Comisión de Economía Carta abierta Buenos Aires

24Jul/170

”La actividad bancaria privada debe aceptar ser parte de un servicio público”

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Guillermo Wierzba

Economista, profesor de la Universidad de Buenos Aires y exdirector del Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo de la Argentina (CEFI-DAR), Guillermo Wierzba, señala en este entrevista  que la banca privada debe dejar de manejarse con el libre albedrío de una lógica basada en la maximización de ganancias que no se sujeten a la restricción de las autoridades, y aceptar ser un servicio público.

– Unos de los justificativos centrales que se esgrime  para la apertura  y desregulación financiera de los países periféticos  es que existe falta de ahorro nacional y que  resulta imprescindible  intenacionalizar los mercados financieros  para apalancar la inversión productiva. Paradójicamente, con la apertura  han crecido  la fuga de capitales ,la especulación y la inestabilidad financiera. ¿ Que puede hacerse para revertir esta tendencia regresiva?

– En realidad el permanente y común argumento de la falta de ahorro nacional contiene la fusión entre un error teórico y una intención regresiva respecto a la distribución del ingreso. Por ejemplo Argentina tiene una tasa de ahorro importante en su economía, no hay tal insuficiencia de ahorro, En realidad el ahorro se determina endógenamente en la economía. Los avances teóricos en la heterodoxia son elocuentes y muy sólidos cuando demuestran que el ahorro resulta determinado por la inversión y no al revés como afirman vulgarmente los economistas marginalistas apologéticos del neoliberalismo. El problema de la escasez de divisas sí que es una cuestión presente en los países periféricos, pero esa escasez no debe confundirse, como lo que hacen los ortodoxos, con problemas en la tasa de ahorro.ar guillermo wierzba1

La escasez de divisas se origina en la inelasticidad de la oferta de bienes exportables, que deriva de un límite de recursos naturales para un grado de desarrollo tecnológico, y también en el carácter exógeno de la demanda sobre dichos bienes y de sus precios en el mercado internacional. O sea, que la restricción externa responde a cuestiones estructurales de economías que cuando promueven el desarrollo industrial requieren mayores importaciones de bienes intermedios y de capital, y por lo tanto de divisas. Esas divisas no pueden ser conseguidas debido a las características de su sector exportador planteándose un problema para seguir creciendo. Esto ocurre independientemente de la evolución de la inversión y el ahorro, pues el crecimiento de este último no implica un aumento de la holgura en la disponibilidad de divisas.

Por otra parte la restricción externa puede ser agravada por el predominio en determinadas épocas de una tendencia negativa en los términos del intercambio, o sea un cambio de precios relativos que supone un aumento de los precios de los bienes que importan los países periféricos y un descenso del de los bienes de los productos que exportan. Así adjudicar la falta de inversión a una insuficiencia de ahorro impulsa el recetario restrictivo del consumo, o sea suponer que el ahorro auinversiones xtranjerasmentará si se consume menos. Como los que más consumen respecto de sus ingresos son los sectores populares, la propuesta neoliberal abona implícitamente redistribuir el ingreso a los más pudientes que tienen una tasa de ahorro más alta. Esto deriva en una concentración del ingreso, y no sólo en ella, sino que además provoca una caída de la demanda agregada por caída del consumo. Nada asegura que el sacrificio del consumo se traducirá en un crecimiento de la inversión, más bien el resultado es inverso porque la caída del consumo provoca descensos en el nivel de actividad que devienen en retrocesos en la tasa de inversión por expectativas negativas respecto de las ventas futuras.

La apertura y la desregulación financiera fueron ya intentadas como recetas en los dos turnos neoliberales en nuestro país y la tasa de crecimiento de la economía fue nula en el último cuarto de siglo en que predominaron esas políticas, mientras que durante la sustitución de importaciones no sólo fue positiva, sino que en la medida en que ese patrón de acumulación maduraba la tasa de crecimiento evidenció una aceleración. La implementación de políticas “antirrepresión” financiera, que liberaron de regulaciones a las tasas de interés, sustrajeron al Estado del direccionamiento del crédito y abrieron la cuenta de capitales conectando el sistema financiero local a las finanzas internacionales. Provocaron una pésima asignación financiera, volatilidad y debilidad de las condiciones de funcionamiento de las entidades, y una gran exposición al contagio de crisis externas; sin ninguna ventaja en la promoción de la inversión, más bien indujeron a su retroceso. En cambio las políticas de control y regulación de la cuenta de capitales, las auditorías sobre entidades facilitadoras de la fuga de capitales serían un camino necesario y útil pare enfrentar esas tendencias regresivas, en tanto se desplieguen políticas de largo plazo que atienda a promover el desarrollo autónomo de los países de la región que implicará un cambio en la estructura de sus exportaciones.

