Comisión de Economía Carta abierta Buenos Aires

1Ene/100

Diálogo con Joaquín Infante Ugarte*:

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“Si la vinculación con Estados Unidos hubiese sido mayor la región habría sufrido un impacto mucho más significativo”

 

Por Claudio Casparrino** - Especial IADE/Realidad Económica

Publicado el 30/12/2009 14:00:00 (52 Lecturas)

 

El economista cubano Joaquín Infante Ugarte visitó la Argentina para realizar una serie de charlas e invitar al XII Encuentro sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, que se realizará en la ciudad de La Habana en marzo de 2010. En diálogo con Realidad Económica analizó los efectos de la crisis internacional sobre América latina y la República de Cuba en particular, la ausencia de cambios relevantes en la regulación financiera internacional y los desafíos económicos de la región.

 

 Ud. ha venido a Buenos Aires a promocionar el XII Encuentro sobre Globalización y Problemas del Desarrollo de marzo de 2010 ¿Cuáles son las características de esta iniciativa? 

 

La idea del Encuentro Internacional sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, que organiza cada año la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), nació en otro encuentro, “Economía 98”, realizado en nuestro país hace doce años y al que asistieron destacados economistas de América latina. Durante la inauguración apareció Fidel y el programa que habíamos elaborado quedó sin efecto, transformándose en un intercambio de análisis con él y los demás compañeros acerca de los distintos problemas de la economía. En esa oportunidad, Fidel nos propuso hacer un encuentro anual sobre la globalización y su relación con el desarrollo. Entre otras cuestión, pretendíamos analizar los efectos del neoliberalismo y sus políticas; este neoliberalismo impulsado por instituciones como el Fondo Monetario y el Banco Mundial, con banderas como la privatización de las empresas públicas y el principio de no intervención del Estado en la economía con base en el supuesto de mercados eficientes en la asignación de los recursos. Primero, afirmaba este discurso, había que crecer para luego disminuir la pobreza. A nuestros países se les proponía quitar todas las regulaciones financieras, comerciales y de cualquier otro tipo para facilitar la llegada de las transnacionales. Frente a esta realidad, el Comandante planteó la realización de estos encuentros anuales, con la condición de que fueran pluralistas. Y han participado representantes de instituciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Internacional de Comercio, la OIT, la ONU. Jefes de Estado y líderes latinoamericanos (Lula, Chávez, Correa, Zelaya y Evo Morales cuando todavía no era presidente, entre otros) y de los restantes continentes. Ocho Premios Nobel de Economía -todos los años se hacen presentes tres o cuatro-, y los Premios Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y Adolfo Pérez Esquivel. Es, por lo tanto, un evento pluralista. Nosotros consideramos que es el más importante del año para los economistas, justamente por esta característica.

 

 Por la situación debida a la crisis internacional y sus repercusiones en América latina, ¿cuáles son sus expectativas para el encuentro de este año? ¿Qué esperan que suceda? ¿Hay alguna expectativa particular?

 

En estos encuentros se discuten problemas muy amplios. Al principio era un evento muy crítico, pero posteriormente entendimos que, además de críticas, teníamos que generar propuestas. En el evento pasado, realizado en marzo de 2009, el centro de la discusión fue la crisis -que había explotado en septiembre de 2008-. En el próximo, programado para marzo de 2010, estaremos buscando proponer soluciones a la crisis desde el punto de vista de los países en vías de desarrollo. Tenemos que considerar que nosotros no somos los responsables de la crisis pero la estamos sufriendo. En el evento trabajamos a través de distintas formas. Tenemos plenarios, que se celebran en el Palacio de las Convenciones, con capacidad para 500 participantes y 500 invitados. Además de las reuniones plenarias están las comisiones de trabajo –funcionan simultáneamente unas veinte-, con alrededor de 26 temas distintos. Uno de los temas tratados, especialmente importante en América latina, es el referido a las PyMEs, con cuestiones como los microcréditos, y los problemas de ciencia y técnica, que se trabajan tanto desde la perspectiva macro como microeconómica. La variedad de temas es muy amplia y cada participante elige al inscribirse dónde desea participar.

 

El impacto de la crisis en la región ha sido una de las cuestiones más discutidas en los últimos tiempos. ¿Ha afectado esta crisis a la economía cubana?

 

La crisis surge en los Estados Unidos, y los bancos e instituciones financieras tratan de diversificar el riesgo, invirtiendo en varios negocios en lugar de hacerlo en uno solo. Estos instrumentos financieros, ahora llamados “tóxicos”, se extendieron a Europa y el Japón, pero en menor grado a América latina. La crisis influye particularmente a través de la disminución en el comercio. Una importante proporción de las exportaciones América latina tiene como destino el mercado de Estados Unidos. Por esta razón si la economía norteamericana se debilita, repercute en nuestros países. Por otra parte, en este último decenio China y la India se han convertido en nuevos destinos para nuestras exportaciones, colaborando con un crecimiento más acelerado. Ninguno de estos países ha sido afectado significativamente por la crisis. Se estima que ambos crecerán un 7% durante este año. La diversificación de los destinos de exportación ha sido un factor atenuante de los efectos de la crisis    sobre América latina. Si la vinculación con Estados Unidos hubiese sido mayor la región habría sufrido un impacto mucho más significativo. Las economías de algunos países son muy abiertas, dependen mucho del comercio exterior, porque no tienen muchos recursos propios y necesariamente deben acceder a materias primas y bienes de capital. En particular, los países de América latina venden diversos productos primarios, y los alimentos han subido mucho su precio. Nosotros exportamos arroz e importamos petróleo. En este caso nos benefician un poco nuestras relaciones con Venezuela: ellos nos venden el petróleo más barato y a la vez realizan inversiones en Cuba. El intercambio de bienes y servicios representa un 40% del PBI de Cuba. Antes se exportaban principalmente productos primarios, pero hoy predominan los servicios. Hasta 1989 nuestras exportaciones de azúcar a la Unión Soviética constituían una parte importante de nuestro comercio exterior, y los bienes exportados alcanzaban un 70% del total, contra 30% de los servicios. Ese porcentaje se invirtió: en 2008, los servicios exportados llegaron casi al 80% del total. Cuba brinda servicios médicos a países que pueden pagarlos, como Venezuela o Sudáfrica, y los da gratuitamente a países africanos que no tienen recursos para afrontar esa compra.

 

Es decir que el efecto de la crisis sobre la economía cubana es relativo y se canaliza a través del comercio…

 

Nosotros tenemos relaciones con China, Rusia, el Brasil. A este último no lo ha afectado tanto la crisis, y a la Argentina tampoco. Hoy he leído en el periódico que el desempleo llegó al 9%... Nosotros el año pasado tuvimos 2.300.000 turistas, y este año ya habían ingresado en Cuba, hasta octubre, dos millones de turistas. Pensamos crecer un 2,7% esta cifra. No obstante, si bien hay más turistas, gastan menos que antes. El principal país que genera visitantes a Cuba es Canadá y luego toda Europa, y entre ambos suman 1.800.000 anuales. Pero alreducirse el PBI gastan menos. Nuestro turismo no es de gente millonaria, sino de clase media.

