesta pues solamente los grandes depositantes serán los encargados de aportar obligatoriamente a dicho fondo a fin de pagar la Deuda a los bancos acreedores y el Parlamento chipriota la aprobó. Es decir hubo una repulsa de la sociedad a que sean todos los que poseían depósitos bancarios más allá de su capacidad económica los que contribuyan al Fondo de Rescate que finalmente quedó constituido solamente por un reducido grupo de grandes depositantes-
La reacción social fue contundente y el proyecto original totalmente inequitativo se cambió por otro que respondió a criterios de equidad social. Esta salida no fue similar a la de otros países en donde las cargas financieras no fueron distribuidas en base a criterios de respeto a los recursos de cada contribuyente
El tema de la salida de la crisis, entonces, puede ser visto desde muy diferentes ópticas y evaluados en función de quienes se benefician, quienes se perjudican y cual es el resultado de la decisión frente al reclamo popular.
. Lo que nos parece muy importante, al iniciar con el diagnóstico, es observar, a nivel general, el universo de los países que nos rodean y que están vinculados fuertemente entre sí por el fenómeno de la globalización. Aldo Ferrer siempre repite algo que es totalmente correcto: cada país tiene la globalización que se merece. Cada país se inserta en el mundo con distintas modalidades según como lo decida dado que tal inserción no se la puede evitar ni eludir , pero hay muchas formas diferentes de aproximación de un país independiente al fenómeno de un mundo interrelacionado, casi totalmente dominado por una sola ideología, un solo enfoque, aunque con matices diferentes, y de lo que se trata es de afirmar la identidad nacional en ese mundo. Como dice el mismo Ferrer, es preciso proteger la identidad nacional y fortalecer el marco interno de las relaciones sociales que acompañan un proyecto político cuando el país establece las reglas de vinculación con los demás en un espacio mundial globalizado. Ese es el segundo tema. Lo que nos ha mostrado claramente la realidad que nos circunda, y sobre todo la que impuso el gobierno argentino desde 2003, es que la política es la que debe asumir el comando de las decisiones subordinando a ella las características del proceso económico. La política económica de una nación es un factor fundamental en el proceso de funcionamiento de las relaciones sociales y de producción a nivel nacional e internacional, pero debe estar totalmente subordinada a la política, Es el caso, por ejemplo, de la supuesta autonomía del Banco Central del Poder Político democráticamente electo Si se delega en un grupo de técnicos- sin ningún criterio político o control social que los guíe- el quehacer de la política monetaria es totalmente posible que las determinaciones de la cúpula conductora de la entidad rectora de la política monetaria oficial siga un rumbo contrario o contradictorio con el necesario para llevar adelante las estrategias que el Poder Político ha recibido, en las consultas democráticas, del pueblo que lo eligió. El Banco Central en manos de una tecnocracia autónoma es entregar la conducción de resortes esenciales del Estado a grupos de decisión que responden a intereses no coincidentes que siempre deben surgir de un Estado soberano, donde se aloja la voluntad popular ¿Para qué está el Estado, en las actuales circunstancias de crisis tan aguda del capitalismo a nivel internacional? El Estado tiene su razón de ser en la posibilidad de hacer políticas, impidiendo que el sector financiero – hoy fuertemente concentrado y sujeto a criterios de grupos nacionales e internacionales asociados a la especulación con el dinero- controle las políticas nacionales responsables del devenir financiero de un pais. Hemos visto estos días lo que pasa con los grandes bancos internacionales Prácticamente no ha habido excepción entre ellos en la existencia de serios cargos judiciales o de control gubernamental por su desempeño en los últimos tiempos. Por estos días nos hemos enterado que el Citibank, en Estados Unidos, va a pagar 600 millones de dólares para compensar a algunos inversores que le reclamaron que las hipotecas que contrataron mediante consejos para inversiones seguras emitidos por dicho Banco resultaron totalmente incobrables, Además éstos estos dos últimos meses pasó algo parecido con el HSBC, denunciado en la Argentina por lavado de dinero, y con el Barclays, por manipular la tasa Libor. A la vez, Unión de Bancos Suizos, que es el principal banco de Suiza había recomendado constituir hipotecas sobre inmuebles que, por su real valuación, tornó inviable el cobro de lo prestado dado el bajo valor de tasación de tales propiedades.
Entonces, la raíz de la actual crisis es política no económica. En una reciente publicación , cuyo título es Podemos acabar con la crisis, Paul Krugman, premio, Nobel de Economía afirma que la situación de su país, en vísperas de la elección presidencial de noviembre del año pasado, era de un estado de depresión tal que a cuatro años del crack económico del 2008 no había logrado recuperarse y encauzarse en un proceso de crecimiento sostenido Y agrega “Pero para eso hay que adoptar una política congruente con ese objetivo, porque si queremos acabar con la crisis y la profundizamos, nunca lo vamos a hacer.” (Krugman, Paul, Barcelona. página 243).Está claro que la cuestión central es la definición política y desde esa plataforma es que vamos a analizar los aspectos más salientes de los fenómenos generadores de la actual conmoción en el capitalismo histórico
. Esta crisis tiene una característica inédita, por lo menos en los últimos veinte años: está generada en el centro del capitalismo mundial y se ha transmitido a la periferia con diferentes intensidades, pero discutir su eliminación o desaparición implica discutir el modo como se gestionan los procesos políticos, económicos y sociales en el centro del mundo. No es posible evitar el impacto de la crisis desde la periferia, porque aquí no está generada y los mecanismos de realimentación vienen de afuera. Este es otro elemento fundamental que hasta aquí no tenía presencia. La crisis se generaba en la periferia misma, como en México en 1982, o en los países asiáticos en 1997, Rusia en 1997-1998, Argentina en 2001, y por eso era posible tomar decisiones de tipo político para resolverla total o parcialmente sin depender de determinaciones que se generaran afuera. Ahora no pasa eso, y es por ello los diagnósticos tienen que referirse a lo que pasó o lo que está pasando en el sistema de los países centrales para entender cómo nos afecta a nosotros.