– Ante el crecimiento  en el último período  de los déficit de balanzas de pagos y fiscales existen temores que pudiera volver a sufrir América Latina una nueva “crisis de la deuda”. ¿ Es ello posible? ¿ Qué podría hacerse para evitarlo?deuda16

– Efectivamente la reversión del ciclo de buenos precios en los commodities que exportan las economías de América Latina no favorecen la holgura en el balance de pagos. Esto requiere de políticas de administración de divisas, que asignen este recurso estratégico escaso a la continuidad de las estrategias clave en las políticas de industrialización que se emprendieron. Un mercado de cambios sin regulación de precios y cantidades en las condiciones actuales no garantiza esa continuidad. Lo mismo respecto de la apertura de la cuenta de capitales, un flujo de entrada y salida de los mismos sin regulaciones en su plazo de permanencia más que contribuir a resolver las dificultades que atraviesan nuestras economías tiende a agravar la inestabilidad financiera de las mismas.

Si el descenso  de los ingresos fiscales que provocan el estancamiento o las caídas del nivel de actividad devienen en déficitis fiscales que pretenden financiarse con endeudamiento en moneda dura, se agrega una carga más, innecesaria e injustificable, que agrava el peso de la deuda respecto del producto y de las exportaciones. O sea que son muy relevantes,respecto de la respuesta a la pregunta, las conductas que se adopten en términos de política económica. La liberalización cambiaria y de la cuenta de capitales sumada a la financiación en moneda dura de déficits locales ceban la bomba de una futura situación insostenible.

En el caso argentino la situación se agrava aun más por las políticas que se adoptaron por parte de su gobierno neoliberal que redujo los ingresos fiscales tanto por la eliminación o fuerte reducción de las retenciones que se cobraban a las exportaciones agropecuarias,como por el retroceso en la recaudación producida por una recesión buscada por dicho gobierno en pos de un proclamado objetivo antinflacionario. De todos modos el avecinamiento de una crisis está todavía mediado por la posibilidad de préstamos del FMI y la implementación de sus políticas de ajuste, que de llevarse a cabo desarticularan los procesos de desarrollo autónomo desencadenados por los gobiernos del ciclo popular vivido recientemente. Luego vendrían las crisis de balance de pago atizadas por los siempre nefastos y fracasados planes de ajuste que el FMI recomienda cuando presta. Frente a los déficits fiscales se debería recorrer un camino inverso al que por ejemplo transita Argentina. Habría que promover la demanda efectiva con un aumento del salario real que dinamice la economía y aumente los ingresos fiscales por mayores ventas; mientras se deberían implementar reformas tributarias progresivas que permitan una mayor recaudación sostenida en incrementos a los impuestos a los ricos. Si Argentina y Brasil persisten en el rumbo de sus actuales políticas arrastrando a otros países a la misma dinámica, la amenaza de una crisis de la deuda se acrecentará en el mediano plazo.

banco del sur16– Durante  los recientes  años de mayor impulso de las economías latinoamericanas  comenzaron a generarse iniciativas a favor  a partir de gobiernos que entendían imprescindible “una nueva arquitectura financiera”  (Banco del Sur, Fondo del Sur, SUCRE, intercambio con monedas locales, etc.) independiente de los mercados financieros internacioales . No fueron tan significativos los avances concretos.¿  Por qué no fueron posibles? ¿ serían factibles en un período complejo como el actual?

