La carta de la líder socialista francesa a CFK (traducida)

diciembre 17th, 2011

La líder del socialismo francés, Segolene Royal, escribió en su blog un detallado análisis de la victoria de CFK y los logros de su gestión. Incluye una crítica sobre el movimiento obrero organizado, que denota la incomprensión de la izquierda europea sobre las bases de los avances populare en América Latina. En cualquier caso, la carta de Royal es otra demostración del ejemplo argentino para Europa para salir de la extorsión del modelo neoliberal.
Ségolène Royal: Aquello a destacar de la hermosa victoria de mi amiga Cristina Kirchner
Quiero saludar calurosamente la brillante victoria de Cristina Kirchner en la elección presidencial argentina. Este gran éxito – cerca del 54 % de los votos en la primera vuelta – muestra el fuerte apoyo popular a una dirigente enérgica y, más ampliamente, a una política proactiva que supo recuperar un país en quiebra liberándolo de los dogmas destructores del neoliberalismo y de las recetas improductivas del FMI.
Estuve en Buenos Aires, en octubre de 2007, para la primera campaña de la presidenta argentina. Luego de una larga entrevista que tuvimos en la Casa Rosada, ella me expuso los ejes de la política que preparaba para consolidar y profundizar la obra de la cual Néstor Kirchner, en ese momento presidente saliente, había sido el artesano talentoso y decidido. Invitada a la reunión en la que se festejaba, algunos días más tarde, su victoria, pude dimensionar la esperanza reencontrada por un pueblo, que cinco años antes, llegaba al fondo de la desesperanza.
En este momento en que los remedios que agravan sus males, han puesto a Grecia de rodillas y al que Europa llega tarde para diseñar una reestructuración parcial de su deuda, es interesante acordarse cómo Argentina, hundida en un inmenso caos hace justo diez años, eligió otra vía para arreglar sus finanzas y restablecer su economía sin olvidar la justicia social.
1º Acto: el neoliberalismo, es la ruina.
Fue la dictadura militar, en el poder a partir de 1976, la que comenzó una liberalización y una financiarización brutal de la economía argentina, como lo hizo en Chile desde 1973 Pinochet y sus “Chicago boys”. El restablecimiento de la democracia en 1983 no dio vuelta esa tendencia. La ideología del “consensus de Washington”, de la cual el presidente Lula a menudo me describió sus males, dictaba sus leyes en toda América Latina: privatizaciones sin límite, deslegitimación del rol del Estado, reducción drástica de los presupuestos sociales, destrucción de los servicios públicos, la ley existía sólo para el mercado, supuestamente para responder a todo y para enriquecer a los más ricos, y presumiblemente para beneficiar a todos algún día. Más y más ajustes estructurales recomendados por el FMI: el resultado fue un desastre.
En los años 90, la Argentina se desangra, los planes del FMI chocan unos contra otros y al cabo de 4 años de recesión, llega la debacle económica, financiera y social. La obsesión de la reducción del déficit presupuestario asfixió totalmente la economía y engrosó la deuda en tales proporciones que el país entra en cesación de pagos y debe devaluar en medio de un desastre.
En esa época todo se derrumba: más de la mitad de los argentinos se encuentran en la más extrema pobreza, la clase media sufre una masiva degradación, el desempleo llega al 25 %, las empresas quiebran, se vuelve al trueque, los supermercados son asaltados por multitudes encolerizadas, violentas manifestaciones producen cerca de 40 muertos. En 2002, el PBI baja al 20%. A los dirigentes políticos irresponsables e impotentes que los condujeron a la ruina, los argentinos les gritan: “¡Que se vayan todos!”. ¡En pocos días, el país cambia cinco veces de Presidente!
2º Acto: “De el infierno al purgatorio” con Néstor Kirchner
Néstor Kirchner, en ese momento poco conocido, es elegido ajustadamente en 2003 como Presidente de la República. Promete sacar al país del infierno para llevarlo al purgatorio. Será mejor enfrentar la crisis, ubicando ala Argentina en el buen camino y devolviéndole la esperanza. Su política es exactamente opuesta a aquella que ha hundido su país. Refirma el papel de la voluntad en política y del Estado en la Economía. Muy sólidamente ensambla el saneamiento financiero y el desarrollo de protecciones sociales, la reconstrucción de la oferta industrial y el apoyo de la demanda popular. Negocia con firmeza y tenacidad una reestructuración radical de la deuda argentina, con una condonación del 75%, finalmente aceptada en 2005 y en 2010 por casi el 93% de su monto total.
Los mercados lo desprecian y, aún hoy, Argentina no tiene todavía acceso a ellos porque le quedan dos litigios para resolver: su deuda con el Club de Paris (6.700.000 millones de dólares sin los intereses), y el desinterés de un pequeño grupo de acreedores que han rechazado la reestructuración (empezando por los fondos americanos Elliot Asociate, un fondo buitre que compró a bajo precio los reclamos pendientes y gasta millones de dólares para que sus abogados multipliquen los procedimientos jurídicos). Pero el crecimiento del 8% promedio, vuelve ala Argentina y se financia gracias al boom de sus exportaciones agro-alimentarias que llenan las cajas del Estado. Sus políticas de apoyo al empleo y el consumo demuestran los gastos productivos y fiscalmente rentables.
En 2006, el país se da el lujo de saldar de un golpe la deuda contraída con el FMI (9.500.000 millones de dólares). El gobierno argentino declara que no es no es cuestión de que los responsables de la catástrofe de 2001 – 2002 metan nuevamente su nariz en la conducción de los negocios públicos. Un ejemplo entre otros: para detener el empobrecimiento masivo de la población argentina y el crecimiento del número de los “sin – techo”, el gobierno decide prorrogar las hipotecas de única vivienda de los pequeños y medianos propietarios ahogados por los créditos inmobiliarios a los que no pudieron hacer frente durante la crisis. El FMI se enoja, protesta por la violación de los contratos y de los sacrosantos principios del mercado. Néstor Kirchner no cede. Lo mismo pasa con el gasto público, concebido como una herramienta de salida de la crisis y recuperación del crecimiento, al revés de las preconizaciones del FMI.