Una primera razón del derrumbe de las economías de los países centrales radica en la presencia muy fuerte del sector financiero en el manejo del capitalismo a escala internacional, lo que se hizo notorio a partir de mediados de los 70. El crecimiento gigantesco de la especulación con diversos instrumentos financieros( hipotecas, derivados, fideicomisos, cotizaciones a futuro de commodities, rentas de la tierra, etc.) provocó una gran burbuja basada en la negociación desenfrenada de tales instrumentos y se impuso como componente esencial de la ganancia empresarial en los grandes grupos económicos y las multinacionales a nivel mundial. Por otra parte, la interrumpida expansión del crédito público y privado, constituido como herramienta esencial para la dinámica de los mercados de consumo y el uso de fondos líquidos en operaciones concretadas en los diversos mercados financieros internacionales fue implicando- con mucho mayor énfasis en la última década del siglo anterior y en los principios del que transcurre- un crecimiento explosivo de las deudas públicas y privadas en los países centrales y en los periféricos, impulsadas básicamente por sus principales bancos.
¿Qué mecanismo intentó remplazar este impulso del crédito por sobre la genuina capacidad de compra de los consumidores? Una definición precisa de la orientación de la política económica destinada a compensar a las grandes conglomerados productivos de las dificultades previsibles en la realización de las respectivas ofertas productivas dado el estrechamiento de la capacidad de compra de los consumidores sin suficientes recursos fue gestándose en forma paulatina A ello coadyuvó un incesante crecimiento de la oferta de bienes y servicios a escala nacional e internacional fruto de las muy importantes innovaciones tecnológicas y el acceso mediante sistemas de comunicación en la dimensión global y de concreción instantánea. Esta incesante expansión de la oferta se hubiera bloqueado en su acceso a la realización en el mercado de no mediar la presencia vigorosa del crédito para su efectiva realización en el mercado dada la contracción en la demanda de las personas-
Se creó así un necesario contrapeso a esa limitación del consumo producido por el incremento de la tasa de explotación dado que hubo un contundente estancamiento de los salarios impuesto por la flexibilización laboral, la presión del desempleo y la pobreza de amplios segmentos de la población (Claudio Katz, Ciclos, Nos 37/38, página 176)
La necesidad de asegurar competitividad a los bienes que se transan internacionalmente por las economías más encumbradas del mundo, más aún luego del derrumbe del socialismo real ,se fue b asando en la contracción de los costos para poder ocupar mercados y no ser desplazados de los preexistentes. La estrategia de no aumentar el salario en los procesos productivos más relevantes instalados en los países centrales se adoptó como única vía posible para asegurar costos a la baja. En esta dirección, en las economías más vinculadas al intercambio internacional de mercancías, la práctica de congelar salarios se fue adoptando como paradigma central en los quince años previos a la crisis del 2008. En países como Estados Unidos afectados por una pérdida creciente de competitividad y Alemania, destinada a ser la locomotora del crecimiento en Europa luego de la instalación del Euro, fue necesario reemplazar la capacidad de generar demanda interna, que no podía ser estimulada por la limitación al alza de los salarios por las razones arriba expuestas, por otras vías alternativas. En el entorno de los países europeos los más importantes- con la excepción de Gran Bretaña- al introducirse el Euro como moneda común a todos ellos( en especial Francia y Alemania) quedó descartada la posibilidad de apelar a la devaluación paras tornar más competitiva la exportación de sus bienes.. ¿Cómo suplieron los conductores de la economía privada en esos países el enflaquecimiento de la capacidad de compra de los consumidores que ganan salario? Con crédito. Como es bien conocido en el año 2008 en Estados Unidos, el crédito privado representaba el 130% del producto bruto. Había más crédito que bienes que lo respaldaran, lo cual implicaba un fenómeno de extrema peligrosidad. En cuanto ocurriese cualquier proceso crítico en el mercado financiero, no habría con qué solventar el endeudamiento privado. Lo que hicieron en Europa fue, además de apuntar a lo mismo, prestar a los países más pobres, a los más débiles. Salieron a prestar a Grecia, a Italia, a España, a Portugal, sobre todo Francia y Alemania (cuando hablamos de países, no son los Estados los que prestan sino sus bancos). Los bancos franceses y alemanes lo hicieron en forma desmedida, sin tomar en cuenta las garantías de los recursos disponibles para devolver lo prestado para que éstos financiaran compras de sus clientes y de los respectivos Estados
Entonces, ¿cuál es la consecuencia de este doble fenómeno? Recuerdo ese hermoso corto que se vio en varios canales, en el cual a un personaje que era colocador de fondos financieros su interlocutor, que no entendía nada acerca de los negocios financieros con el crédito hipotecario le preguntaba por lo que estaba pasando. El primero le explicaba con un ejemplo muy entendible. Le relataba que en un escenario hipotético se podía explicar muy bien el proceso. “Supongamos, decía el conocedor del proceso de creación de instrumentos financieros encargados de alentar la respectiva burbuja, que un banco envía a un estado sureño de Estados Unidos (en este caso Alabama) a un promotor de hipotecas. El promotor recorre Alabama, ve a un anciano ciudadano de raza negra sentado en la puerta de su humilde casa y le pregunta si quería un crédito. El dueño de tal vivienda le contestaba que no, que no tenía interés en obtener un crédito porque sabia que no tenía cómo repagarlo dado que carecía de bienes para garantizar tal préstamo. El promotor del banco le decía entonces: “Bueno, hipoteque esta casa y, por caso, la puede remodelar y hacer más confortable dado el estado de deterioro en que se encuentra”. El ciudadano negro se resistía porque sabía que era imposible que una institución bancaria acepte una residencia en tal estado como respaldo de un crédito. Pero el emisario del banco le decía: “No se preocupe, yo le hago la hipoteca porque mi banco acepta este tipo de vivienda como garantía”. El ciudadano de Alabama terminaba aceptando la operación esperanzado en tener recursos inesperados para adecentar la semidestruida casa en que vivía. Con esa hipoteca y otras más el promotor armaba un paquete de operaciones crediticias de similar perfil. Dicha suma de financiamientos por demás endebles le permitía al Banco promotor salir al mercado mayorista situado dentro o fuera del país, afirmando: “Tengo un paquete de créditos muy solventes. Lo vendo barato”. Recibía el 70 o el 80% del valor y le decía a los compradores: “Ustedes van a ganar cuando tengan que cobrarlos, porque están muy bien respaldados y van a cobrar el 100%”. El que los compraba preguntaba entonces: “¿Quién tomó esos créditos?”