– Fue una grave falencia no haber avanzado en esos proyectos. No es que no fueron posibles sino que hubo una vocación insuficiente para avanzar. La disparidad de tamaño entre las economías resultó un escollo muy importante a salvar. La presencia de países que se veían como aportantes en el corto plazo sin avizorarse a sí mismos como beneficiarios de esos acuerdos también constituyó una traba. Ahora aunque las condiciones objetivas muestran la ventaja estratégica de establecer esa nueva arquitectura, los gobiernos neoliberales recién llegados apuestan más a la inserción financiera global que la alternativa de una regionalización institucional. En todo caso el tema político no está resuelto ni mucho menos y existen perspectivas para una reversión de los cambios ocurridos en los países más importantes de la región. Temer y Macri pueden ser ciclos muy cortos y en caso de una nueva ola de gobiernos progresistas y/o populares se reabrirá una oportunidad que no debería ser desperdiciada, tal vez con otro grado de conciencia.

Por eso las actividades académicas, políticas, científicas, de la sociedad civil, de las organizaciones sociales, de las organizaciones sindicales y del empresariado no transnacionalizado en pos de promover el despliegue de esas instituciones pueden ser decisivas en la maduración de condiciones que en el mediano plazo hagan realidad esas instituciones.Un tópico no menor es subrayar y tener en cuenta el rol negativo que las burocracias permanentes del aparato adminstrativo de los países periféricos juegan en demorar la construcción de lógicas nuevas en las cuestiones financieras. Las fuerzas políticas que promueven modificaciones deberían hacer un balance sobre estos comportamientos y promover modificaciones institucionales que permitan el acceso de cuadros profesionales comprometidos con los proyectos de cambios a los lugares estratégicos del Estado en los que se trabajará para que la regionalización financiera avance.

– Persiste la preocupación .por la inestabilidad cambiaria internacional y su eventual efecto en  América Latina. ¿ Cree que es posible  estalecer mecanismos  para coordinar polìticas cambiaras  evitar una guerra de divisas en la región?   

Dolares y dados– Habría que intentarlo, aunque cuando hay países independientes, la coordinación de políticas macroeconómicas tiene sus límites. Una guerra de divisas a nivel internacional puede arrastrar a países de la región por su relación comercial con otras naciones no pertenecientes a la misma y generar contagios. La coordinación de estrategias macroeconómicas resulta uno de los escalones finales de un regionalismo progresista y popular. De todos modos el despliegue del comercio en monedas locales, la mayor utilización de la ALADI, el avance del SUCRE, son bienvenidos para comenzar un camino que nos haga menos divisa-dependientes.

– ¿Es necesario y/o posible redefinir  el rol de la banca pùblica y privada tanto a nivel nacional  como regional?

– Es imprescindible. El rol de la Banca Pública debe crecer. En países subdesarrollados periféricos los procesos de industrialización requieren de un rol estratégico del crédito, tanto del comercial como del destinado a la inversión de mediano plazo. Los bancos de desarrollo son de suma importancia, y deben tener autonomía de financiamiento pues la dependencia de aportes de países centrales devienen en una orientación del crédito que responde a la mirada de los países prestamistas, hoy capturados por la lógica de la globalización financiera. La banca privada debe tener una regulación que asegure un aporte a los objetivos crediticios de las gobiernos, porque un comportamiento libre devenido de un predominio de las determinaciones mercantiles lleva a la banca privada a convertirse en un centro de negocios que lucran con créditos personales para el consumo a tasas usurarias, también en ámbitos organizados para la fuga de divisas de las economías periféricas hacia paraísos fiscales o en financiadores de proyectos que miran el tamaño del patrimonio del tomador y no la utilidad para la economía del destino de los fondos. La actividad bancaria privada deber aceptar ser una parte de un servicio público y no pretender manejarse con el libre albedrío de una lógica basada en la maximización de ganancias que no se sujeten a la restricción de las autoridades.

Guillermo Wierzba, economista argentino:

20Jul/170

Solicitada de Economía Política para la Argentina (EPPA)

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En apoyo a Pedro Biscay, a raíz del intento de Cambiemos de removerlo del directorio del BCRA

Ante el reciente conocimiento sobre el pedido de remoción del Director del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Dr. Pedro Biscay, cuya designación formal cuenta con pleno acuerdo del Senado hasta el año 2019, este colectivo de economistas expresa su rechazo al avasallamiento institucional que implicaría esta decisión del titular del Poder Ejecutivo, Mauricio Macri, y cuyo responsable principal en el área es el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger.