Roberto Lavagna, ex Ministro quien fue, al lado de Néstor Kirchner, uno de los mayores actores de la puesta en marcha del “modelo argentino”, se sorprende hoy en día de que Europa y el FMI empujen a Grecia con planes de un rigor devastador y que no hayan aprendido las lecciones de lo que funcionó en Argentina: “sin consumo, decía él, una economía no crece. Esos programas de ajuste son totalmente inútiles: reducen la demanda mientras que en la recesión el problema es justamente que la demanda es insuficiente. Este fue un error fundamental cometido por el FMI en Argentina y que sigue cometiéndolo”. Comenta con buen tino.
Electo en 2003, con solamente el 22% de los votos, Néstor Kirchner deja el poder en 2007 con una tasa de popularidad superior al 70% y el reconocimiento del pueblo argentino por la eficiencia de un dirigente político que supo asumir sus responsabilidades para salvar al país.
3º Acto: La determinación de un Estado voluntarista.
Cristina Kirchner combatió con vigor, en los años 90, la orientación liberal y las privatizaciones mafiosas del gobierno menemista. Durante su primer mandato ella prosiguió el camino abierto por Néstor Kirchner. La intervención del Estado se mantuvo en el precio de los transportes, de la energía y de los productos alimenticios de primera necesidad. Cristina Kirchner revió la privatización de las jubilaciones, realizada en 1994, y extendió a 3 millones más de argentinos el beneficio de las pensiones nacionalizadas en 2008. Creó un subsidio universal dedicado a las familias pobres con la condición de la escolarización de los niños. Esta “prima” de las “bolsas familia” puesta en marcha en Brasil por Lula permitió a millones de familias de salir de la indigencia invirtiendo en la educación básica en zonas populares.
Profundizó el apoyo del Estado a la reindustrialización del país sin temor a enfrentarse al reproche del “proteccionismo” extendiendo la lista de los sectores en los que las importaciones deben ser rigurosamente equilibradas por las exportaciones o por inversiones en el país. Al presentar, en el pasado mes de febrero, su Plan Estratégico Industrial 2020, Cristina Kirchner no tuvo pelos en la lengua; “el libre comercio no existe en ningún lado” (salvo en Europa donde la ingenuidad es necesaria, habría podido decir….) Está justificado, estima, que la Argentina proteja su industria y sus empleos. Objetivo para su segundo mandato; reducir las importaciones en un 45 % y crear 1,5 millones de empleos. Después de todo, recuerda, los Estados Unidos practican desde el New Deal de los años 30 un eficiente Buy American (compre americano). La Organización Mundial del Comercio y la Unión Europea fruncen la nariz. Brasil –que también se protege- hace pucheros. Pero Electrolux y numerosos fabricantes de automóviles instalados en otros lugares, se establecen en Argentina porque la condición de acceso a ese mercado se vuelve solvente.
Cristina Kirchner: un coraje político que no retrocede ante los brazos de hierro con poderosos intereses.
Cristina Kirchner tiene una cualidad eminente: el coraje político. Algunos le reprochan ir duramente a los conflictos pero los argentinos pagaron muy caro la impotencia de gobernantes que no gobernaban más que para ser doblemente rigurosos. Esto es la lección que saco del severo enfrentamiento que la opuso en 2008, al poderoso sector agro-alimentario que iba viento en contra de su proyecto de aumentar el 10% los impuestos a la exportación se soja.
La soja (lamentablemente en su mayoría transgénica) es la locomotora de las exportaciones argentinas. El país es el 3er. productor mundial y el 1er. exportador en lo que concierne a productos derivados (aceites, harinas), a tal punto que se habla de “sojización” de la economía argentina, lo que significa olvidar que la Argentina es, entre otros rankings, 2º mundialmente en maíz y 5º para el trigo. La demanda china impulsa el crecimiento y el aumento de precio de las materias primas provista de abundantes ingresos fiscales que permiten saldar la deuda, equilibrar las cuentas públicas y financiar los programas sociales.
Pero los grandes propietarios, unidos por los más pequeños, se pusieron de pie contra el proyecto de aumento de impuestos en las exportaciones. Organizaron la crisis. Sus camiones bloquearon la entrada de envíos de alimentos en las villas, empujando a la clase media exasperada a manifestar golpeando sus cacerolas. Después de haber tenido durante largo tiempo la cabeza de los reyes del agro-business, Cristina Kirchner, finalmente tiró la esponja frente a los riesgos de parálisis del país. No ganó esta prueba de fuerzas pero mostró que tenía carácter y no tuvo miedo de enfrentar una impopularidad momentánea.
Ella, sin embargo, ganó luego otro enfrentamiento: con el Banco Central de la República Argentina del que echó al jefe ya que se resistía a aplicar un decreto presidencial que ponía a disposición la ejecución de 6.500.000 millones de dólares, tomados de las abundantes reservas de la Banca(45 mil millones de dólares) para contribuir con el pago de la deuda 2010 El debate se focalizó en la independencia del Banco central, garantizado por la Constitución, y dio lugar a una victoria jurídica y política de la presidenta que tuvo el buen sentido de no dejarse impresionar por el establishment financiero.
Entre los proyectos de su nuevo mandato, otro brazo de hierro se perfila: contra el manejo de los monopolios que controlan la casi totalidad de la prensa escrita y audiovisual, bajo una ley que venía de la dictadura. Yo me quedé helada, en 2007, por el tono agresivamente conservador de los principales medios argentinos. Una nueva ley que favorece el pluralismo será, para la democracia una buena cosa.
La alianza de las fuerzas vivas de la nación.
En 2008, luego de la “crisis del campo”, dijeron que Cristina se había debilitado. En 2009, ella perdió la mayoría en el Parlamento. La muerte de Néstor Kirchner, en octubre de 2010, suscitó una inmensa emoción en Argentina. Cristina viuda valiente, ha sido su beneficiaria, pero ella ha dado prueba de que a pesar de su dolor, ella es una mujer con puño capaz de sostener firmemente las riendas de su país. Su éxito en las primarias de agosto último (50,07% de los votos de la primera vuelta), luego en la elección presidencial, que le dio la ocasión de tener la mayoría de la Cámara de diputados y el Senado, muestra una fuerte aprobación de sus acciones en los medios populares y también en las clases medias que son en Argentina las más desarrolladas de América del Sur. Ella fue capaz de reunir a los intelectuales inicialmente desafiantes.