. “Bueno, los armaron los muy solventes y acreditados bancos de Estados Unidos de América.” Cuando los prestadores tomadores de los créditos comenzaron a tener dificultades para retornar los pagos de amortización del capital se desató la crisis. En el diálogo televisivo el interrogador poco experimentado en las lides financieras hizo un breve pero contundente comentario, que decía algo así como: “ Pero esto era una estafa!!” Y el experto en negocios y comentador de las operaciones por demás dudosas replicó:“Y, así es el capitalismo. Uno tiene que buscar la manera de ganar dinero. No miremos tan profundo, no perdamos tanto tiempo”. El interrogador se sorprendía de lo que le estaban diciendo: lo que el otro le explicaba era el principio de la bicicleta financiera. “Y después, ¿qué pasó?”. “Cuando el ciudadano estadounidense de color no pudo pagar, el banco tomador de las hipotecas en paquete fue a ver la casa y se dijo: ‘Pero esto no me solventa el crédito’. Entonces pegó el grito en el cielo, lo pegaron muchos al mismo tiempo y se derrumbó todo”. Ahí está la raíz del fenómeno y de la especulación del crédito en Estados Unidos. Hoy las moras en los bancos europeos más importantes llegan al 10% de la cartera. Hay algunos bancos que no tienen en absoluto la capacidad de afrontar sus compromisos, como Bankia, el banco estrella en al época de la gran prosperidad española .Este es un buen ejemplo para mostrar que el sistema trocó sus objetivos de grandes grupos económicos productores de bienes en captadores de recursos para colocarlos en operaciones financieras altamente dudosas, como cuando Goldman Sachs ayudó al gobierno griego a falsificar sus estadísticas. Hay un juicio contra Goldman Sachs, el segundo mayor banco de inversión después de Lehman Brothers, porque mintieron sobre los préstamos. Los que prestaron plata creyeron que el gobierno griego tenía más solvencia, pero no era cierto dado que los datos que se conocían sobre los ingresos fiscales del Estado eran falsos.
2. Las salidas a la crisis: propuestas más relevantes
Las salidas que se han venido experimentando en los más recientes años a esta situación por demás crítica en los países del sur y en las naciones que se reconvirtieron al capitalismo en el área anteriormente controlada por la ex Unión Soviética son diversas y a ellas nos remitimos para observarlas con detalle
Hay una primera estrategia que sostiene que el desbarajuste actual -marcado por un fuerte nivel de desempleo, disminución acentuada del Producto Bruto y abandono de políticas sociales para los sectores populares- se va a ir equilibrando de a poco, a partir de esfuerzos profundos de los Estados en solucionar sus desequilibrios fiscales fruto del excesivo endeudamiento estatal en relación a su capacidad de obtener excedentes en lasa cuentas del Estado para pagar dicha Deuda. Por ende, para permitir que la situación se normalice, desaparezca la recesión y otra vez los empresarios contraten trabajadores es preciso no interferir en el funcionamiento libre de los mercados internos, exigiendo a los gobiernos de los países altamente comprometidos con la banca de Alemania, principalmente , que afronten dicho excesivo endeudamiento a partir de un severo Ajuste fiscal La intervención del Estado se tiene que reducir a salvar a los bancos nacionales de la singular reducción de la actividad productiva( la recesión) y de los créditos insolventes( los otorgados a deudores hipotecarios como el ciudadano de Alabama ). La actividad económica renacerá cuando los bancos salvados por los Estados recomiencen a fortalecerse, muchos de sus créditos al declararse incobrables pasen a ser parte de operaciones de rescate por fuera de la actividad de la banca y ésta reponga el dinero que recibieron prestado de los Estados. Restablecida, entonces ,la confianza , el mercado impulsará otra vez el crecimiento económico y los empresarios serán auxiliados nuevamente por el crédito bancario.. Al mismo tiempo las finanzas públicas están obligadas a cumplir un solo y principal objetivo: saldar la Deuda con los bancos extranjeros acreedores-encabezados por los alemanes –en la parte del endeudamiento que corresponde a los estados .Ello implica que como las economías de las naciones más endeudadas todavía están en recesión, el Ajuste fiscal debe ser muy profundo para asegurar el reembolso de las deudas y el repago de los créditos que ,entretanto, los organismos multilaterales de crédito otorguen a los gobiernos de tales países. Con esos recursos, que más adelante los referidos gobiernos tendrán que devolver al Banco Central Europeo y al F.M.I., los países irán pagando la deuda originaria.
El despiadado ajuste fiscal (baja del gasto, con el consiguiente despido de empleados públicos y la reducción de sus sueldos nominales, y el aumento de impuestos al consumo) supone la liquidación de gran parte del Estado social, lo que implica reducir todos los beneficios obtenidos luego de la Segunda Guerra Mundial ,destruyendo sistemáticamente el llamado Estado de Bienestar..Así, los créditos a los bancos o al Estado los terminan pagando los que menos recursos tienen y no es cierto que la Troika( UE,FMI y BCE) acuerden fondos adicionales para “ ayudar” a los países. Son todos fondos solamente para pagarle la deuda a los bancos. Entonces la libertad económica se convierte en una ficción de los ideólogos del neoliberalismo porque intervención del Estado existe pero sólo para salvar al sector financiero de los países deudores (España, Portugal, Grecia, Italia, Irlanda, etc.) y acreedores.
El discurso dominante es muy claro: todo es cuestión de que la economía se autorregule hasta que el sistema recupere el equilibrio
Los economistas conocemos, desde la crisis de los 30 del siglo pasado, esa frase de Keynes , criticando esa visión de la autocorrección de los mercados si se los deja funcionar con plena libertad (luego de auxiliar a los bancos)” No es cuestión de esperar a que el libre mercado resuelva las nefastas consecuencias de la crisis en un restablecimiento del equilibrio de aquí a varios años , porque en el largo plazo todos estamos muertos”. Los graves problemas económicos y sociales que hoy se afrontan y se acentúan en el tiempo están ocurriendo ahora y es imposible esperar el largo plazo. Sin embargo, tal enfoque se sigue postulando y sosteniendo: gobiernos de los principales países acreedores encabezados por Alemania se niegan a suavizar los perfiles de los Ajustes Estructurales similares a lo que nos impusieron en la Argentina en el periodo 1976-2001. Y la recesión y el desempleo, al profundizarse, alejan y no acercan la posibilidad de las sociedades endeudadas en amortizar la deuda.