Pedro Biscay se ha desempeñado de manera firme y eficiente como Director del BCRA, a partir de su conocimiento en materia de la Ley Penal Cambiaria y su injerencia en la armonización normativa de la institución monetaria rectora. Cabe aclarar que las razones de la posible destitución no tendrían arraigo alguno en desmanejos en el cumplimiento de su responsabilidad en la administración pública, ya que se ha desempeñado con sobrada transparencia e integridad a lo largo de los últimos tres años. Tampoco su remoción se podría encuadrar en posibles conflictos de interés, como ocurre con una abrumadora mayoría de los CEOS-funcionarios de la actual gestión, quienes provienen de los mismos grandes fondos internacionales de inversiones que se ven favorecidos con las políticas de liberalización que están siendo aplicadas. Ni siquiera, las causas para echarlo podrían gravitar en términos de una incapacidad manifiesta, ya que su conocimiento especializado en materia penal cambiaria lo vuelven uno de los profesionales más avezados en la materia.

La única motivación que podría orientar una eventual avanzada contra Pedro Biscay sería su aplomo en la defensa irrestricta de los mandatos de la Carta Orgánica de la entidad reguladora. Ocurre que, a lo largo de los últimos meses, Pedro Biscay ha hecho oír su voz discordante con la actual gestión monetaria del BCRA. Reiteradas veces, y en estricta observancia de su rol formal en el Directorio, se manifestó contrario al rumbo global que la entidad estaba tomando. En particular, con acertado diagnóstico de la actual tesitura monetaria y financiera, Pedro Biscay ha expresado su discordancia sobre la decisión de que la reducción de la inflación gobierne al resto de los objetivos fundamentales del BCRA, entre los cuales se encuentra la búsqueda del empleo y el desarrollo económico con equidad social. Bajo esta interpretación amañada del espíritu del legislador al sancionar el actual reglamento de la entidad monetaria de contralor, su presidente Federico Sturzenegger, en clara corresponsabilidad con el resto del Directorio, deciden subordinar la totalidad de los mandatos taxativos del Banco Central a la mera intención de alcanzar una pretendida “estabilidad monetaria”; no estando siquiera exentos de controversias los procedimientos que se han implementado a tales fines.

Pero la mala praxis oficial no sólo se acota a los mecanismos para atenuar la variación de precios internos. Otro de los principales aspectos en los que Pedro Biscay orientó sus prescripciones, en los últimos meses, tuvo que ver con la ineficaz administración de pasivos perfeccionada por el BCRA, en pos de la realización de su único objetivo de política. Las tasas de interés altas y casi “libre de riesgo” para los grandes capitales concentrados, conllevan el doble perjuicio de incrementar la deuda cuasifiscal del organismo, a la vez que desincentivan la actividad productiva de los sectores de la economía real que se ven restringidos por el oneroso costo financiero.

Por otro lado, en los últimos meses, Pedro Biscay objetó la conveniencia de la puesta en funcionamiento de un esquema de “metas de inflación”, en el marco del actual contexto de suba de tarifas y demás incrementos de precios regulados. Nuevamente, la sujeción del propósito de bajar la inflación por sobre el resto de los objetivos, parte del error de diagnóstico de que la misma es causada por un único factor. Bajo esta lógica, el exceso de oferta monetaria puede ser reducida, en todo lugar y momento, con el sólo accionar del BCRA regulando la cantidad de dinero en circulación. Habiendo transcurrido más de un año y medio desde el cambio de mandato constitucional, se revela con claridad lo desacertada de esta teoría económica, además de la incongruencia entre las intenciones de la autoridad monetaria rectora y el manejo macroeconómico.