Los empresarios le agradecen defender ardientemente los intereses de la industria argentina. La juventud se ha movilizado mucho en su campaña, notablemente con el movimiento La Cámpora. Cristina Kirchner, a pesar de la resistencia de loa notables de más edad, ha impuesto en las elecciones locales y legislativas también en los puestos clave de las empresas públicas una nueva generación motivada.
Luces y sombras del kirchnerismo
Seguramente, no se trata de hacer de lo que a partir de hoy llamamos “kirchnerismo” un ejemplo en todos los dominios. La corrupción y el clientelismo continúan marcando la moral de las políticas argentinas (pero en Francia, nuestros líderes actuales tienen, por desgracia, pocas lecciones a dar en éste área…) La inflación, subvaluada por el gobierno, roe las mejoras del poder de compra que da el aumento de salarios regular y de las jubilaciones, atenuando los efectos de una fuerte redistribución social.
El desempleo, bajo el mandato de Néstor y Cristina Kirchner, ha retrocedido fuertemente (7% según las cifras oficiales) pero la pobreza reina todavía en las “villas miserias”, los barrios marginales argentinos, aún si las políticas sociales han mejorado, la vida de muchos pobres y el trabajo informal, sin derechos ni protección, se mantienen. Pero el país puede estar orgulloso de sus resultados y allí existe el sentimiento ampliamente compartido de que el gobierno se ocupa del bienestar del pueblo argentino en todos sus componentes.
La Argentina ha sufrido poco la crisis financiera de 2008 pero una recesión mundial será para su economía un riego mayor. El paraíso de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) y de una agricultura intensiva insensible a los problemas ambientales. La Argentina tiene un camino a seguir para enfrentar el desafío del medio ambiente. Así mismo, si las medidas de protección de los empleos industriales y del equilibrio del balance comercial son legítimas, ellas no eximen de un esfuerzo de competitividad que garantice una prosperidad durable si los frutos son equitativamente compartidos.
Al final, el carácter tan presidencialista del régimen argentino y la tradición bonapartista del peronismo, incluso la izquierda, quienes hicieron de la democracia argentina un sistema evidentemente perfectible. El pluralismo sindical sigue luchando para ser completamente reconocido, como me lo habían explicado ya en 2007 los dirigentes de la CTA, la central de Trabajadores argentinos, que se esforzaba en construir un sindicalismo independiente, al costado de la poderosa y corporativa CGT peronista.
Yo quiero subrayar que, durante sus mandatos, Néstor y después Cristina Kirchner han hecho su prueba de audacia democrática. En particular anulando la ley que amnistiaba a los torturadores de la dictadura y que permitió la apertura de cientos de procesos, aún contra la jerarquía más alta de la dictadura militar. Han hecho de Argentina el primer país de América latina que legalizó el matrimonio homosexual. La prueba de que otra forma es posible: cambiar las reglas del juego.
Pero su aporte mayor, de una actualidad candente a la luz de lo que sucede en Grecia, es haber administrado la prueba de que otra forma es posible, que no es el círculo vicioso de la austeridad y la recesión. A condición de que sus dirigentes clarividentes y enérgicos decidan emanciparse de los conformismos del pensamiento económico dominante y tomen los medios para cambiar las reglas del juego. A condición de que el Estado juegue plenamente su rol de estratega y de conductor de las políticas públicas. A condición de que no se oponga al saneamiento financiero y la inversión social. A condición de hacer un refuerzo de las seguridades humanas una de las palancas para la salida de la crisis. A condición de apoyarse también, para construir un nuevo futuro, en las enseñanzas y las investigaciones que, en la Argentina, han sido descuidadas durante decenios.
La reestructuración de la deuda argentina (¡una herencia de 132 mil millones de dólares de deuda pública exterior!), la más importante de la historia económica moderna, ha sido un acto valiente, radical y necesario. Paul Krugman, Premio Nóbel de economía, recomendó este verano en el New York Times inspirarse para organizar un default en Grecia. Roberto Lavagna, ex Ministro de economía de Argentina, no ha cesado de afirmar, de acuerdo a la experiencia de su país, que es necesario reestructurar la deuda griega del país mientras permanezca en la zona del euro y liberar recursos para mejorar su competitividad y así extraer a su pueblo de la pauperización programada por las curas de austeridad que le son infligidas.
Pero el éxito financiero, económico y social de la reestructuración de la deuda argentina sostenido por las políticas públicas conducidas por Néstor y Cristina Kirchner, han sido una herramienta de reconquista de la soberanía nacional, del relanzamiento del crecimiento industrial y del consumo popular, el mejoramiento de las protecciones colectivas. En forma opuesta al crecimiento de las privatizaciones de rigor que pusieron bajo su tutela a Europa y que el FMI impone actualmente a Grecia. Seguramente, Grecia no es la Argentina, que se ha podido beneficiar de la suba de las materias primas para impulsar su crecimiento y llenar las cajas del Estado. Pero esto hace aun más necesario la voluntad política y económica con que Europa debería apoyar, en lugar de exigir más docilidad a sus mandatos salidos de un modelo que siempre ha fallado y dictados por un sistema financiero con una arrogancia sin límites.
El “retorno de las carabelas”
Europa estaría bien inspirada si mirara aquellos que han tenido éxito como la Argentina y Brasil en una América latina que se tornó hacia la izquierda como lo han demostrado estos últimos años, la creciente mayoría en las elecciones presidenciales: no solamente Argentina y Brasil sino también Ecuador, El Salvador, Perú, Bolivia, Uruguay y otros más. Sean cual fueren las especificidades de los contextos nacionales o las historias particulares de los dirigentes y de los dirigentes elegidos, es la respuesta de la izquierda la que aparece como la más justa, la más eficaz y la más creíble.
Llegó el momento del “retorno de las carabelas”, dicho de otra manera, los tiempos llegaron para nuestra querida y vieja Europa de dejar de reciclar las recetas que no funcionan y de poner una parte de su inspiración en aquellos que hacen del otro lado del océano. La buena nueva de la elección de Cristina Kirchner es que los pueblos no se equivocan y que frente a determinadas dirigencias políticas, los pequeños telégrafos de los banqueros no tienen peso.