 

¿Ha tomado el gobierno cubano medidas económicas para disminuir estos efectos?

 

Una de nuestras prioridades es el fomento de las exportaciones, y las pocas divisas que tenemos las estamos utilizando con ese fin. También buscamos el incremento de la producción nacional para sustituir las importaciones y por eso estamos impulsando la actividad agropecuaria, vinculada con alimentos. Son los dos aspectos centrales. Nuestro punto crítico es la balanza de pagos, y buscamos su equilibrio. Ese es el punto de partida. Para romper la inercia tenemos que aumentar las exportaciones y disminuir las importaciones. También hay medidas internas de ahorro, en electricidad, por ejemplo. En el sector estatal se ha planteado una meta de ahorro en el consumo eléctrico de un 6% para este año, de manera de evitar apagones que perjudiquen a la población. Esto significa también un menor consumo de petróleo, nuestra fuente principal de electricidad es el petróleo, en un 80%, mientras que el gas constituye el restante 20%. Actualmente producimos el 50% de la energía que consumimos, incluyendo petróleo y el gas acompañante.

 

Con la irrupción de la crisis, en un primer momento los debates en el seno del G-20 parecieron insinuar cambios profundos en los modos de entender y regular la economía mundial. Incluso se habló de la vuelta al keynesianismo. ¿Cree usted que realmente se van a producir cambios relevantes en la regulación financiera internacional?

 

Veamos la cuestión del salvataje. Lo que sucedió es que las pérdidas de los responsables fueron financiadas, pero no las de los que perdieron su casa. Los costos de ese salvataje los va a pagar el contribuyente, mientras que los responsables quedaron sin pérdidas. Nosotros sostuvimos que debieron plantearse otras medidas. Pero los que tienen el poder económico y financiero en los Estados Unidos no piensan así, y lo mismo pasa en los demás países capitalistas. Todas las pérdidas las afrontaron los propietarios de las viviendas y los contribuyentes. A quienes habían tomado esos créditos, y que perdieron sus casas, se les debiera haber dado facilidades para que pudieran seguir pagando, repartiendo el costo con las instituciones financieras, y no como sucedió. Otro punto es la necesidad de nacionalizar los bancos, para que el Estado tome control del crédito. Es una medida marxista. La única manera de que el crédito fluyera era mediante una política de gobierno. Para eso había que nacionalizar los bancos, pero lo que sucedió fue un escándalo: la última institución en ser salvada fue el American International Group. En el Reino Unido y Alemania se nacionalizaron algunos bancos, pero en lugar de eso, en Estados Unidos se les dio financiamiento. Ahora se dice que la economía se está recuperando por las ganancias bancarias. Los bancos no se nacionalizaron porque eso va en contra de las concepciones neoliberales, aunque hubiese sido lo correcto. La crisis podría haberse atenuado de esa forma. Ahora esos bancos están especulando, invirtiendo en países asiáticos y, por ese cambio de tasa, están ganando dinero. Esa ganancia se obtiene por especulación y no por producción. Si la producción estuviera incrementándose, el desempleo se estaría reduciendo. Se argumenta que hay un desfase entre la recuperación de la economía y la del empleo, pero si esto se debe a maniobras especulativas no es una verdadera recuperación.

 

En la actualidad América latina es escenario de diversas experiencias políticas y sociales. Una de ellas es la construcción del denominado “socialismo del siglo XXI”, otras refieren a la recuperación de iniciativas de desarrollo nacional con mayores grados de autonomía. El denominador común de todas ellas es la búsqueda, de manera heterogénea, de una mayor integración regional. Si, como usted indica, no hay que esperar cambios relevantes en el sistema financiero internacional ¿cuál son las alternativas de América latina?

 

Creo que la única alternativa que tenemos es la integración. No hay otra. También hay que cambiar la concepción de la competencia. Debemos buscar una complementación entre las economías de distintos países y formar un bloque capaz de enfrentar el poder que representan Estados Unidos y la Unión Europea. Es la única manera de lograr un crecimiento estable. Estamos buscando la complementariedad de nuestras distintas economías, para lo cual deberíamos buscar una moneda que fuera una alternativa frente al dólar. Tiene que seguirse un criterio que propicie el desarrollo económico, y para eso hay que formar un bloque. A partir de una integración entre distintos países, como el ALBA, podemos construir fortalezas y oportunidades. Debemos ayudarnos mutuamente. El más rico debe ayudar al más pobre. Tenemos que tener en cuenta las asimetrías que existen entre los distintos países. Hace poco estuvimos discutiendo en La Habana sobre el papel de la Organización Mundial del Comercio. Yo no soy un especialista en ese tema, ya que me ocupo más de la parte financiera, la tributaria, la contabilidad y esas cosas. El problema de esta reunión de Doha es que no se llega a un acuerdo, porque los primeros que no quieren eliminar los subsidios a los productos agropecuarios, que son nuestras exportaciones fundamentales, son los Estados Unidos y Europa. La Organización Mundial del Comercio defiende los intereses de los países desarrollados y no considera las asimetrías entre los países. No es posible que si Haití, por poner un ejemplo, quiere vender sus productos deba someterse a las mismas reglas que los países desarrollados. La única forma de elevar el nivel de nuestros países es a través de una diferencia de precios. Si los productos tienen el mismo precio para todos, ¿cómo se van a desarrollar esos países? Se propuso que los países desarrollados aportaran el 0,7% de su PBI para el desarrollo de los países pobres, pero sólo aceptaron aportar el 0,33%. En 1998 también se propuso eliminar la deuda de los países en desarrollo, pero en lugar de eso se prefiere beneficiar a los responsables de la deuda. Ya que me estoy refiriendo a la deuda externa, el año pasado ingresaron por inversiones U$S 106.000 millones a América latina, pero por el servicio de la deuda tuvimos que pagar mucho más. En vez de permitirnos acumular recursos, nos los extraen, y así no nos podemos desarrollar. Por eso tenemos que tener un bloque, que en este momento es el ALBA, pero que tiene que pasar a ser el UNASUR. A su vez, el UNASUR no se tiene que limitarse a América del Sur, sino abarcar a toda América latina y el Caribe. Si Europa, cuyos países estuvieron históricamente en guerra unos con otros, con idiomas distintos, ha podido unirficarse, ¿por qué nosotros no podemos tener esa unión?

 

¿Cuáles son las causas por las que no se avanza de manera más decidida en la integración regional?