Por último, pero no menos importante, sobradas veces Pedro Biscay advirtió por la dolarización de carteras del sector privado, que se desarrolló con intensidad en los últimos meses. Es que, el momento culmine de todo pedaleo en una “bicicleta financiera” como la actual, generada producto de la disposición de las variables monetarias, es el de la conversión del dinero valorizado a dólares, para su posterior fuga de la economía local. Más allá de la existencia muy evidente de ganadores y perdedores en ese juego, el Dr. Biscay ha criticado los riesgos que una tendencia creciente a la dolarización de activos en nuestra economía puede implicar, en relación a un incremento a la volatilidad cambiaria, mayor posibilidad de insolvencia ante corridas, así como una vulnerabilidad creciente ante shocks externos.

Con todo, y bajo plena coincidencia de los abajo firmantes, el colectivo de economistas EPPA reafirma que:

  • Apoyamos de manera firme e indubitable al Dr. Pedro Biscay, por ejercer durante los últimos tres años su cargo de director del BCRA con incuestionable capacidad técnica, honestidad intelectual, hidalguía en tanto servidor público y coherencia ideológica.
  • Respaldamos cada una de las críticas que el Dr. Pedro Biscay ha marcado, en los últimos meses, sobre las políticas implementadas desde el Banco Central, por considerarlas ineficaces, inapropiadas y, en algunos casos, una expoliación del patrimonio público.
  • Rechazamos los intentos de avance contra la institucionalidad del Banco Central de la República Argentina, por parte del Presidente de la entidad, Federico Sturzenegger, así como del Presidente de la Nación, Mauricio Macri. Como indica con claridad la Carta Orgánica en su artículo 7°, los Directores son designados en acuerdo del Senado por 6 años, y esta disposición explícita no puede violentarse por el Poder Ejecutivo.Solicitada en apoyo a Pedro Biscay

Adhieren:

11May/170

Nunca declararse derrotado

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Hace unos días, todo era angustia. ¿Cómo revertir un golpe tan profundo y tan sutilmente preparado? Si era un fallo de la última instancia, ¿cómo evitar que los tribunales inferiores multiplicaran las libertades de genocidas? Los organismos de derechos humanos no dudaron y su enérgica denuncia impulsó una reacción social tan vasta y profunda como para generar los repudios más impensados, una ley votada por todos los bloques y una marcha que debe celebrarse por la multitud reunida pero también por el acuerdo de amplitud pocas veces alcanzada. Lejos de aquellos temores iniciales, hoy celebramos un avance histórico en la lucha por Memoria, Verdad y Justicia. Quienes quizá no celebren son los que, tirando la piedra y escondiendo la mano, promovieron este escándalo jurídico que rechazó la sociedad

11May/170

UN MOMENTO DE DEBILIDAD DEL RÉGIMEN

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“¡Qué grande es el mar!”, dijo uno frente al océano infinito. Sí, “es muy grande”, fue la respuesta del otro, que con sorna agregó: “…y eso que sólo vemos la parte de arriba”.

Lo mismo pasa en política: a la primera mirada sólo vemos lo aparente, y como siempre nos tienen apurados no nos detenemos a reflexionar. Es la domesticación que la diabólica inteligencia del régimen y las clases dominantes promueven, con ayuda de la prensa hegemónica, los encuestadores, los tanques de pensamiento colonial de la academia y la intelectualidad a sueldo. Como decía el sabio Don Ata a Suma Paz, su mimada discípula: “Paisanita, si quiere conservarse auténtica expresión de lo nuestro, no lea los diarios ni mire televisión”. Pero siempre nos termina ocurriendo, porque nos dejamos atorar con información banal, frívola, inexacta, adulterada, falsa, enemiga. Lea ahora mismo las cataratas de datos e interpretaciones sobre la resolución de la Corte Suprema de Justicia de aplicar el 2 x 1 a favor del represor Luis Muiña, y ahí tendrá una muestra de lo que afirmo.

No pretendo entablar un debate jurídico ni mucho menos, principalmente por mi falta de formación en el derecho, que no va más allá de la averiguación periodística. Mucho menos me propongo        quitarle importancia al asunto; todo lo contrario: pretendo darle la trascendencia histórica y política que los medios disciplinados hurtan y que el caso amerita.

Sólo trataré de evitar en este análisis que el cuestionado fallo de los cuestionados Elena Highton de Nolasco, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, que ha terminado siendo denominado 2 x 1, así a secas, se convierta en el meollo del asunto, en la única fuente, prueba o documento a considerar. Nada de anteojeras. Sería como pensar que todo el mar es solamente lo que se ve a simple vista, las olas, la parte de arriba, la superficie nomás.