Cefid/Ar

diciembre 12th, 2011

Tenemos el agrado de invitar a ud. a la presentación del Documento de Trabajo N° 38

Martes 13 de diciembre de 2011 – 18.30 horas
Archivo y Museo Históricos “Dr. Arturo Jauretche”
Aula Magna “ Arq. Alberto de Paula”
Sarmiento 364, 1er. subsuelo

Documento de Trabajo N° 38

“PLANIFICAR EL DESARROLLO.
APUNTES PARA RETOMAR EL DEBATE”

Autores:

Claudio Casparrino, Agustina Briner, Cecilia Rossi

Asesor de la investigación:
Enrique Arceo
Comentarios a cargo de:

Horacio González ( Director de la Biblioteca Nacional)
Alberto Müller (Profesor de la Facultad de Cs. Ecs.-UBA, Director del CESPA)
Arq. Graciela Oporto (Subsecretaria de Planificación Territorial de la Inversión Pública)

Entrada libre y gratuita (no requiere inscripción previa)

Consultas a: informacion@cefid-ar.org.ar

Aquellos que critican el modelo productivo habría que mandarlos a vivir a España

diciembre 6th, 2011

Por Alejandro Rofman. Investigador del CONICET. Escritor y político.

La implementación del Corralito fue la demostración más evidente de la incapacidad que posee el mercado financiero para regularse a sí mismo. Porque finalmente hubo que apelar a una medida altamente intervencionista –a contramano del espíritu liberal de los noventa– para que no se vaciara de dinero a los bancos privados y al Banco Central. Es decir, fue la más cruda demostración de que el sistema financiero no puede administrarse por su propia cuenta.
Asimismo, no se puede dejar de destacar que se trató de una acción desesperada por parte de quienes custodiaban los intereses del capital financiero para evitar el descalabro, haciéndoles pagar a los depositantes el costo de una política basada en la desregulación financiera de los mercados. Cuando la desregulación se volvió en contra de los intereses de los propios bancos, impusieron el Corralito para evitar que se vaciaran.
En Europa y los Estados Unidos muchos bancos pudieron sobrevivir a la crisis con los fondos públicos que volcó el Estado. Es decir, sobrevivieron por la presencia estatal, también contradiciendo los principios del liberalismo.
Como en la Argentina de 2001, se rescató a los bancos en perjuicio de la población. La percepción de la gente, aquí y allá, es que pagaron justos por pecadores.
Las experiencias de 2001 en la Argentina, y la crisis que atraviesa la Eurozona marcan el fracaso de un sistema económico basado en la preeminencia del sistema financiero. Se trata de un modelo de acumulación que sólo lleva al desastre, porque privilegia la creación del dinero por medio del dinero, de ganancias a través de la especulación y no por la producción y el consumo de bienes.
Pasé el último mes en Italia y España. Un nivel de profunda crisis recorre el espíritu de italianos y españoles. Cuando uno se dispone a hacer un análisis, es difícil pasar por alto el tremendo contraste que existe entre la situación de la mayoría de los países de Europa y las condiciones sociales y económicas actuales en la Argentina. Diría que en Europa solamente Alemania se salva, el resto de los países está tan mal como España e Italia, pero lo ocultan, tratan de no levantar la perdiz.
A todos los que critican la política económica actual habría que ponerlos en un avión y mandarlos a que traten de conseguir un empleo en España, Italia o Estados Unidos. Que intenten conseguir un trabajo durante dos años, a ver cómo les va. La conclusión es que hay un alto nivel de hipocresía en quienes critican la política económica actual.
Publicado el 1 de diciembre de 2011 en Tiempo Arentino

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Acto de cierre de la Conferencia anual de la UIA: Palabras de la Presidenta de la Nación 2011

noviembre 23rd, 2011

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE CIERRE DE LA 17ª CONFERANCIA ANUAL DE LA UNIÓN INDUSTRIAL ARGENTINA, EN LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES

Muchas gracias. Muy buenos días a todos y a todas.