En síntesis estamos en presencia de un pensamiento que olvida las condiciones reales en que opera una estructura social y económica donde las relaciones de poder marcan fuerte desigualdades entre los sujetos sociales de la sociedad. El accionar de la cúpula del poder-económico financiero internacional en sus propios países o en connivencia con los aliados internos en los países deudores utilizan la herramienta del chantaje y la presión intolerable como accionar político para imponer la explotación progresiva y acelerada de los trabajadores de toda condición, tanto en la periferia como en el centro del sistema capitalista internacional.
Esta interpretación de la crisis se contradice con lo que ocurrió en setiembre del 2008 en Estados Unidos, con el cierre de la firma Lehman Brothers, cuando los más acérrimos defensores del enfoque econó0mico liberal admitieron la quiebra de dicho banco a partir de la concepción de que era preciso que todos tomaran nota de que el Estado no era responsable de impulsar políticas de salvataje a la banca privada. Todavía gobernaba el gobierno republicano. Para los conductores de la política económica de entonces el mercado debía autodepurarse y no le correspondía al Estado auxiliar a aquellos que no supieron operar con eficiencia y transparencia. Como bien describe Harvey la crisis de las hipotecas insolventes era al menos dos años anterior al estallido significativo de la crisis Ya en el año 2006 la tasa de desalojos en Estados Unidos comenzó a propagarse Pero no se hizo nada. En realidad, como los afectados eran mayoritariamente gente de color o hispanos el escaso poder político que poseían no repercutió en las decisiones gubernamentales ni movió al sistema decisional a intervenir y prevenir futuros desastres financieros Cuando en el año 2007 comenzó a extenderse hacia áreas urbanas pobladas por habitantes de clase media blanca la situación se tornó preocupante A fines del año 2007 dos millones de personas ya habían perdido sus propiedades lo que representaba el 0,9 % de los créditos otorgados frente a solamente el 0,4 % de un año antes. (Harvey, David, página 10) Por otra parte el precio de las viviendas ya había experimentado caídas apreciables
La solución a la crisis financiera que esgrimió el nuevo gobierno demócrata de Estados Unidos cambió el eje de la política pues puso todo su acento en el salvataje de los bancos como acción inmediata interviniendo prácticamente a las principales estructuras financieras del país y comprando u otorgando generosos créditos a dichas empresas para evitar su caída como la de Lehman Borthers. Especial atención se brindo a las dos principales financieras encargadas de otorgar hipotecas, que fueron rápidamente estatizadas. Al mismo tiempo, como estrategia para alentar el consumo y rehabilitar la decaída economía, que vio paralizado el mercado de créditos para el consumo por el radical debilitamiento de los bancos, la Reserva Federal redujo a casi 0 por ciento la tasa de interés para prestar dinero a los bancos. Pero, a diferencia de Europa, no se adoptaron medidas restrictivas de gasto fiscal ni eliminación de puestos de trabajo ni reducción salarial alguna. Dado el volumen de préstamos a los bancos en dificultades el deficit fiscal llego en pocos meses al 10 % del PBI principalmente por el generoso rescate del sistema bancario. Y se adoptaron concurrentemente medidas para alentar la reactivación productiva con fuertes inversiones estatales en infraestructura y obras públicas. Es decir se intentó, con mucho mejor éxito que en Europa ,contrarrestar los efectos recesivos con medidas neokeynesianas en la economía real De cualquier modo, la economía sufrió un serio retroceso económico en el año 2009 con un incremento acentuado de la tasa de desempleo
En pocas palabras -. La receta en los Estados Unidos no fue recesiva sino intentó impulsar el crecimiento económico., Y todo el peso de la responsabilidad de la crisis se le atribuyó a la comprometida situación del sistema bancario, cuya fuerte caída tuvo como puntapié inicial el desmadre del crédito hipotecario y la interrupción en la construcción de nuevas viviendas, esto último principal causal de la brusca elevación de la tasa de desempleo que más que se duplicó en un año
El proceso de reconstrucción de la economía y del mundo del trabajo se reinició lentamente pero en términos positivos en cuanto a los dos indicadores citados: el PBI y el empleo Aun así , a cuatro años y medio del inicio de la crisis en toda su magnitud, la economía de la primera potencia mundial crece muy lentamente y el desempleo está a casi al doble de lo que era poco antes del segundo semestre del 2008. No hubo Plan de Ajuste como en Europa dada las condiciones diferentes de una y otra realidad pero el daño social muy serio existió y el relanzamiento efectivo todavía está por verse
Como secuela ineludible de la etapa recesiva y del deterioro del mundo del trabajo se ha producido un serio agravamiento de la situación social como principal consecuencia de la desocupación y la precarización laboral Sin embargo, el aumento de la tasa de desempleo como consecuencia de la recesión del año 2009, la lenta recuperación posterior y el re-agravamiento de la situación económica en el año 2012 se hecho sentir muy duramente sobre el tejido social en la primera potencia económica del mundo. La información que proporcionaremos, de fuentes oficiales norteamericanas, es un signo evidente del deterioro progresivo de la situación social en ese país. Se trata de la cantidad de habitantes norteamericanos que deben recibir ingresos en forma de subsidios a la compra de alimentos para poder cubrir una dieta mínima de subsistencia El sistema instalado en el año 1961 permite que unidades familiares o personas que carecen parcial o totalmente de ingresos para su alimentación diaria le soliciten al gobierno federal un apoyo no reembolsable que varía de acuerdo al ingreso efectivo de cada peticionante. La población involucrada en este programa de ayuda federal que se mantuvo vigente aún con los cambios de gobierno y de ideología partidaria de los mismos en el último medio siglo tuvo un fuerte impuso al momento de la crisis del 2008, con la alta tasa de desempleo superior al 10 % de la PEA y con los salarios de la actividad privada estancados o en retroceso desde el punto de su valorización real. Estos habitantes empobrecidos, que en nuestras estadísticas sociales serían registrados como ”indigentes”, sumaban en los inicios de la crisis del 2008 nada menos que 28 millones de habitantes, lo que suponía alrededor del 9 % del total de la población norteamericana. Debemos recordar que según estimaciones privadas (no las del INDEC que son sustancialmente menores) la indigencia en ese año rondaba, en la Argentina, el 5 %
Bien entrado el año 2012 el retorno de la desaceleración económica produjo un nuevo incremento de habitantes sin ingresos suficientes para alimentarse. En Junio del año 2012 la cifra de personas comprendidas en este sistema de ayuda alcanzó a 46 millones 370.000 habitantes según el Servicio de Empleo Nacional que depende del Departamento de Trabajo de EEUU de Norteamérica, Ello supone 22 millones de familias, un 15 % de la población norteamericana. De entre ellos el 3,3 % del total de habitantes no logra ningún ingreso para comer.