 

 Fundamentalmente por la interferencia de los Estados Unidos, que se remonta a la época de Bolívar, cuando propiciaron el nacimiento de Panamá. Ellos quieren dividir, lo que se concreta hoy con las siete bases militares en Colombia, o con la situación de Honduras. A Estados Unidos no le gustó que Zelaya viniera a nuestro encuentro de este año. Son ellos los que interfieren permanentemente para que no nos unamos. Muchos países que tienen un potencial enorme dependen de los Estados Unidos. Recientemente en la Asamblea de las Naciones Unidas se votó una declaración sobre el bloqueo, y fue una de las pocas veces en que participaron todos los países integrantes de la ONU, ya que otras veces algunos se ausentan para no tener que comprometerse en la votación. Esta vez estuvieron los 192 países. De ellos, 187 votaron a favor de eliminar el bloqueo y 3 -Estados Unidos, Israel y Palau, una islita que es un protectorado norteamericano- en contra. Se abstuvieron Micronesia y las Islas Marshall. Es una situación positiva para nosotros. Todo el mundo está en contra del bloqueo pero Estados Unidos sigue con la misma línea, sin permitir que nosotros nos desarrollemos. ¿Tú sabes cuánto nos ha costado el bloqueo en cincuenta años, al precio actual del dólar? 220.000 millones. Un país como el nuestro, pobre, que tiene pocos recursos, que trata de ayudar a otros países del mundo, en salud y en educación, padece de esa forma. El capitalismo, como sabemos, tiene contradicciones. En determinado momento Estados Unidos desclasifica sus documentos secretos. Uno de esos documentos fue un memorándum de cuando se recomendaba el bloqueo, y ahí se decía que el objetivo era que Cuba pasara hambre y necesidades para que de esa manera se acabara la Revolución. Pero eso fue hace casi cincuenta años. Remarco que la única solución para los países de América latina es la unión en un bloque con el cual podamos golpear en la cabeza a Estados Unidos. Ellos siempre trataron de cumplir con el objetivo de dividir para vencernos. Por eso tenemos que resistir para que no nos dividan, obviando las pequeñas cosas que nos separan y resaltando las que nosacercan. No estamos diciendo que todos los países tengan que ser socialistas. Cada país puede tener el régimen que desee, pero hay muchas cosas que nos unen, y tenemos que aprovecharlas para disminuir el efecto de las que nos separan.

 

 *Dr. en Economía. Premio Nacional de Economía de Cuba y miembro del Comité Científico del Encuentro sobre Globalización y Problemas del Desarrollo. **Economista IADE. Docente de la UBA.

 Especial para IADE/Realidad Económica

12Dic/090

Crecimiento estimado para Argentina

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Por Jorge Molinero
Hoy leí en Clarín que la Cepal había indicado un crecimiento generalizado para Latinoamérica para 2010, del 4,1 %, estimando que Argentina crecería un 4 % pero seríamos superados por nuestros vecinos de Brasil (5,5%), Chile (4,5%) y Uruguay (5,0%). La sensación que queda de la lectura es que "por algo será" que no creceremos como el resto. Es siempre el colofón (escrito o sugerido) de todos los artículos de Clarín y la prensa opositora.
Fui al sitio web de Cepal, bajé el comunicado y el trabajo "Balance Preliminar de las Economías de America Latina y Caribe 2009" y los cuadros anexos PBI Tasas de Variación 2007-2010, que resumo en el cuadro reelaborado más abajo.
 
AMERICA LATINA - CRECIMIENTO DEL PBI (CEPAL)

           
PAISES AÑO AÑO AÑO AÑO PROMEDIO
  2007 2008 2009 (e) 2010 (p) 2007/2010
PAISES IMPORTANTES          
BRASIL 5,7 5,1 0,3 5,5 4,1
MÉXICO 3,4 1,3 -6,7 3,5 0,3
ARGENTINA 8,7 6,8 0,7 4,0 5,0
COLOMBIA 7,5 2,4 0,3 2,5 3,1
CHILE 4,7 3,2 -1,8 4,5 2,6
VENEZUELA 8,2 4,8 -2,3 2,0 3,1
           
OTROS          
URUGUAY 7,6 8,9 1,2 5,0 5,6
BOLIVIA 4,6 6,1 3,5 4,5 4,7
ECUADOR 2,5 6,5 -0,4 3,0 2,9
CUBA 7,3 4,1 1,0 3,0 3,8
           
AMERICA LATINA 5,8 4,2 -1,8 4,1 3,0

 
Lo que Clarín no dice es que la Cepal indica que 2009 cerrará con una caída en Latino América del 1,8 % mientras que Argentina se las va a arreglar para terminar un 0,7 arriba, basicamente por el repunte observado en el sector real de la industria a partir del segundo semestre, y de la decidida acción del gobierno sobre la demanda agregada con mayor gasto fiscal y mayores inversiones públicas.
Si uno observa los últimos cuatro años, suponiendo correctas las estimaciones para 2009 y las proyecciones para 2010 hechas por Cepal, Argentina es el país que más crecerá entre los importantes. Ello es más patente aún si en vez de estimar el futuro observásemos las tasas de crecimiento promedio anual para el período 2003 a 2008.
Pareciera que, al margen del sesgo ideológico de los diferentes gobiernos, y las distintas estrategias de crecimiento económico, el continente latinoamericano ha soportado bastante bien - con la excepción de México - el embate de la crisis internacional que ahora parece no agravarse (que no es lo mismo que volver a un crecimiento en el centro).
El caso de México se explica más por su cercanía y focalización de comercio exterior con los Estados Unidos que por su signo ideológico. Aún sin el Nafta ellos estarían padeciendo la maldición que recordaba su sangriento dictador Porfirio Diaz ("Ay México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos").

26Nov/090

SOBRE LA ESTRATEGIA DE LA IZQUIERDA EN AMÉRICA LATINA

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MARTA HARNECKER

6 DE OCTUBRE 2004

 Este artículo aparecerá en inglés en la revista Science & Society, Vol. 69, No. 2, verano de 2005. Ese número está dedicado a un symposium realizado en torno al libro de Steve Elner sobre el tema.

 INDICE

1. PRECISANDO EL CONCEPTO DE IZQUIERDA 2

2. IMPERIALISMO Y GLOBALIZACIÓN: RECONOCER LO NUEVO 2

3. DEFINIENDO EL CONCEPTO DE ESTRATEGIA POLÍTICA 4

4. FIN DE LA ERA DE LAS REVOLUCIONES ANTIIMPERIALISTAS 5

5. LA ESTRATEGIA POLÍTICA PARA EL ACTUAL PERÍODO: UN AMPLIO FRENTE ANTINEOLIBERAL 6

6. COMO VENCER LOS OBSTÁCULOS EN SISTEMAS DEMOCRÁTICOS ACTUALES 7

7. ESTRATEGIA DE ACUMULACIÓN DE FUERZAS DE LA IZQUIERDA: EL PAPEL DE LOS GOBIERNOS LOCALES 8

8. PROCESO BOLIVARIANO VENEZOLANO Y LA CREACIÓN DEL SUJETO REVOLUCIONARIO 9

 

1. El artículo de Steve Ellner “Metas de la izquierda y debate sobre la estrategia neoliberal en América

latina“sostiene que en nuestro subcontinente surgen a partir de los noventa tres estrategias de la izquierda en la lucha contra el neoliberalismo. La centrista de Jorge Castañeda; la que prioriza la lucha contra el neoliberalismo de Marta Harnecker” y la de James Petras en la que las tareas antineoliberales no opacan las muchas antiimperialistas o anticapitalistas.