Señor titular de la UIA; señor titular de este Seminario de la UIA; señoras y señores empresarios: en primer lugar quiero felicitarlos por el excelente corto, casi un cortometraje que hicieron ahí con el péndulo, donde me obsequiaron con una de mis obras artísticas favoritas, de Ernesto de la Cárcova “Sin pan y sin trabajo”, que se lo pedí al Museo de Bellas Artes para el Museo del Bicentenario pero no me lo quisieron prestar, es uno de mis favoritos y el excelente por supuesto siempre Antonio Berni con “Manifestación”, que creo que marcan con exactitud desde el arte lo que ha sido la República Argentina y sus frustraciones.

Vos hablabas recién, De Mendiguren, del péndulo como hacía Marcelo Diamand y trajiste una imagen que fue la del 2001, cuando el péndulo se convirtió en maza diría. Porque como el péndulo, Argentina siempre iba y venía, pero nunca llegaba a tocar para destruir, de algún modo luego se reacomodaba a través de alguna medida o baru baru, como suele decir algún secretario de mi gobierno al que todos ustedes conocen y se lo habrán escuchado decir en múltiples oportunidades, pero lo cierto es que en el año 2001 el péndulo se convirtió en una maza y arrasó con la Argentina, casi como esa maza que vimos todos hace unos días que tiró abajo el edificio de Bartolomé Mitre acá en Capital Federal.

Por eso, creo que la historia del péndulo no puede convertirse en la historia de la maza que fue en el año 2001, cuando derrumbó gobiernos y tuvimos 5 presidentes en una semana. De esta Argentina que protagonizamos del año 2003 a la fecha, antes de ingresar en ella, quiero hacerlo en un marco internacional, porque no vivimos aislados, vivimos en un mundo, como recién lo indicaba De Mendiguren, sumamente interconectado y el cuadro de situación global que hoy tiene el mundo es complejo, difícil y por momentos asusta a algunos; no a aquellos que creemos que el problema radica esencialmente en que se están tratando de aplicar viejas ideas para resolver nuevos problemas.

Hace pocos días De Mendiguren y otros integrantes de la Unión Industrial Argentina me acompañaron a clausurar el Seminario del G-20 que agrupaba a los empresarios del G-20 y allí hablé de la situación de un mundo donde su producto global hoy, es decir lo que ustedes producen, sea en producción o en servicios, está casi cuadruplicado en stock financiero, esto es: el spread entre lo que se produce y los recursos financieros es, de 1980 a la fecha, casi 3 veces y media. Por eso utilicé el término de anarcocapitalismo financiero. Es imposible, porque en definitiva el dinero se ha hecho como bien fungible para adquirir bienes o servicios; si yo tengo más dinero que los bienes y los servicios que produzco, más tarde o más temprano la crisis viene y el mundo implosiona. Esa es una de las causas y de las cosas que están pasando en el mundo de hoy.

Más tarde, en el recinto donde nos reunimos los mandatarios del G-20, al cual obviamente ingresamos nosotros únicamente y no lo pudieron ver, la reunión era presidida por un finísimo cartel, como solamente lo pueden hacer los franceses con ese gusto que los ha distinguido en toda su historia, que decía “G-20 Cannes, Nuevo Mundo – Nuevas Ideas”. Lo de Nuevo Mundo me pareció acertado. Ahora, nuevas ideas no escuché ninguna, ni adentro ni afuera. Y creo que este es otro de los problemas que está atravesando el mundo en esta etapa histórica. Porque el mundo no hay que verlo únicamente como una fotografía de lo que nos sucede hoy, el mundo hay que verlo como una película que empezó hace mucho tiempo para poder interpretarlo y decodificarlo, para eso nos sirve la historia, no para recordar lo que hicieron otros, sino para interpretar lo que nos está pasando y lo que nos puede llegar a pasar.

Y si uno observa las grandes transformaciones económicas, que son sociales finalmente, terminaron, epilogaron con una formulación teórica de ese mundo que cambiaba, por ejemplo cuando cayó la monarquía en Francia y surgió la burguesía, a partir de allí surgieron las ideas liberales, surgió el capitalismo, pero primero estuvo el hecho social, histórico y político, y luego el marco teórico en donde se explicaban y se extraían los marcos de solución, de negociación y la ruta por donde seguir aparte de ese marco teórico y esa decodificación.

Lo mismo podríamos decir cuando surge con mucha fuerza el capitalismo y como suele suceder en toda la historia, a cada acción surge una reacción y surge definitivamente a través del marxismo o lo que fue el comunismo, en ese mundo bipolar que atravesamos en toda la segunda mitad del siglo XX.

Pero hubo también un hecho que fue una explotación inhumana que hacía trabajar a pequeños, a mujeres en condiciones que todos vimos en documentales, en películas, del que surgió precisamente la otra idea que le dio un marco teórico a cómo se salía de eso. Y que también fracasó cuando se cayó el Muro de Berlín. Esto está claro, creo que también fracasó y creo que ese triunfo del capitalismo por sobre el comunismo no fue debidamente interpretado por quienes tenían responsabilidades de liderazgos históricos, institucionales y sociales. La gente quería vivir mejor y con libertad, pero también con garantías, seguridades, con equidad y con justicia. Cosa que, a partir de lo que parecía una hegemonía global eterna y bajo la luz del Consenso de Washington y las políticas neoliberales, bueno, ya conocemos como se arrasó América latina.

Me encantó la intervención -ustedes no la pudieron escuchar ni nadie porque fue interna- de la presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, que realmente me emocionó porque explicó lo que habían sido para América latina, para Brasil más concretamente y para Argentina, las políticas del Fondo Monetario Internacional. En Brasil habían significado 20 años de devaluaciones y desastres permanentes y en la Argentina habían eclosionado en el año 2001, algo que impactó fuertemente también esta intervención al señor presidente de los Estados Unidos, porque realmente fue una intervención brillante que tuvo la presidenta de la República Federativa del Brasil.