El conjunto de beneficiarios recibe un promedio de U$S 230 por persona. A diferencia de lo que tiene lugar en nuestro país, no se exige nada a cambio a quienes las reciben: ni que los hijos estén vacunados o que vayan a la escuela, o que tengan asistencia médica .Es necesario, al respecto, que recordemos que la Asignación Universal por Hijo en la Argentina transfiere a cada beneficiario un monto mensual de aproximadamente 60 dólares por niño o joven (Jeff Cox, 2012)
Un economista del Citigroup se pregunta cómo se puede resolver este tema. Dice: “En primer lugar, hay un grave problema. El 58% de todos los trabajos que hemos creado están por debajo del salario medio; son trabajos de baja calidad. Con ese ingreso estamos fritos: no hay ninguna manera, si se agregan nuevos trabajos con ese ingreso, de resolver el problema. La economía está en un camino que, si sigue como hasta ahora, tardará siete años en volver al nivel de empleo anterior”. (ídem) Podríamos pensar que eso aminorará la pobreza según los datos que acabamos de dar, siempre y cuando los nuevos empleos que se creen sean de buena calidad, que no es lo que está sucediendo.
Qué otra visión hay disponible para comprender la crisis y para sugerir las consecuentes salidas de la misma? Hay opciones diferentes al respecto y nos ocuparemos de ellas seguidamente
Si retomamos la interpretación que Samir Amin hace la crisis tal como la expusimos en paginas anteriores donde lo que se postula es que la crisis es la del capitalismo y que no es un episodio más sino que obedece a profundas causas estructurales que se encuentran en la matriz del modelo dominante, otro juego nos convoca y otra discusión está abierta, si bien no resuelta. “Corremos el peligro –dice Amin- de que salvemos esta crisis con algunas medidas que permitan que el Estado recupere su capacidad de apoyo al consumo popular, al incremento del empleo, etc., pero no desarmemos la estructura sobre la que está asentado el capitalismo, con grandes grupos oligopólicos de carácter mundial que se han transformado además en grandes grupos financieros, que de ese modo controlan el proceso a escala internacional como nunca antes, y se nos repita la historia dentro de unos meses o dentro de unos años”. A partir de esta conclusión básica lo que el autor postula es que ahora ”todo el sistema esta en grandes dificultades” y que el análisis parcial de cada crisis( crisis energética, crisis alimentaria, crisis ecológica, cambios climático ,etc.) es una faceta del desmadre que está teniendo lugar en el sistema de la mundialización capitalista .Tanto Amin como Gunder Franck- el otro economista que asumía posiciones similares a las del renombrado investigador egipcio, afirmaban casi 40 años atrás que había que “…renunciar a socorrer al capital para buscarle “salida a la crisis” y a comprometerse en estrategias de “salida del capitalismo en crisis” Esa es la discusión central que está hoy en día en juego, según Amin, y parece muy interesante remarcar cómo, entre tanto, los costos que supone montarse en la política de salvar a los bancos y no a las sociedades está creando una situación social de un nivel nunca visto desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Frente a esta opción que apunta a un enfoque global y que necesariamente requeriría un proyecto viable de salida al que hoy predomina, en cambio sigue insistiendo en lo que Amin aconsejaba abandonar. Y lo que hoy se implementa cada vez más acentuadamente es la estrategia del Ajuste Estructural, que en Europa se denomina “Austeridad”
¿Cómo se logra imponer en los países que están sujetos al recetario de austeridad esta permanente búsqueda de reducción de recursos propios de las sociedades para ser transferidos a los bancos alemanes, y en menor medida a los franceses? Se logra porque hay socios políticos internos que aceptan este recetario., Hay españoles, portugueses, italianos, irlandeses, griegos, rumanos, estonios, lituanos, y de otros países que pertenecían a la esfera del “socialismo real”, que no pueden devolver a los bancos lo que les prestaron para mantener inflada la economía de modo irreal, no con recursos genuinos, sino con financiamiento barato y a largo plazo, tanto a los Estados como a los consumidores privados. Esto nos pasó a nosotros: la pobreza llegó al 53%, la indigencia al 27%, el desempleo al 23%,(en el bienio 2002-2003) cifras bastante parecidas a las que hoy tienen los países más afectados desde el punto de vista social en Europa. Es la consecuencia lógica de la destrucción del Estado de Bienestar de la posguerra y la contracción salarial, de jubilaciones y de empleos para que el sector público disponga de excedentes a fin de cubrir la Deuda Externa Cifras recientes provenientes de estadísticas producidas por la Unión Europea marcan que para enero de 2013 la tasa de desempleo en la Región superó largamente el 11% y en la eurozona algo más, el 12 %. En los países más dañados esta tasa llega al 17% en Portugal, el 27% en España, el 16% en Grecia, el 11% en Francia, cifras desconocidas para esos países en su historia reciente . A la vez, el nivel de deuda pública con relación al producto bruto, según datos de 2011, es de 128% en Alemania, 125% en Grecia, 218% en España, 160% en Francia, 129% en Italia, 249% en Portugal, 206% en Gran Bretaña. Quiere decir que lo que se debe más que duplica lo que producen muchos países a lo largo del año. Es un valor casi imposible de pagar en términos normales.