2. Y cuando se refiere a la estrategia que se deriva de mis escritos la resume en las siguientes tesis: ha llegado el fin del ciclo de las revoluciones antiimperialistas; son grandes las dificultades de una victoria en un período ultraconservador; es necesario concentrar los esfuerzos en las luchas antineoliberales y no en luchas antiimperialistas o anticapitalistas y privilegiar los espacios locales para acumular fuerzas; Hay que plantear alianzas amplias. Ellner sintetiza la estrategia que yo postulo a partir de una serie de textos donde abordo sólo tangencialmente el tema. Es una lástima que no haya conocido mi libro “La izquierda después de Seattle” (Harnecker, 2001), donde explícitamente me refiero a esta materia. De hecho el primer nombre con que circuló el borrador de este libro fue: Tarea estratégica: articular a la izquierda política y la izquierda social para conformar un gran frente antineoliberal.

3. Quiero aprovechar estas páginas para desarrollar más algunas ideas que permitan al lector comprender

mejor mi pensamiento sobre el tema.

 

1.PRECISANDO EL CONCEPTO DE IZQUIERDA

 

4. Pero ya que estamos hablando de izquierda y que este término tiene diferentes significados para los distintos autores, quisiera empezar por precisar qué entiendo por ella. Cuando hablo de izquierda estoy pensando en el conjunto de fuerzas que se oponen al sistema capitalista y su lógica del lucro y que luchan por una sociedad alternativa humanista y solidaria, construida a partir de intereses de las clases trabajadoras, libres de la pobreza material y de las miserias espirituales que engendra el capitalismo. La izquierda no se reduce, entonces, a la izquierda que milita en partidos u organizaciones políticas de izquierda, sino que incluye a actores y movimientos sociales.

 

- 2 - 1IMPERIALISMO Y GLOBALIZACIÓN: RECONOCER LO NUEVO

 

5. Una vez aclarado esto me parece importante dejar clara mi posición frente al tema de la globalización y el imperialismo.

6. Creo que es fundamental que la izquierda sea capaz de dar cuenta de lo nuevo que ha ocurrido en el mundo en las últimas décadas. Pienso que vivimos en un mundo muy diferente al de los inicios de la revolución cubana, lleno de obstáculos, pero también de oportunidades. Tener presente los primeros, para elaborar una estrategia que nos permita superarlos, y conocer las segundas, para construir a partir de ellas propuestas alternativas solidarias, es crucial para la izquierda. Estoy convencida –como lo he repetido muchas veces que “el único camino para estar a la altura de los desafíos que nos plantea el mundo de hoy y poder avanzar en la lucha por crear las condiciones de una profunda transformación social es evitar caer en una actitud nostálgica hacia el pasado y partiendo de la nueva realidad en la que estamos insertos decidirnos a construir creativamente el porvenir.”

7. Y es en este tema donde tengo serias discrepancias con James Petras para quien resulta sospechoso todo aquel que afirma que han ocurrido cambios importantes en el mundo y la necesidad de que la izquierda tenga respuestas nuevas a estos cambios.

8. Me parece irrefutable que algo nuevo ha pasado a partir del momento en que, gracias a la revolución de la información, se ha revolucionado el sistema mundial de comunicaciones. El capital, hoy, no sólo se traslada a los lugares más alejados del mundo ¾como lo ha hecho ya desde el siglo XVI—, sino que es capaz de funcionar como una unidad en tiempo real a escala planetaria. Cantidades fabulosas de dinero —miles de millones de dólares— se transan en segundos en los circuitos electrónicos que unen al mundo de las finanzas. Se trata de un fenómeno nuevo que sólo comienza a ser posible en las últimas décadas del siglo XX gracias a la nueva infraestructura proporcionada por las tecnologías de la información y la comunicación y a las nuevas condiciones institucionales que hacen posible ese gran desplazamiento de capitales, al eliminarse las trabas implantadas luego de la Segunda Guerra Mundial. Este fenómeno toma un impulso cada vez mayor con la desagregación del bloque soviético y los cambios económicos llevados adelante por esos países. El mundo puede funcionar en la actualidad cada vez más como una unidad operativa única, como un mercado global de capitales.”

9. Pero más allá del terreno de las finanzas “algo cualitativamente nuevo ha ocurrido también en el terreno de la producción: la internacionalización del propio proceso de producción, es decir, la fabricación de diferentes partes del producto final en diversos lugares geográficos. Y esto mismo ha ocurrido en el área de muchos servicios. Este desplazamiento o relocalización del proceso productivo y de los servicios, ha determinado que muchos procesos se desplacen hacia los países que ofrecen ventajas comparativas, determinando que los más intensivos en mano de obra se localicen en los países del sur donde se encuentra mano de obra más barata. Y esto, a su vez, ha provocado una gran difusión de las relaciones capitalistas de producción que desplazan a las relaciones precapitalistas allí donde se instala el capital transnacional.”

10. Como dice William Robinson, “En la nueva dinámica de capitales que ha surgido, la lógica no es la absorción o incorporación de países sino la absorción de sólo partes de los circuitos económicos nacionales. Es decir, ya no se trata de dos circuitos con base nacional acoplados vía comercio mundial, sino de un acoplamiento de sistemas productivos, es decir, de procesos productivos y de trabajo que operan internacionalizadamente al depender de un capital transnacionalizado. [...]

11. “Estas empresas, que tratan de liberarse de las amarras de los estados para poder operar libremente, recurren, sin embargo, a éstos para que les faciliten los negocios, convirtiendo a los ministerios de relaciones exteriores y otras dependencias del estado nacional en verdaderas oficinas de negocios a su servicio.”

12. Y por eso pienso que aunque el término globalización haya sido inicialmente acuñado por los estadounidenses, no por eso tenemos que rechazarlo. Me parece que permite dar cuenta de los nuevos

fenómenos que han surgido en las últimas décadas y que caracterizan una nueva etapa de desarrollo del capitalismo que debemos confrontar con estrategias y tácticas adecuadas a las nuevas situaciones que se crean. El fenómeno imperialista no ha desaparecido, pero ha adquirido nuevas formas.

13. No era lo mismo actuar en un mundo bipolar como el que existía en el momento en que triunfó la

revolución cubana, donde el campo socialista servía de retaguardia a los movimientos revolucionarios, y  e muro de contención para poner freno a la expoliación capitalista de los trabajadores de occidente en general, que actuar en el actual mundo globalizado unipolar en el que polo capitalista desarrollado no tiene contrincante.

14. No era lo mismo actuar en un mundo en que los obreros tenían mucho más poder de negociación porque si paraban la industria causaban graves daños a sus dueños, a actuar en un mundo en que la revolución de la información permite instalar industrias en los países que ofrecen mayores ventajas y cualquier alza de salarios o alza de la tasa de impuesto en el país donde está instalada puede determinar que el capital emigre a un país más prometedor.