Entonces lo que sucede es que este mundo nuevo que describía recién De Mendiguren, este mundo de lo que algunos creyeron la primavera árabe, y nos estamos dando cuenta que parece ser, tal como lo había dicho yo, no era primavera, acaba de caer el gobierno que se conformó hace poco tiempo y las primeras elecciones libres que se hicieron en Túnez fueron ganadas por los islamistas moderados, con lo cual creo que estamos ante un problema de liderazgo internacional que no acaba de entender que hay un nuevo mundo, que hay porciones importantes de la sociedad global que no quieren vivir de la misma manera o con las mismas costumbres que vivimos en Occidente, y que a nosotros nos gustan por supuesto pero no tienen por qué gustarles al resto del mundo. Y entonces se comienza a mezclar lo político y lo económico, y no encontramos -yo por lo menos no he encontrado- a nadie comparado a un David Ricardo, a un Adam Smith, a un Carlos Marx que dé un marco teórico a lo que está pasando y entonces permita decodificar por dónde vamos y hacia dónde vamos. Este es el marco de situación que tenemos.

El domingo me comuniqué con el flamante presidente, todavía no porque no lo han electo, Mariano Rajoy para felicitarlo por su triunfo, que todos los diarios argentinos ayer ratificaron de contundente 44 por ciento contra 28 del PSOE, ojalá me hubieran dedicado tapas iguales a mí, pero no importa…yo soy argentina…, se sabe que…, pero bueno, una no tiene que ser envidiosa. Lo llamé a Mariano a quien lo conocía porque lo he entrevistado cada vez que iba a España como líder de la oposición, para felicitarlo, me manifestó que quería venir a la Argentina y además para decirle que tenía una oportunidad fantástica, porque había ganado muy bien, con una mayoría estupenda que le permitía además tener una mayoría absoluta en los cuerpos parlamentarios, lo que seguramente le iba a permitir implementar esas ideas que durante tanto tiempo había querido hacer y el socialismo no lo había dejado y seguramente iba a encontrar las soluciones para España.

Nos despertamos el lunes y hoy con dos sopapos a las nuevas autoridades electas con esa notable diferencia de votos, por los mercados, con lo cual y tal cual lo manifesté en el G-20, los políticos vamos a tener que decidir -yo por lo menos ya he tomado la decisión hace rato- respetar a los mercados pero saber que los que gobiernan son los que son elegidos por el voto popular. Esto lo tengo muy claro.

Volviendo a la Argentina, a nuestra casa que es lo que nos interesa, sé que todos los que me precedieron en el uso de la palabra, el propio cortometraje del péndulo donde muestra lo que ha sido el crecimiento industrial de la Argentina en este modelo argentino, que ha sido un modelo de crecimiento, de generación de empleo y de inclusión social, nos dice además que la actividad industrial ha crecido por sobre la actividad económica. No es casual, tenemos ese nivel de actividad económica porque el crecimiento industrial ha sido más alto que la actividad económica, porque ha sido el que ha generado puestos de trabajo, ha generado un fuerte mercado interno y nos ha permitido hacer ese crecimiento que hasta hoy llevamos en 9 puntos de los últimos 12 meses anteriores y también en lo que va del año; un crecimiento económico importante con una tasa de desocupación del 7.2, la más baja de la serie que debemos seguir bajándola; un crecimiento económico también el más importante de los 200 años y el industrial desde 1900, allí cuando comienza a desarrollarse la industria, también sin lugar a dudas el más importante.

Ahora bien, esto ha sido producto de un modelo macroeconómico que me habrán escuchado manifestarlo en reiteradas oportunidades, no voy a insistir en lo que seguramente también ha dicho Débora, ayer Amado y Julio seguramente también lo debe haber dicho como cada uno en su ámbito de referencia.

Yo quiero referirme a cómo seguimos, que es -me parece- lo que le debe interesar a todos. Y yo quiero rescatar uno de los últimos tramos del discurso de De Mendiguren que habla de innovación. Normalmente cuando me han escuchado hablar a mí de innovación, me he referido a la parte tecnológica, tampoco voy a insistir, saben lo que esta Presidenta, este Gobierno y el anterior presidente pensábamos de la ciencia, de la tecnología, de la innovación, lo que hemos invertido, lo que hemos hecho, de los científicos repatriados, no voy a cansarlos con las cifras y con los comportamientos que ustedes conocen y que además yo lo traduzco en una imagen y en un lugar: Tecnópolis, que es el lugar que yo quiero que defina a la Argentina que va a empezar este tercer centenario.

Sabemos que lo que nos va a dar el salto cualitativo va a ser cuánto seamos capaces de hacer innovación tecnológica y científica. La anécdota de Ford que la podía también trasladar a Bill Gates, hasta que Bill Gates apareció no pasaba nada, y mirá vos lo que pasa hoy. En realidad es ahí donde se invierte y entonces la oferta genera demanda, al revés de todo otro momento económico donde primero tiene que estar la demanda para que los empresarios inviertan. Esto también es otra verdad que no podemos ignorar.