¿Hasta cuándo proseguirá la estrategia de la Austeridad? No se sabe. Todos los meses, cuando aumenta la tasa de desempleo, inevitablemente hay un vocero de la Troika que predice que para el año 2014 (en el segundo semestre) se comenzará otra vez a crecer y se vaticina que va a tener lugar un incremento de menos de medio punto para toda la economía de la Eurozona. Pero, en honor a la verdad no sabemos cuándo se va a volver a crecer. Y en cada pronóstico oficial emitido desde la Unión Europea se prevé un retorno al crecimiento cuando la sociedad reciba los impactos de la confianza recobrada en sus propias fuerzas y en el sistema bancario pero siempre es para más adelante y la fecha del repunte tan esperado aparece, en cada pronóstico, inexorablemente, más lejos La única realidad es lo que hay hoy. El futuro nadie lo puede predecir seriamente. Krugman dice en su libro que si persiste esa política cada vez nos vamos a hundir más. No hay ninguna posibilidad de salida. Puede ser que se evite la quiebra de los bancos en el corto plazo, lo que hubiera acontecido si se hubiese declarado el default por parte de Grecia o de España. En Europa la presencia del Euro, con pocos países como excepción como Gran Bretaña, impide devaluar, como hicimos nosotros en 2002. Cuando uno analiza muchas de las posiciones que postula ese sector de los conductores de la política monetaria europea, dicen que el euro es intocable. Como la moneda no se puede devaluar, la política es comprimir los salarios para sustituir la devaluación de la moneda. Lo que sucede inevitablemente es que eso acentúa la crisis social. Los dos países citados y otros con similar situación tienen déficit comercial estructural y compensan tal déficit con el ingreso de divisas por el turismo Si se abandona el Euro y se devalúa la moneda nacional así recuperada ,al menos, bajarían los precios relativos de bienes y servicios ligados al turismo y ello lo estimularía. Pero esta salida está vedada
Decíamos previamente que sin socios internos la estrategia de la Austeridad no podría haber sido impuesta desde afuera. ¿Por qué ocurrió que, sin tanta discusión parlamentaria, en Portugal, España, Grecia o Italia, las medidas de ajuste impuestas por quienes representan los intereses financieros del exterior llegaron a subordinar a los gobiernos? Hubo, en estos casos , una situación extrema como la designación de primer ministro de Monti, en Italia, que ni siquiera era diputado o senador. En cambio, era funcionario de la banca privada antes de ser primer ministro.. Sucede que los sectores políticos de centro y de derecha que apoyaron esas medidas restrictivas , ,se vieron engrosados, en su presencia parlamentaria, por la socialdemocracia. La socialdemocracia europea se comportó contra su historia y contra aquellos a quienes debían defender: los trabajadores. La socialdemocracia europea no solamente inició, en todos los países, la política del Ajuste encarnada en la Austeridad casos de España, Portugal y Grecia) sino que en algún caso paradigmático como en la citada Grecia hoy forma parte del gobierno. En España y en Portugal simplemente se acentuó- con el gobierno de la derecha -lo que ya había comenzado con los gobiernos de centro-izquierda. La socialdemocracia, en verdad, traicionó sus ideales y posibilitó la destrucción del Estado Social, después. Un lúcido economista catalán, Vicenc Navarro, analiza desde esta perspectiva el derrumbe de la ilusión de la izquierda democrática en Europa. Así, dice en su artículo: “El éxito( histórico, nota nuestra) de la socialdemocracia en Europa fue su contribución al establecimiento de un Estado de bienestar, basado en la universalización de los derechos sociales y laborales, financiado con políticas fiscales progresistas, buscando un aumento del poder adquisitivo de la población, tendiendo al incremento de las rentas del trabajo como motor de políticas expansivas de carácter keynesiano. “ (Navarro, Vincenc, página 1) Cuando avanza el proceso de globalización neoliberal se abandona esa premisa básica. Se ha trocado, como dice Navarro en social-liberalismo, cuando la construcción de la Unión Europea se hizo en base a los principios del neoliberalismo al que se fueron progresivamente adaptando los diversos partidos socialdemócratas en el poder o en la oposición .La adopción del Euro y el Tratado de Maaschtrit ,con todas las limitaciones al gasto público y a la intervención del Estado en la Economía terminó por sellar el trágico fin del espíritu transformador de la socialdemocracia (Navarro, V., ídem) Otro autor europeo analiza este fenómeno con la misma argumentación titulando su trabajo con el sugestivo título de “ Socialdemocracia o socialdesgracia?
El profesor Navarro, a quien citamos previamente, y quien representa una línea de pensamiento crítico muy difundida en España publicó no hace mucho un interesante articulo en la revista digital Sistema, dando cuenta de la imposibilidad de salir de la crisis económico-financiera sin tocar, dos aspectos cruciales del sistema organizativo de la economía europea contemporánea. Uno, afirma Navarro, es el mismo funcionamiento de la Unión Europea, y el otro, la imposibilidad de avanzar en una solución integral mientras esté vigente el EURO (Vicenc Navarrro Sistema, 13 de enero de 2012)
En el primer aspecto lo que se postula por este académico catalán es que se debe liberar a las instituciones rectoras del entramado de integración europea de la postura cerradamente extraña a toda concesión a las naciones en graves dificultades .El comando de la Integración europea ha sido cooptada por la banca alemana , que enarbola una posición inflexible. El otro aspecto clave, agrega el autor, es el manejo opaco y nada democrático que ha caracterizado hasta ahora a la conducción de la Unión Europea. Es por ello que propone que la mejor salida sería transformar la arquitectura del Banco Central Europeo pasando de su actual rol de vocero de los intereses de la banca privada concentrada a una institución promotora de la democratización del capital instaurando un apoyo generoso a los sectores menos concentrados de las economías y a las regiones de menor nivel de desarrollo relativo de la Zona Esta sería una medida aconsejable en el objetivo de avanzar, reafirma Navarro ,hacia la construcción de los Estados Unidos de Europa, de perfil solidario y equitativo. Pero, como él mismo confiesa, no cree posible que los que controlan el proceso económico en la Unión y en la Zona admitan ese cambio fundamental de orientación por lo que, obligadamente, se debe abandonar el Euro por parte de los países más castigados por la depresión y el altísimo costo social sin perspectivas de solución integral ni en el corto ni en el mediano plazo. Tal decisión produciría, concluye Navarro, las mismas consecuencias que tuvieron lugar a principios de la primera década de este siglo a partir del proceso de transformaciones ocurridos en la Argentina tras la declaratoria de la moratoria de la Deuda Pública y el cese de la paridad fija con el dólar, lo que implicó una devaluación de mas del 200 % del peso argentino en el año 2002. Expone el caso de nuestro país, como demostración de lo que propone,. Se alcanzaron, afirma, logros inmediatos tras el inicial proceso recesivo y de la caída del empleo y el salario real, esto último debido al incremento de precios tras la devaluación del peso, que ocurrió sólo en el primer año Ya en el año 2003 la economía comenzó a crecer a alta velocidad y los indicadores sociales empezaron a mejorar con rapidez. Recuerda, entonces, que dicho crecimiento económico”…ha repercutido a través de políticas públicas redistributivas en el mejoramiento del bienestar de las clases populares. La pobreza y la pobreza extrema (indigencia en la Argentina) se han reducido en dos tercios desde 2002”
Estos resultados contradicen la opinión de quienes desde los organismos multilaterales -para evitar cualquier cambio en las reglas del juego - pronosticaban que una decisión abrupta como la aplicada por la Argentina iba a provocar una larga depresión.