15. Existiría según Noam Chomsky, una especie de Senado virtual de especuladores financieros. Si un país decide poner más énfasis en sus programas de desarrollo social, el senado virtual puede votar instantáneamente [contra esa política], sacando montos enormes de capital fuera de ese país con las consecuencias desastrosas que ello puede tener para un pequeño país.

 

2.DEFINIENDO EL CONCEPTO DE ESTRATEGIA POLÍTICA

 

16. Por otra parte, debemos precisar lo que entendemos por estrategia, ya que este término es usado para dar cuenta de distintos fenómenos.

17. Puede emplearse, por ejemplo, como lo hago yo en mi libro, La izquierda después de Seattle, para

señalar cuál debe ser el camino para acumular fuerzas o para construir la unidad de la izquierda.

18. Puede hablarse de estrategia comunicacional, de estrategia económica, cultural, etcétera.

19. Cuando Ellner habla de estrategia de la izquierda se está refiriendo a la estrategia política.

20. Si usamos el término en este sentido me parece que no se debe confundir estrategia política con objetivo estratégico final a alcanzar en la lucha política.

21. La estrategia política es el arte definir quienes son nuestros enemigos, quienes son nuestros aliados y quienes son aquellos sectores que podríamos neutralizar en un determinado etapa o período histórico. Por ello no puede elaborarse ahistóricamente. Hay que tener en cuenta lo que está ocurriendo en el mundo y en cada país.

 

3 FIN DE LA ERA DE LAS REVOLUCIONES ANTIIMPERIALISTAS

 

22. Por eso me parece importante que el lector tenga la información completa de la tesis que menciona

Ellner acerca del fin de la era de las revoluciones antiimperialistas que plantearon los líderes sandinistas en 1990 y que yo asumo en mi libro: "La izquierda en el umbral del Siglo XXI. Haciendo posible lo imposible".

23. En los párrafos 205 al 207 de este libro planteo:

24. El 3 de diciembre de 1991 se desintegra la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.. [...] nadie puede ignorar que se ha producido un drástico cambio de la correlación mundial de fuerzas. Se entra en

una era de unipolarismo militar y nortecéntrico desde el punto de vista económico, político y cultural. Ya no existe un contrapeso efectivo al predominio de los Estados Unidos y las grandes potencias occidentales en las relaciones internacionales. La izquierda ha perdido su aliado estratégico fundamental.

25. En este contexto los movimientos armados quedan sin retaguardia y la mayoría de ellos se ve obligada a buscar salidas negociadas para poner fin a los enfrentamientos militares que había emprendido hacía ya más de una década.

26. Dada esta nueva correlación de fuerzas a nivel mundial, aparece la tesis del cierre del ciclo de las revoluciones antimperialistas, entendiéndolas como enfrentamiento total, militar y económico con el imperialismo. Esta tesis, que nos desconcertó a muchos cuando fue planteada por primera vez en 1990 por el comandante Víctor Tirado —en el contexto de la derrota electoral sandinista y antes de la debacle soviética—, hoy es compartida por crecientes sectores de la izquierda. Aceptarla no tiene por qué significar el abandono de la convicción de que sólo mediante un programa antimperialista nuestros países podrán lograr su plena soberanía y desarrollo nacional, sólo se trata de reconocer las dificultades que existen para la victoria en este período ultraconservador en el que estamos viviendo. Quizá sería entonces más preciso decir que dada la actual correlación de fuerzas a nivel mundial se cerr temporalmente la posibilidad de la consolidación de un proceso revolucionario antimperialista en laregión.”

27. Aunque hoy, a casi cinco años de haber escrito estos párrafos, la correlación de fuerzas a favor de las fuerzas progresistas ha mejorado algo, sigo pensando que es muy difícil sino imposible que se consolide un proceso revolucionario antimperialista en América latina. Quiero aclarar que cuando planteo esto estoy pensando en la posibilidad del triunfo antiimperialista en uno de nuestros países en forma aislada. La lucha antiimperialista, que a mi entender hoy no es otra cosa que la lucha contra la globalización neoliberal, sólo puede avanzar si a este mundo global se le confronta con una resistencia global y en el caso concreto de nuestra región, si no se logra previamente una articulación de los países más fuertes de América latina: Brasil, Argentina, Venezuela, Colombia. Lo que ha llegado entonces a su fin es la era de las revoluciones nacionales antiimperialistas; no de las luchas de toda una región articulada.

28. Constatar la existencia de una negativa correlación de fuerzas a nivel mundial y la necesidad que de ella deriva de entender que las tareas que la izquierda puede proponerse en una tal situación deben ser tareas más limitadas que antaño es algo que algunos autores no admiten.

29. En contra de mis argumentos se sostiene que “ninguna revolución se ha iniciado en condiciones favorables” y se pone como ejemplo a la revolución cubana.

30. Yo soy la primera en aceptar esta afirmación. Debo recordar aquí que el concepto de política que expongo en mi libro “La izquierda en el umbral ...” está relacionado justamente con esto. Allí afirmo que el arte de la política es el arte de construir fuerzas, es decir, de cambiar la correlación de fuerzas que permita hacer posible en el futuro lo que aparece como imposible en el presente. Pero esto no significa que todo sea posible. Los propios dirigentes cubanos han expresado múltiples veces que la revolución cubana no hubiera sido posible si no hubiese existido en ese momento el llamado campo socialista. Fue la correlación de fuerzas mundial de fines de los años 50 y de los años 60 con un campo socialista en plena expansión lo que hizo posible el fenómeno cubano y los procesos nacional liberadores de Asia y África.

 

3LA ESTRATEGIA POLÍTICA PARA EL ACTUAL PERÍODO: UN AMPLIO FRENTE ANTINEOLIBERAL

 

31. Pero, si bien es cierto que nuestros enemigos son muy poderosos, al mismo tiempo “cada vez es más

intenso el rechazo de la mayoría de la gente contra el modelo de globalización que se impone en nuestro continente, por su incapacidad para resolver los problemas más acuciantes de nuestros pueblos. Las políticas neoliberales, implementadas por el gran capital financiero transnacional respaldado por un gran poderío militar y mediático, cuyo centro hegemónico son los Estados Unidos, no sólo no han resuelto estos problemas sino que han agudizado vertiginosamente la miseria y la exclusión social, mientras las riquezas se concentran en cada vez menos manos.

32. “La profundidad de la crisis y la amplitud y variedad de los sectores afectados [...] configuran un

escenario altamente favorable para empujar hacia la conformación de un bloque social alternativo, de amplísima composición social y de enorme fuerza, habida cuenta de la legión de sus potenciales integrantes.”

33. Este bloque podría reunir a la inmensa mayoría de la población. Además de los sectores tradicionales de la clase obrera urbana y rural, y de los sectores más pobres y marginados, podría convocar a: los estratos medios empobrecidos, la constelación de pequeños y medianos empresarios y comerciantes, el sector de los informales, los productores rurales medianos y pequeños, la mayoría de los profesionales, la legión de los desocupados, los cooperativistas, los jubilados, la policía y los cuadros subalternos del ejército (suboficiales y cuadros que les están subordinados).