Digo entonces cómo viene esta etapa. Yo la definiría, vos la definiste De Mendiguren, la UIA la definió como la etapa del desarrollo. Me parece una buena definición, pero yo quiero ir un poquito más profundo, yo quiero definirla como la etapa de la sintonía fina. ¿Por qué de la sintonía fina? Porque hasta ahora hemos hablado de industrias, normalmente cada vez que nos encontramos hacemos una referencia a pequeñas y medianas industrias, pero en realidad vamos a tener que comenzar a precisar y a estudiar a cada uno de los sectores bajo un tema central en esta etapa que viene que es la competitividad de la economía argentina, competitividad que solamente es sustentable con inclusión social. Esto lo aclaro porque muchas veces algunos interpretan que competitividad se hace a costa de salarios o se hace a costa de renuncia de impuestos por parte del Estado. Ser competitivo porque el Estado me baja los impuestos, me da exenciones fiscales, me paga subsidios o porque les pago poca plata a los trabajadores, en realidad tampoco parecen formas muy novedosas en materia de innovación para generar competitividad. Por lo cual quiero sentarme en ese concepto de también innovar los comportamientos de cada uno de los sectores. Y yo diría de los 3 sectores fundamentales que conforman este mundo en que estamos aquí, que son ustedes los empresarios, los trabajadores y nosotros, el Estado, como el tercer actor de lo que significa esa trilogía, esa actuación tripartita que ha sido también una de las claves del crecimiento de estos años. El acuerdo que ha sido la política que hemos venido impulsando con las convenciones colectivas de trabajo, con la mejora del salario, con el acuerdo del Estado. Pero ahora hay que comenzar con sintonía fina. ¿Por qué digo esto?

Porque ya no basta con la definición de pequeña, mediana y grande industria. Hay que comenzar a ver por ejemplo en las grandes industrias y sobre todo fundamentalmente en lo que son los grandes temas, inversión, cuestiones salariales, inflación, subsidios, hay que comenzar a hablar y a analizar con sintonía fina. De utilidades, otro tema que tampoco se habla, porque esto también tiene que ver con la economía y creo que a nivel global es una de las claves. Se intenta la fórmula de no tocar utilidades o preservar utilidades fundamentalmente en lo que hace al sector financiero y que la crisis la paguen los que menos tienen. La fórmula de que la crisis se la quieran hacer pagar a los que menos tienen, termina como terminó la Argentina en el año 2001, con la maza pegándole a la pared, no ya el péndulo. Nosotros lo probamos.

¿Qué quiero decir con esto entonces? Grandes empresas que tendremos que comenzar a definir, yo quiero definirlo para que ustedes me entiendan. Por ejemplo esta semana me tocó estar en General Motors en Rosario, en una de las mejores 5 plantas de General Motors, me voy a referir al sector automotriz, un sector muy importante. ¿Por qué? No solamente porque genera gran mano de obra intensiva y altamente calificada, sino porque además no es monopólica; es una actividad donde tienen una fuerte competencia, es más, compiten permanentemente sacando nuevos modelos. Estuve en Peugeot, en 3 de Febrero el día jueves y presentaron su séptimo modelo de auto en estos últimos 8 años. Estuve ayer en Ford Motors Argentina donde inauguraban la fábrica de motores que habían cerrado en el año 1995 y la inauguraban como plataforma global para toda Ford Motors Argentina en los autos que estaban produciendo, inclusive con autopartes y prometiendo alcanzar a partir de este desarrollo, con autopartistas pegados a su fábrica, el 40 por ciento de integración. Con ellos también estamos hablando sobre la balanza comercial para poder equilibrarla durante el año que viene. Y lo pongo como ejemplo porque son grandes empresas que al mismo tiempo generan un desarrollo fundamental de otras pequeñas y medianas empresas como son las del sector autopartista.

Pero también podemos hablar de que ellos, en su gran mayoría además, han reinvertido las utilidades totalmente en la República Argentina. Aprovecho para pasar un aviso frente a tanta cosa que se publica y se dice de modificación, de promoción, de ley, de inversiones y cosas extrañas, que no se va a permitir por ley remitir ganancias, yo creo que ofenden la inteligencia de los argentinos, a mí me preocupa la gente que lanza estas cosas, que lo hace como han lanzado toda clase de rumores en las últimas semanas de los más disparatados, realmente no me preocupan porque sé los intereses que representan; a mí lo que más me preocupa son los tontos que pueden creer cosas como estas, luego de 8 años y medio que lleva este gobierno. Estas son las cosas que me preocupan, porque como decía Perón: “los malos pueden volverse buenos pero los tontos inteligentes es una tarea mucho más difícil e ímproba”.

Entonces les pido a todos que miren lo que hemos hecho, cuál ha sido el comportamiento de nuestro gobierno desde el año 2003 a la fecha ante cada crisis, porque no hemos tenido una sola corrida, estamos por la cuarta o por la quinta, y cuando teníamos muchísimas menos reservas para hacer mención concreta algunas cosas. Así que todos deberían comprender hacia dónde vamos.

Pero me refería por ejemplo al tema de reinversión de utilidades en industrias que precisamente además son grandes industrias, grandes empresas, que además son filiales extranjeras también, podrían hacer su remesa de utilidades a su casa matriz, y sin embargo han optado en seguir hundiendo aquí su dinero y en seguir invirtiendo en mayor tecnología e innovación.

Podemos hablar de alguna otra gran empresa, no voy a hacer nombre de nadie, porque mi interés no es discutir ni pelear con nadie, yo solamente quiero que entendamos las cosas que tenemos que hacer si queremos que este crecimiento siga adelante. Y podemos hablar de alguna otra gran empresa, no importa cuál, que teniendo utilidades muy importantes, de las cuales una parte importante son los subsidios en materia de energía eléctrica, el gas no lo hemos tocado por tratarse de una empresa de insumos difundidos, es decir, que impacta y afecta al conjunto de la economía. Pero estas son las cosas que tenemos que sentarnos a discutir y a hablar para hablar de inversión, para hablar de inflación, en fin, para hablar de todas las cosas que tenemos que hablar muy en serio.