Lo que Poder Ejecutivo Nacional y la Corte Suprema procesan es una mutación radical de la política: el sujeto ya no es el pueblo, la sociedad, los trabajadores; con esta decisión están buscando mostrar un país “previsible”, con “seguridad jurídica”, para ofrecer a “los inversores”. Esa seguridad supone impunidad para los dueños del poder. Pero se les armó un inesperado y brutal desbarajuste. Para entenderlo hay que hacer un poco de memoria y relacionarlo con el golpe genocida de hace 41 años, tácito precursor del actual conflicto.

 

¿Qué nos puede enseñar ese hecho histórico? Desde ya, las similitudes de lo que se propusieron los autores de aquella dictadura militar, empresaria, clerical, oligárquica e imperialista con la gestión del gobierno actual.  Algo nos dice en esta hora la sola definición de aquel golpe y la recapitulación de los objetivos que se propuso y en buena medida logró ejecutar. ¿No se afirma acaso –y creo que con acierto- que los funcionarios del actual gobierno de Macri son los herederos, los hijos, los discípulos de los que gobernaron la Argentina entre 1976 y 1983? Si analizamos aquellos objetivos vamos a entender mejor el significado del fallo de la Corte Suprema y sus prolegómenos.

 

Recordar las finalidades del golpe del 24 de marzo de 1976, nos ayuda a comprender nuestra cotidianeidad, nuestro presente. Y surge automática la respuesta a toda incertidumbre respecto de los motivos del reciente fallo de la Corte, sus antecedentes y las conductas de los actuales gobernantes: es una continuidad, es un mandato de coherencia histórica. Claro, porque en todos estos 41 años los genocidas y sus socios nunca dejaron de intentar un retorno. Y más claro para todo aquel que no se haya convencido aún: con Macri lo están logrando.

 

El fallo del 2x1 que beneficia a asesinos y genocidas de la última dictadura tiene que ver con una instalación y un contexto. Sobre lo primero, para mencionar sólo los hitos más evidentes: la declaración diciendo que los derechos humanos son “un curro” o un negocio, la discusión sobre cuántos desaparecidos y la banalización del crimen de Estado, las referencias a la “guerra sucia” que, entre otras frases, significa adhesión a la “teoría de los dos demonios” que estaba definitivamente enterrada y, si queremos algo aún más grave, la modificación de Macri de un decreto de Alfonsín sobre el poder civil en el control de las Fuerzas Armadas. Además, mano dura, reducción de la edad de imputabilidad penal a los adolescentes, justificación del gatillo fácil, represión contra la movilización social. Y hay más: en lo simbólico se reeditó salvajemente el odio de clase (el choripán, las mafias, la grasa, los ñoquis y demás), alentado desde la misma Presidencia de la Nación.

Así como nosotros honramos a nuestros 30 mil desaparecidos, homenajeamos a nuestros caídos y demás víctimas del terrorismo de Estado, ellos siempre esperaron la oportunidad de rehabilitar a los suyos. Les costó cuatro décadas: pero están a punto de reivindicar a sus héroes, discapacitados y gagás, pero victoriosos.

 

Aquel terror de Estado ejerció la “necesaria” violencia para reestructurar la economía, el estado y la sociedad. En el contexto en que hoy se dicta el fallo del 2 x 1, las herramientas son otras, pero los fines los mismos. La misma ofensiva del capital sobre el trabajo para promover la monumental transferencia de ingresos a favor de las clases propietarias, los bancos y las corporaciones globales. Junto al desempleo, la flexibilización y la precariedad laboral desde el Estado se restringe la capacidad de protesta y organización sindical, con el objetivo de destruir una cultura social y sindical histórica en la Argentina.

 

Por fin, para similitudes de contexto, cabe mencionar que el modelo económico, readecuado a esta década, abreva en el diseñado por el Plan de Martínez de Hoz en abril de 1976. Es más, la inmensa deuda pública generada por el letal deterioro de la producción nacional será saldada con nuevos ajustes y la deuda externa, la mayor contraída por un país occidental en menos tiempo, recaerá sobre los hijos y nietos de nuestra generación deberán pagarla con hambre y sed.