34. En él podrían entrar sectores capitalistas cuya situación en el mundo de los negocios ha entrado en contradicción objetiva con los capitales transnacionales. No se trataría de sectores burgueses capaces de levantar un proyecto propio de desarrollo nacional, sino de sectores que para sobrevivir como tales no tienen otro camino que insertarse en un proyecto nacional popular, recibiendo apoyo crediticio por parte del gobierno popular y favorecidos por un ampliado mercado interno producto de las políticas sociales de dicho gobierno.

35. Por otra parte, no sólo debemos tener presente a los sectores económicamente afectados, sino

también a todos los discriminados y oprimidos por el sistema: mujeres, jóvenes, niños, ancianos, indígenas, negros, determinadas creencias religiosas, homosexuales, etcétera.

36. El neoliberalismo empobrece a la gran mayoría de la población de nuestros países, los empobrece desde el punto de vista socioeconómico y desde el punto de vista de su subjetividad.

37. En él este bloque deben tener cabida, como se expresa anteriormente, “todos aquellos que sufren las consecuencias del sistema y están dispuestos a comprometerse en la lucha por detener en un primer momento su avance y, luego, tratar de revertirlo.”

38. Pienso que para articular a tan diferentes actores es necesario que seamos capaces de proponer tareas concretas y limitadas, que prioricen los puntos de convergencia.

39. Deberíamos elaborar un programa o lo que algunos han llamado: una plataforma de acumulación para el período, que cumpla el papel de instrumento aglutinador de todos los “perdedores” y perjudicados por el modelo neoliberal. Una plataforma que se plantee: frenar el desarrollo del proyecto neoliberal y ofrecer alternativas concretas a los graves problemas del presente, como por ejemplo de ello sería el programa de la lucha contra el hambre de Lula.

 

4 COMO VENCER LOS OBSTÁCULOS EN SISTEMAS DEMOCRÁTICOS ACTUALES

 

40. Por otra parte, tenemos que entender cuán frágiles son nuestras actuales democracias. Se trata de

democracias restringidas o tuteladas, donde las grandes decisiones no son adoptadas por los parlamentos

sino por entidades que escapan a su control: las grandes agencias financieras internacionales (FMI, BM); los bancos centrales, los organismos de seguridad nacional. Hoy pareciera ser que los grupos dominantes toleran mejor el triunfo de candidatos de izquierda, porque éstos tienen cada vez menos posibilidades reales de modificar la situación imperante.

41. Para vencer estas limitaciones se hacen cada vez más actuales las ideas de Bolívar acerca de la necesidad de la articulación de nuestros países. Aislados conseguiremos poco, articulados nos haremos respetar y podremos encontrar soluciones económicas, políticas y culturales que nos hagan cada vez menos dependientes de los grandes bloques mundiales.

42. Aunque Lula gana en Brasil aún con más apoyo electoral que el de Chávez en 1998, no hay que olvidar que estos resultados fueron producto de una amplia política de alianzas, necesaria para ganar en las urnas, alianza que se hace aún más necesaria para poder gobernar el país. Hay que recordar que su partido, el Partido de los Trabajadores, es minoría en ambas cámaras del poder legislativo y que, aunque controla un número importante de alcaldías y significativos gobiernos de estado, también es minoría en los órganos locales. A esto hay que agregar Brasil depende en mucho mayor medida del capital financiero internacional que Venezuela con su petróleo.

43. ¿Quiere decir entonces que gobiernos como el de Lula no pueden hacer nada o pueden hacer muy poco por transformar las cosas?

44. Volviendo nuevamente al concepto de política anteriormente anunciado, si ésta es el arte de construir la fuerza social y política nacional e internacional que permita cambiar las actuales correlaciones de fuerza para así poder hacer posible en el mañana lo que aparece como imposible en el presente, el futuro del gobierno de Lula ¾un gobierno que está en disputa entre las fuerzas que realmente quieren una transformación de esa sociedad y aquellas que creen que no hay otra alternativa que subordinarse a las exigencias del capital financiero internacional ¾, dependerá en gran medida de la capacidad que tenga el movimiento popular de organizarse, crecer y transformarse en una decisiva fuerza de presión que incline la balanza hacia las fuerzas progresistas. Sólo así el compromiso programático adquirido por Lula se llevará adelante.

45. Los gobernantes latinoamericanos de izquierda o progresistas deberían entender ¾como me parece que lo ha entendido muy bien el presidente Chávez ¾, que necesitan de un pueblo organizado, politizado, que presione para hacer avanzar el proceso y que sea capaz de combatir los errores y desviaciones que vayan surgiendo en el camino. Tienen que entender que nuestros pueblos tienen que ser actores de primera línea y no sólo de segunda.

 

3. ESTRATEGIA DE ACUMULACIÓN DE FUERZAS DE LA IZQUIERDA: EL PAPEL DE LOS GOBIERNOS LOCALES

 

46. Ellner sostiene con razón que yo rechazo los argumentos de sectores de la izquierda radical que consideran que el control de alcaldías o gobiernos estadales sólo sirven para administrar el capitalismo. Por el contrario, creo que hay que aprovechar estos espacios locales, que los gobiernos locales en mano de la izquierda pueden desempeñar un importante papel en su estrategia de acumulación de fuerzas.

47. Ésta debe tener los pies bien puestos en la tierra y tomar en cuenta “las importantes transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales ocurridas en los últimos tiempos en el mundo. Entiende que las nuevas formas de dominación del capitalismo van mucho más allá del ámbito económico y estatal; que éstas se infiltran en todos los intersticios de la sociedad cambiando las condiciones de la lucha.

48. “Hoy debemos enfrentar más que antes no sólo los aparatos de coerción política de las clases dominantes sino su hegemonía sobre importantes sectores populares, su dirección cultural sobre la sociedad, la subordinación ideológica de las clases dominadas. [...] No sólo tenemos que distinguir la

coerción de la fuerza estatal, la intervención legislativa y la represiva, sino los mecanismos e instituciones presentes en la sociedad civil que generan una aceptación popular del orden social capitalista.” Y que tienden a desprestigiar ante la opinión pública el pensamiento y el proyecto de la izquierda,

49. La influencia de los medios es tal que han logrado que amplios sectores populares acepten de buen agrado la conducción capitalista del proceso. La represión es menos necesaria que antes para la reproducción del sistema. Por eso es tan válida la afirmación de Chomsky de que la propaganda es tan necesaria a la democracia burguesa como lo era la represión en el estado totalitario.