Una visión más radicalizada queda expresada en aportes efectuados por seminarios y encuentros de destacados académicos europeos provenientes, en especial de España, que hacen hincapié en la inviabilidad del esfuerzo que se les solicita a los países endeudados para hacer frente a la Deuda acumulada con el sistema bancario concentrado. Alberto Montero Soler, profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Málaga y presidente de la prestigiosa Fundación CEPS, es un destacado exponente de esa corriente de pensamiento. Presentó sus ideas en el coloquio celebrado en esa Universidad el 22 de setiembre del año pasado, bajo el rótulo “De la crisis del Euro al rescate”. El título de la ponencia es demostrativo de las ideas de quienes la integran: El Euro, tal y como lo conocemos, es inviable”
El texto da un paso más adelante que el que previamente citamos en el sentido de que no encuentra viabilidad ninguna a la situación critica de los países altamente endeudados que no sea el definitivo abandono del Euro.. Y fundamenta esa posición irreductible en varias y sólidas causas. La primera afirma que la crisis de Europa es la crisis del Euro pues el proyecto en que se basó la moneda única le ha permitido a las elites económicas tanto industriales como financieras europeas colocar a la clase política al servicio de un proyecto en el cual los sectores populares, en especial la clase trabajadora, “… no tiene más cosas que perder” Y , agrega, que la crisis del Euro no es una crisis financiera(aunque esa dimensión efectivamente existe) sino que es fundamentalmente una decisión política destinada a garantizar a tales elites un acentuado incremento de la tasa de ganancia, a través de un diseño que se basó desde una perspectiva neoliberal y con estrategias de ajuste permanente. Este diseño es el que ha permitido que las asimetrías estructurales que ya existían, como consecuencias de esta crisis, se estén intensificando.
Luego de este planteo, Montero Soler se pregunta: “¿Que opciones hay frente al futuro?” Para dar una respuesta convincente el autor repasa rápidamente los perfiles de la relación “centro-periferia” dentro de la Eurozona para llegar a la conclusión general que Alemania, por una demanda interna limitada dada la política de congelamiento de salarios, se lanzó a vender afuera de sus fronteras. Así sustituyó demanda interna por demanda externa, especialmente la de los países de la periferia del continente. Como esos países periféricos necesitaban de inyecciones de recursos financieros para suplir la falta de ahorro interno Alemania fomentó el endeudamiento de los países periféricos Pero esta deuda no es sólo pública sino privada, por los motivos arriba expuestos, y por su volumen es impagable. Si no se reestructura, con una quita, una moratoria y una extensión de los plazos de los pagos no se va a poder honrar. Por ende, el autor apunta a que el colapso es inevitable. No hay capacidad financiera interna en los países comprometidos( abarcarían el 66 % del PBI comunitario) para transferir excedentes -que no se producen por la recesión interna en dichos países- a Alemania La cuestión, entonces, no radica en que nos deberíamos preguntar( los españoles primero dice Soler Montero) cuándo se va a producir tal colapso sino, básicamente, qué hacer para que el mismo no produzca consecuencias catastróficas para los que menos tienen. La única salida es programar la salida del Euro de los países periféricos en forma ordenada para evitar enormes costos sociales preparándola para que se realice del modo menos traumático posible De este modo se evitaría, cuando sobrevenga el colapso, que éste ” nos pille, como siempre, mirando para otro lado”(Montero Soler,
Dentro de los movimientos políticos y sociales que han estado surgiendo en el escenario europeo, fuertemente cuestionadores del pensamiento neoliberal, se destaca el movimiento griego Syriza.
Este agrupamiento de movimientos sociales y sectores políticos diversos creado no hace más de tres años en forma de convergencia de ideas, de abajo hacia arriba, estuvo a poco de lograr el poder político hace menos de un año en Grecia y no ha cesado de reclamar un cambio profundo en el sistema económico-social del país en donde actúa. Al mismo tiempo propugna una remodelación estructural de la Unión Europea que establezca derechos igualitarios a todos sus integrantes.
Esta organización político-social está enrolada en una corriente de pensamiento neo.-marxista que no desconoce las limitaciones a procesos de cambio radical pero que reniega de soluciones parciales o de limitada duración y efecto. Así, en recientes declaraciones su principal referente, el economista Akexis Tzipras , ha remarcado que los programas denominados de “rescate” de los países de la Europa meridional han fracasado, generando unos pozos sin fondo que supuestamente deberían llenar los contribuyentes de esos países.
Las opiniones de Tzipras vertidas en un reciente viaje a la Argentina se centran en la necesidad de abandonar los planes salvajes de la Austeridad para la Europa meridional en general y su país en particular. Para hacer frente a la situación emergente en Europa se debe avanzar en una propuesta que tienda a remover los factores estructurales que han provocado la crisis actual. Esa propuesta debe reunir condiciones tales- afirma Tzipras- que elimine el factor central de peligro de una implosión económica en Europa debido al aumento exponencial de la deuda pública en el continente donde ya supera, en promedio, el 90 % del Producto Bruto Interno En sus declaraciones Syriza recuerda que durante doce largos años la zona Euro inspirada en dogmas liberales funciono como una simple Unión Monetaria sin equivalente político y social Los déficits comerciales de los países del Sur eran la imagen invertida de los excedentes registrados en el Norte. Pero la crisis desestabilizó este supuesto equilibrio. Y cuando ello empezó a surtir sus degradantes efectos Alemania exportó sus recetas de Austeridad lo que agravó la situación en el Sur de Europa y creó tensiones económicas en el Norte, con el consiguiente proceso recesivo en todo el continente pero mucho mas intenso, dilatado y sin visos de fecha de finalización en la periferia europea.