 

Y bien. Creo que los antecedentes y contextos descriptos son los que crean las condiciones y explican el ya famoso 2 x 1, que suponía escalar un escalón más en la legitimación del modelo político que sustenta el proyecto colonial. Pero les salió un tiro por la culata. La vitalidad democrática del pueblo argentino es un obstáculo difícil de someter.

 

Lo que hoy resplandece es el desbarajuste cortesano, que incrementa un cuadro de desavenencias políticas internas y de disconformidades con los premios y castigos de la nueva economía. Cabe agregar que el campo popular, en sus expresiones sociales, políticas y territoriales se ha movilizado como nunca y que se consolidan los lazos de unidad en derredor de un movimiento obrero cada vez más combativo.

 

Un momento de debilidad del régimen.

 

A la ocasión la pintan calva. Siempre y cuando los argentinos de buena fe podamos hacer pie en nuestra conciencia histórica y política, estaremos en condiciones de llevar a cabo una crítica del pasado y del presente, madurar un proyecto que devuelva la esperanza a las mayorías, renovar la dirigencia y reconquistar el poder.

 

Sólo sobre nuevas certezas se podrá construir una situación y espacio de lucha que nos proyecte hacia un futuro de justicia social, independencia económica y soberanía nacional.

 

 

Ernesto Jauretche

La Plata, 9 de mayo de 2017 

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Ernesto Jauretche

9May/170

LOS RIESGOS DE COGOBERNAR

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Estos NO tienen regreso

Jorge Fereyra

El bochornoso fallo de la Corte Suprema de Justicia concediendo el beneficio del "2 x 1"a un condenado por delitos de lesa humanidad (construido con el voto decisivo de los dos jueces designados en el actual gobierno), pone otra vez en el tapete la estrategia de un sector del peronismo de "aportar a la gobernabilidad" de la gestión de Mauricio Macri; y que con sus votos posibilitó la nueva integración del tribunal .

Ese sector (que podría situarse en el Senado, y encarnarse en las figuras de Pichetto y Abal Medina) osciló entre la idea de una "oposición racional y responsable que no se opone a todo porque sí como loquitos" (Abal Medina dixit), hasta el extremo de sugerir al oficialismo un pacto de acuerdos amplios, en una suerte de cogobierno entre la Casa Rosada y parte del Congreso.

Pichetto ha sido justamente el máximo defensor de esa teoría, que presupone a su vez un consenso básico sobre puntos centrales del programa político y económico del oficialismo: dar por concluido el ciclo del kirchnerismo como una anomalía que debe ser dejada atrás para retornar al "peronismo racional", "volver al mundo" (acuerdo con los fondos buitres, blanqueo de capitales, apertura a las inversiones, ciclo de endeudamiento), "normalizar" la economía (tarifazos, levantamiento del cepo).

Por eso no es casual que todas las iniciativas de Macri que apuntaban en ese sentido tuvieran el acompañamiento de éste sector en el Congreso.   

A cambio de esa donación voluntaria de gobernabilidad, no pidieron mucho hasta acá: acaso ofrecerse como gestores de alguna gestión que los gobernadores peronistas no pudieran resolver por sí solos en la Rosada, y la "emergencia social" votada a fines del año pasado, que aun hoy sigue en los papeles, sin traducirse en nada concreto.

En ese trance coincidieron con algunos que reclamaban "autocrítica" al kirchnerismo por haber perdido las elecciones (como la conducción nacional del Movimiento Evita), intentando todos mostrar que podían construir el post kirchnerismo, prescindiendo de Cristina y del núcleo duro de sus apoyos políticos.

A juzgar por los resultados, no lo estarían consiguiendo: el fallo que abre la puerta de la jaula a los genocidas (contra el cual algunos de ellos ahora reaccionan escandalizados) fue posible gracias a los dos jueces que Macri intentó colar por la ventana del decreto dentro de la Corte, pero que luego fueron ampliamente ratificados al discutirse sus pliegos en el Senado; pese a las objeciones públicas de los organismos de derechos humanos a ambos candidatos precisamente -entre otras cuestiones- por sus posturas en las temáticas de derechos humanos.