50. A esto hay que agregar la desconfianza que la gente común tiene de la política y de los políticos. La gente está harta de promesas que no se cumplen. Hoy la mera propaganda de una sociedad alternativa no basta. Hay que demostrar en la práctica aquello que se predica. Y esto “sólo es posible si desarrolla procesos de construcción popular alternativos al capitalismo, que busquen romper con la lógica del lucro y las relaciones que ella impone, tratando de instalar lógicas solidarias, humanistas, en territorios y espacios que se mantengan en manos de la izquierda [...].” Es necesario gestar en ellos auténticos grados de poder y de democracias populares, “que sean tangiblemente superiores a la democracia burguesa. Es necesario luchar por un nuevo tipo de democracia, desde abajo y para los de abajo.”

51. Los gobiernos locales en manos de la izquierda podrían ser excelentes espacios para llevar adelante procesos de construcción alternativos; deberían ser transformados en escaparates que demuestren prácticamente la posibilidad de un proyecto político¾social diferente.

52. “En un momento en que reina la corrupción, el desvío de recursos, la no transparencia y el clientelismo, es fundamental mostrar que la izquierda posee mecanismos que permiten establecer un control social efectivo sobre la gestión pública.

53. “Por otra parte, estos gobiernos pueden contribuir a generar espacios que permitan crear condiciones culturales y políticas para ir avanzando en la organización autónoma de la sociedad, y potenciar así la autoconstitución de sujetos, única base sobre la cual se puede construir realmente la sociedad socialista alternativa al capitalismo por la que luchamos.”

54. Pero pienso que no sólo habría que hacer un esfuerzo por transformar en escaparates a los gobiernos locales en manos de la izquierda, sino a todos aquellos territorios que la izquierda vaya conquistando comunidades rurales, universidades, frentes laborales, estudiantiles, poblacionales, experiencias cooperativas, radios alternativas, etcétera.

55. Además, estas experiencias son un terreno ideal para experimentar los límites que les imponen el marco global neoliberal en el que están insertas, y pienso que es muy importante que la izquierda aprenda a hacer una pedagogía de estos límites, motivando a la gente a entender la necesidad de superar esos límites.

56. Es sólo a partir de esas prácticas como los diferentes actores sociales comienzan a entender que para expandir sus proyectos humanistas y solidarios es necesario terminar con el sistema capitalista, que con su lógica del lucro plantea enormes dificultades a cualquier tipo de construcción alternativa.

 

4.PROCESO BOLIVARIANO VENEZOLANO Y LA CREACIÓN DEL SUJETO REVOLUCIONARIO

 

57. Por último, en relación con el proceso revolucionario bolivariano que se lleva adelante en Venezuela y a los sectores sociales que lo apoyan, y sus diferencias con la situación del PT en Brasil, es cierto que no he hablado explícitamente de los sectores marginalizados, pero sí he dicho en diferentes entrevistas que me han hecho que Chávez, a diferencia de Allende en Chile y de Lula en Brasil, no ha podido contar con el apoyo de un potente movimiento obrero organizado ni de partidos políticos fuertes como fue el caso de Chile y del PT de Brasil. Y que esto lo ha llevado a buscar apoyo en la Fuerza Armada, única estructura que se encuentra expandida por todo el territorio nacional salvo la Iglesia Católica, que, por lo demás, está en la primera trinchera de las fuerzas opositoras.

58. Pienso que los sectores oligárquicos venezolanos no tienen vocación nacional alguna y eso explica su declaración de guerra a muerte al gobierno de Chávez. Eso no quiere decir que el gobierno no deba esforzarse por tratar conquistar al máximo de empresarios con una política especial de créditos, para que éstos coloquen sus potencialidades productivas en función del desarrollo endógeno que el gobierno busca implementar.

59. Yo creo que Chávez tiene un proyecto antineoliberal que se plasma en la Constitución de 1999, pero que las trabas institucionales y sociales son tantas que éste avanza lentamente, quizá lo más significativo del último año hayan sido las diferentes campañas (misiones) educativas y de atención social a la población más pobre y la más reciente misión: “Vuelvan caras” que busca crear nuevas fuentes de trabajo pero bajo un modelo económico distinto: humanista y solidario.

60. Creo importante hacer un estudio, como lo señala Ellner, de lo que estos sectores marginalizados significan en el proceso bolivariano y de cómo han logrado pasar de una actitud meramente mendicante a una actitud de apoyo al proceso basado en un creciente discernimiento político. Considero que lo más impactante del proceso que hoy vive Venezuela es justamente cómo este proceso, conducido magistralmente por Chávez, ha ido creando el sujeto revolucionario tanto a partir de los sectores marginalizados como de los propios trabajadores.?

31Ago/090

Caminos para alcanzar el progreso

Publicado por admin

Los especialistas analizan las distintas alternativas existentes para alcanzar el desarrollo económico y formulan cuáles son sus preferencias para no sólo crecer, sino también lograr mayor inclusión social.

Producción: Tomás Lukin

debate@pagina12.com.ar


¿Competitividad o cooperación?

Féliz *

Las elecciones de junio marcaron el fin de la hegemonía política del kirchnerismo y el comienzo del “diálogo social”. A través de éste los sectores hegemónicos pretenden articular y canalizar sus diversas demandas a los fines de construir una transición ordenada hacia la próxima alianza dominante. En esta etapa el debate es el modelo económico y en particular la necesidad de recuperar la llamada “competitividad” de la economía. Desde el punto de vista del capital esto supone devaluar la moneda, reducir las retenciones a las exportaciones, contener las presiones salariales, sostener el superávit fiscal y mantener los subsidios a las grandes empresas. Es decir, profundizar la capacidad del país de competir internacionalmente sobre la base de la precarización. La búsqueda de competitividad como piedra de toque de las políticas económicas privilegia la ganancia empresaria y los valores del capital: la competencia como medio de desarrollo, la producción por la producción misma, los beneficios privados por sobre los intereses de la sociedad.

Desarrollarse sobre la base de promover la competitividad internacional significa que “el país” busca ganar en el mercado mundial a costa de otros países. Dentro de esta forma de desarrollo ganar es siempre “empobrecer al vecino”. La incapacidad de competir implicará la necesidad del “ajuste”: las empresas deberán reducir su personal, los trabajadores aumentar su rendimiento y postergar sus demandas de mejoras en las condiciones laborales. Todo esto so pena de mantenerse “ineficientes”, incapaces de honrar al Dios mercado. Cuando eso ocurre, fuga de capitales, despidos y suspensiones se convierten en la respuesta del capital.

En este marco el diálogo sobre las políticas públicas deja de lado un debate más de fondo. ¿Sólo nos queda ser competitivos para “desarrollarnos”? ¿No hay otras alternativas? Por el contrario, a esta modalidad de desarrollo –que expresa la economía política del capital– se opone otra estrategia, otra posibilidad: la economía política del trabajo.