Entonces, propone el economista griego, hay que reunir a Europa, como se hizo en 1953 cuando Alemania no podía pagar la deuda, y definir que así no se puede seguir. Grecia no va a poder superar la situación porque no tiene qué vender, incluso si bajan los salarios. Únicamente reciben turistas, pero si no cambian el valor de la moneda no se hace atractivo. Grecia no va a poder seguir contrayendo su nivel de vida, porque va a llegar un momento en que va a ser intolerable. Hay que empezar a pensar en el crecimiento, porque se corre el riesgo de una explosión social. Es preciso reducir la deuda, porque alguien tiene que perder. Los bancos que hicieron el desbarajuste algo tienen que perder. No puede ser que sean los únicos que se salven en medio del tumulto. Hay que hacer una quita en el monto de la deuda y prorrogar el pago. Hay que recapitalizar los bancos, pero no como deuda pública de los países, sino con fondos del Banco Central Europeo, sin afectar las finanzas de los países, e imponer en el futuro económico de los países europeos una cláusula obligatoria de desarrollo, es decir un programa que invierta el sentido de una espiral que en este momento tiene forma negativa, para transformarla de forma positiva, con reformas que apunten a una distribución más justa del ingreso, rompiendo con el pasado. Tzipras dice que eso lo pueden hacer solo los que no tienen compromisos con el pasado.
Estas medidas a convenir en la conferencia propuesta deben apoyarse en reformas que apunten a una distribución más justa de las riquezas-Terminar con la crisis implica romper con el modelo neoliberal que permitió generarla, trabajar para la justicia social, para la igualdad de derechos, la transparencia política y fiscal, en suma, para la democracia.( Alexis Tzipras, página 8)
Cerramos este texto con un par de conclusiones.
3. Conclusiones finales
Queda claro, a nuestro entender, que el proceso actual de salida a la crisis en Europa y, en parte, en Estados Unidos de América pretende salvaguardar la salud financiera de los grandes bancos del viejo continente que prestaron a personas y gobiernos de la periferia continental en forma desmedida y sin recaudos para que se prosiguiese con la política económica dominante basada en la valorización del capital financiero. El descalabro económico-financiero en los países prestatarios se pretende solucionar por quienes defienden esos intereses dominantes en base a un descomunal Ajuste, que sólo ha cosechado penurias sociales inéditas y no ofrece ninguna certeza sobre su conclusión final
Esta salida orquestada desde el Poder Económico prevaleciente en Europa e instrumentada por los principales organismos multilaterales de financiamiento en el mundo capitalista desarrollado ha sido cuestionada por países y sectores sociales, políticos y académicos de muy diversificado perfil. Las opciones no tradicionales y opuestas a la salida vía la Austeridad y el Ajuste impiadoso varían desde reformas en la política del Euro hasta un cambio drástico de l sistema económico-social vigente.
Hemos expuesto todas esas opciones y estimamos que la salida que respete a los pueblos y no los convierta en los responsables de lo que no provocaron debe cesar. El material aquí incluido apunta a poner sobre el tapete dicha variedad de opciones de salida para que cada lector juzgue la viabilidad de cada una y la oportunidad de su adopción
Lo que no cabe duda, retomando las hojas iniciales de este texto, es que la estrategia económica implantada en los países capitalistas desarrollados como salida a los desajustes resultantes del fracaso del experimento de financiarización de la economía obedece pura y exclusivamente a un proyecto político orquestado desde los sectores dominantes en el ámbito continental europeo y norteamericano. Además, revela que la imposición de las políticas de Austeridad que condujeron a la actual dramática situación se origina en una evidente correlación de fuerzas desventajosa para los sectores populares de los países involucrados que han estado perdiendo las batallas contra el Ajuste Estructural. La cuestión de fondo sigue siendo la existencia de un proyecto político de los sectores dominantes para poner en marcha un modelo de acumulación basado en la concentración económica y la amplificación al máximo de la renta financiera. Luego, cuando ese modelo tuvo serios tropiezos el proyecto político se orientó a recuperar los dineros prestados por sus mentores a través de medidas destinadas a extraer de forma masiva tales recursos desde las sociedades dominadas, y en especial , desde sus clases subordinadas .Es la política, entonces, la que ha guiado la estrategia económica para preservar recursos y para incrementar la tasa de ganancia. Política que marcó la debilidad de la densidad nacional de los países de la periferia europea sometidos a la presión asfixiante de organismos nacionales e internacionales que secundan e imponen tal política. La correlación de fuerzas favorable a los sectores políticos que pudieron imponer su estrategia de explotación social en los países de la citada periferia se acrecentó por la traición de fuerzas sociales y políticas que renunciaron a defender los intereses de sus representados.
Avanzar en otra senda de desarrollo para reconstruir sobre bases de equidad distributiva el muy dañado tejido productivo y social de numerosos países de Europa y de un segmento muy importante de la población estadounidense requiere no solamente de propuestas acordes con instrumentos adecuados de política económica alternativos a los hasta ahora utilizados .Es preciso construir una coalición de fuerzas que organice y consolide un nuevo perfil de sociedad, con desarrollo económico e inclusión social
En América Latina hay sobrados ejemplos que indican que recorrer esa senda es posible e imprescindible. Por supuesto las lecciones de la experiencia actual en el mundo desarrollado debe estimular una discusión franca y abierta de cómo encaminar, decididamente, el modelo de acumulación en la América Latina contemporánea que apunte a definir una sociedad inclusiva con igualdad social. Y requiere poner de relieve que el camino escogido en muchos de los países de nuestro continente, orientado a valorizar el trabajo y la creación de valor como fruto del esfuerzo de los Estados y los sectores empresariales y laborales no comprometidos con la especulación financiera es un punto de partida ineludible.

* Investigador Principal del CEUR/CONICET. Presidente Honorario del IADE