Parafraseando a otro senador de acá (que también votó los dos pliegos, el de Rosatti y el de Rosenkrantz) ni Pichetto ni Abal Medina ni -ya que estamos, agreguémoslo- Perotti ni ninguno de los que levantaron la mano pueden alegar que a ellos no les avisaron.

Porque además no es el de los nuevos ministros de la Corte el único caso en el que levantaron la mano para aprobarle pliegos a Macri, sin contar las veces en que lo hicieron para aprobar leyes nefastas; como el acuerdo con los fondos buitres, el blanqueo de capitales o la "asociación público-privada"; que posibilitaron -respectivamente- el inicio de un nuevo ciclo de endeudamiento, el saqueo progresivo del Fondo de Garantía de la ANSES y la generación de nichos de negocios para los amigos del poder, del país y del extranjero; en desmedro de la producción y el trabajo nacionales.

Lo propio hicieron con el pliego de Federico Sturzenegger para la presidencia del Banco Central, o los de Gustavo Arribas y Silvia Madjalani para la AFI; de modo que son políticamente corresponsables de las desastrosas gestiones del gobierno de "Cambiemos", en ambos casos; irrresponsable endeudamiento cuasi fiscal con el festival de LEBAC's, política de asfixia financiera a la producción con tasas inverosímiles, bicicleta para los capitales golondrinas y montaje de una estructura descontrolada de espionaje a opositores, incluida.

Tan comprometidos están algunos (como Pichetto) con la idea del "cogobierno" que tienen fondeados los pliegos del resto del directorio de Central, para negociar lugares allí para ese sector de la oposición; una idea que -si prosperara- solo los haría más copartícipes aun del desastre que están generando Macri y su gobierno.

4May/170

Declaración de Carta Abierta sobre la decisión de la Corte Suprema

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Las brumas de la impunidad

La retorcida resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación merece sin duda todos los análisis jurídicos que sean necesarios a fin de intentar retrotraerla, pero como en tantos otros casos, es una decisión tomada por una cuestionable mayoría formada con innegables y toscos forzamientos. Los jueces que la firman todos son conexiones terminales de la voluntad desmanteladora del macrismo, que vacía toda juridicidad en los más hondos basurales de la historia. Léanse los dictámenes de los jueces sórdidamente revisionistas.

Dicen actuar en nombre de la civilización, de la arquitectónica más elocuente de leyes que garantizan la vida sin barbarismos. ¿No es éste el lenguaje más refinado de los hipócritas restauradores del festín de los represores? Son los nuevos bárbaros esgrimiendo las tablas de la ley. Miserablemente, surgen una vez más los oscuros compromisos de una parte significativa del aparato jurídico con el proyecto de volcar las interpretaciones ya consagradas sobre el Terrorismo de Estado hacia la zona más oscura de la historia del país. Hay en la decisión de estos jueces –todos ellos integrantes ya de una irreversible galería de la vergüenza nacional, Rosatti, Rosenkrantz, Nolasco-, la voluntad insidiosa de reescribir una historia dramática que fue juzgada en los tribunales de la humanidad, para darle voz a los represores, torturadores y asesinos como nuevos sujetos a los que se les confiere el derecho de revertir las vigas más profundan de la ética pública.

La desculpabilización  de patibularios personajes se hizo moviendo piezas jurídicas inverosímiles, con estilo de tahúres de alta escuela. Todo ello está destinado a una amnistía generalizada que invierta tortuosamente una interpretación ya dada sobre víctimas y victimarios. Ahora los primero pasarán a hacer el papel de los segundos y los segundos de los primeros. Esta absolución que cambia el curso mismo de la historia argentina ha salido de torvos diagramadores de la política gubernamental. También encuentra a los sectores dirigentes de la Iglesia llamando a una reconciliación. Usan esa venerable palabra como tortuosa señal de su propia inmunidad, lanzando así su autoamnistía respecto del avieso papel que cumplieron en los años más siniestros de la historia nacional.

¡No al borramiento de la historia en la bruma de la impunidad!