Esta economía política se basa en las experiencias de organización del pueblo trabajador y sus fundamentos. A la competencia que todo lo destruye, opone la cooperación. Desde la voluntad de organizarse colectivamente en sindicatos y comisiones internas al armado de agrupaciones de base y asambleas barriales, la historia del pueblo trabajador indica que la solidaridad y cooperación es la mejor estrategia para mejorar y defender sus condiciones de vida. La organización jerárquica de la producción capitalista es cuestionada por las modalidades de autogestión obrera. Desde Fasinpat (ex Zanon) hasta las cooperativas textiles de los movimientos territoriales autónomos, todas estas experiencias dan cuenta de la “improductividad” de los patrones y dan muestras de la potencial eficacia de la autoorganización de los trabajadores. Frente a la producción por la producción misma que privilegia sólo la ganancia privada, la economía política del trabajo presenta la necesidad de producir para la satisfacción de necesidades y privilegiando la protección del medio ambiente.

Las asambleas y movimientos que participan de la Unión de Asambleas Ciudadanas y los movimientos campesinos son hoy ejemplo de la posibilidad de comenzar a pensar un mundo que respete a la tierra y construir una modalidad de desarrollo que haga uso de las riquezas naturales –sin saquearlas y destruirlas—. Por fin, la expansión sin límites de los mercados capitalistas y la propiedad privada es cuestionada por una voluntad de ampliar el espacio común y la distribución de bienes y servicios sin la mediación del dinero y los precios. En ese camino encontramos la lucha por el software libre y la producción pública de medicamentos, la creación de bachilleratos populares y la lucha por la educación y salud pública. En síntesis, la economía política de los/as trabajadores/as enfrenta a los valores del capital, los sueños y necesidades vitales del pueblo. Privilegia la solidaridad sobre el egoísmo, la unidad de los pueblos a la centralización regional del capital, el tiempo vital sobre el tiempo de trabajo abstracto, el intercambio de culturas y experiencias frente al movimiento de mercancías.

Esa economía política puede orientar otro modelo de desarrollo poscapitalista a ser construido (prefigurado) a partir de hoy mismo. Un proyecto de desarrollo que fomente los emprendimientos asociativos con financiamiento y tecnología adecuada a modalidades cooperativas de gestión. Un programa que involucre la creación de espacios de intercambio no mercantilizados, que aseguren el derecho a los medios de vida, a la salud y la educación, a la información, al esparcimiento y al tiempo libre sin las restricciones de la propiedad privada. Un plan que suponga la socialización de los medios de producción estratégicos bajo el control del pueblo a través de formas de gestión democráticas y participativas.

* Investigador del Conicet. Profesor de la UNLP. Miembro del Centro de Estudios para el Cambio Social.


Necesidad y posibilidad

Por Fernando López Amador * y Esteban Sánchez **

El desarrollo económico es un proceso que debe ser entendido no sólo como una dinámica de acumulación y crecimiento, sino como un proceso de expansión del sistema productivo que da fundamento y cohesión al conjunto social, definiendo el escenario donde se disputan intereses y el proyecto hacia el cual se moviliza el potencial de recursos disponibles. Convalidar una perspectiva de desa-rrollo nacional, implica repensar el lugar de un país en el proceso de acumulación a escala mundial y asumir una posición dentro de las tensiones históricas que producen, en simultáneo, la necesidad de desarrollarse y las posibilidades concretas que existen de encarar este proceso.

A nivel latinoamericano, la necesidad de reconstruir una mirada de la inserción en el mundo se manifiesta en la cristalización de varios procesos. Así es como la caída de los mitos del Consenso de Washington y el arribo de la actual crisis internacional, en medio de un contexto de mayor integración regional políticoeconómica, confluyen con la sedimentación de la experiencia histórica de una sociedad que atravesó las catástrofes del experimento neoliberal y hoy, pone al menos en cuestión, lo que durante décadas de pensamiento único, se había conformado en el sentido común de lo que significaba “integrarse al mundo”. En este escenario, es que cobra sentido la recuperación de algunos debates centrales sobre qué es el desarrollo, cómo se debe encarar tal proceso, quiénes deben conducirlo y de dónde deben provenir los recursos para financiarlo.

En Argentina, hasta la irrupción de la dictadura militar en 1976, estos interrogantes habían sido importantes a la hora de pensar el desarrollo económico. A partir de allí, su paulatino abandono no estuvo en función de haber hallado respuestas. Más bien pareciera, resultado de un repliegue de visiones –cristalizadas en políticas económicas– que no lograron conjurar las mutaciones estructurales producidas desde mediados de los setenta a la fecha.

El quiebre que significó el arribo de la dictadura en la economía argentina, y la consumación del proceso de desindustrialización en los noventa, tuvo su correlato en el progresivo vaciamiento teórico de la disciplina económica que avanzó principalmente, en tres sentidos fundamentales: renuncia a estrategias de largo plazo, proliferación de análisis especializados en dinámicas sectoriales sin mirada de conjunto y desplazamiento del estado por el mercado en las decisiones económicas. El retroceso se manifiesta abiertamente cuando el Estado cede importantes márgenes de maniobra y restringe su accionar a estabilizar las variables macroeconómicas, producto de los desajustes del cambio estructural.

En la actualidad, medidas como la estatización de los recursos de las AFJP, las retenciones al sector exportador, la reactivación de discusiones salariales, el impulso de una nueva ley de medios audiovisuales, el apuntalamiento de la integración regional en pos de consolidar los procesos políticos latinoamericanos, se mezclan con la generación de excedentes financieros, desestabilización del orden hegemónico y otros elementos que sumados, se hallan mas cerca de dar cuenta de las tensiones estructurales de un sistema en crisis, que de expresar una direccionalidad portada en la voluntad política de un gobierno. Así, vista la crisis desde su costado de oportunidad, y trascendiendo el debate binario acerca de la sustentabilidad o no del actual “modelo productivo”; resulta entonces, imprescindible volver a interpelar la matriz productiva, la inserción internacional y los grandes tópicos del desarrollo económico desde la articulación de estrategias de largo plazo donde el Estado recupere protagonismo. De otro modo, circunscribir la problemática a la sustentabilidad o no del actual crecimiento, conduce a ver la situación en términos de “el vaso medio lleno o el vaso medio vacío” metáfora que implica una renuncia a recuperar la unidad y centralidad de los grandes temas que hacen a la economía política; el proceso de acumulación, el lugar en la división internacional del trabajo, el papel del mercado interno, la competitividad de la industria, el rol de los sectores estratégicos.

Nuevamente, reforzar la comprensión de los procesos económicos que como sociedad hemos atravesado, y su vinculación con los rumbos de la coyuntura mundial, contribuyen a dimensionar la urgencia de retomar el enfoque planteado, y ponderar desde allí las presencias y ausencias de políticas que robustecerían este proceso. La problemática sitúa a nuestro país de cara a su principal disyuntiva, asumir las circunstancias conduce inexorablemente a la necesidad de retomar el debate del desarrollo económico. No asumirlas, conduce a la reproducción de la más cruda especificidad en tanto economía subdesarrollada, fundada, mas allá de las innovaciones, en la explotación de recursos naturales, a lo que hoy se le suma un enclave industrial exportador con bajo contenido tecnológico y escasa relación con el mercado interno.

* Lic. en Economía Política UNGS.

** Miembro de Ecopolistas.