Y yo estoy dispuesta, como está dispuesto todo mi equipo y como lo ha estado siempre, a que abordemos todos y cada uno de estos problemas. No hay que enojarse, no hay que pelearse pero por sobre todas las cosas no hay que hablarse por los diarios, cuando uno quiere solucionar las cosas lo que hay que hacer es tomar un teléfono o ir hasta la oficina del funcionario y hablar con ese funcionario. Nunca vi que nadie solucionara nada por los diarios, al contrario, por los diarios siempre las cosas se complican y más y no revelan por cierto un ánimo de solución.

Los subsidios también: una política que ha sido uno de los pilares del modelo, de aquella Argentina que en el año 2003 se caía a pedazos y que teníamos que subsidiar para mantener o poder incrementar demanda agregada, para mantener competitividad a las pequeñas, medianas y también grandes empresas que venían muy golpeadas. Pero siguiendo con esto de la inversión, esta empresa que en el año 2008 obtiene un 31 por ciento de utilidades en el 2010, un 31 por ciento más que en el 2008, sin embargo invirtió en el 2010 un 35 por ciento menos que en el 2008.

¿Qué es lo que quiero decir con esto? Que nosotros tenemos que saber que para mantener el modelo tenemos que seguir reinvirtiendo para poder seguir ampliando nuestra capacidad productiva, no solamente para este fuerte mercado interno, que fue el que nos permitió sortear la crisis del año 2009, sino el que nos va a permitir -a través también de un proceso de integración generoso entre los países del MERCOSUR – tener un potente mercado intrazona América del Sur. De allí van a venir las soluciones y no de ninguna otra parte. (Aplausos).

Tocando también el tema inversión, que el Estado por cierto ha incentivado, a través de un Banco Nación que hoy debe constituir, me atrevo a decirlo – no veo a Juan Carlos Fábrega, pero por ahí debe estar, decime si miento – un 30% de la economía real. ¿Estamos bien si decimos un 30% de la economía real? Y a través, por ejemplo, del Programa del Bicentenario, de financiamiento productivo, pero bueno, cuando el “Vasco” hablaba de innovar comportamientos, por allí cuando en estos últimos días se producen algunos acontecimientos y comenzamos a cruzar la información de los créditos que habíamos otorgado en el Bicentenario encontramos que algunas empresas grandes, de servicios, de producción – no importa tampoco cuál – habían comprado igual cantidad de dólares o más de la que nosotros les habíamos prestado en pesos a tasa negativa. Digo: el péndulo me parece que lo debemos controlar entre todos, sobre todo entre los que más pueden mover la economía, que no son miles ni millones, son muy pocos (Aplausos).

Creo que es hora que hablemos con sinceridad, sin enojarnos, ya aprendí a no enojarme, ya nada me enoja. Después de lo de él no me enoja más nada, nada más que lo de él me enojó, pero bueno, ya está. Así que tengan la certeza absoluta de que van a encontrar una Presidenta abierta a todas las ideas pero fundamentalmente a seguir sosteniendo a rajatabla esa demanda agregada, ese poder adquisitivo de las clases más vulnerables que son las que no tienen capacidad de ahorro. Ellos no me hacen contado con liqui, en realidad contado con liqui ahora después de algunas reformas que hemos hecho en el Central no lo puede hacer nadie, pero ya van a encontrar seguramente desde el sector financiero alguna forma. También estaremos atrás de ellos. No son los jubilados de la mínima los que me remesan o atesoran billetes o utilidades en portafolio o cambian de portafolio.

Entonces yo creo que tenemos que ser todos muy sinceros, es cierto que vivimos en una economía bimonetaria, la verdad que lo bueno sería, como hace Brasil y como hace cualquier país del mundo, vivir en la economía nuestra, pero les reconozco algo, esa idea de la cultura bimonetaria tiene también una raíz histórica, desde el año 1930 aproximadamente a la fecha nuestra moneda ha perdido 13 ceros, ¿escuchás Vasco? 13 ceros perdió nuestra moneda. Esos 13 ceros cimentan la desconfianza de los argentinos y es la obligación de todos revertir esta historia, porque yo no creo que nos haya caído la oportunidad ni que tengamos una oportunidad, yo creo que nosotros los argentinos hemos creado la oportunidad en estos ocho años con un modelo virtuoso, industrial, de generación de empleo, para poder salir adelante como lo hemos hecho.

Por eso digo la etapa de la sintonía fina, por eso quiero hablarles también a los empresarios del tema de las utilidades. ¿Qué empresario no quiere tener utilidades? Todos queremos ganar plata, lo que vamos a tener que medir en este mundo es una utilidad que tenga un estándar más o menos internacional, pero lo cierto es que las utilidades de las empresas argentinas están todas por encima de los estándares internacionales; no me molesta, les reitero, no me molesta en tanto y en cuanto esa utilidad por encima de estándares internacionales no provoque situaciones como las que viven en Europa o Estados Unidos de un fuerte endeudamiento del resto de la sociedad, porque vamos, el dinero que no está acá se va para allá y entonces hay que explicar parte del formidable endeudamiento de las economías públicas y de las economías familiares precisamente en estas cosas.

Afortunadamente una de las lacras más importantes que nosotros tuvimos en toda nuestra historia, que fue la deuda externa, hoy el peso de la deuda es mínimo prácticamente, permítanme que encuentre el papel para decirlo con toda las letras: disminución de la deuda externa total, pública y privada en relación al producto bruto a 32,2%, yo creo que de la Baring Brothers para acá no se reconoce una relación de PBI similar. La deuda pública en moneda extranjera se redujo al 27,5% del PBI, o sea nuestro endeudamiento público en moneda extranjera, esto es dólar, moneda de reserva, moneda de emisión, es 27,5% del PBI, cuando era del 106% en el 2003 y se estima que a fin de año la proporción de la deuda pública en moneda extranjera que estará en manos del sector privado será sólo el 8,7% del PBI, el otro está dentro del sector público en distintas instituciones.

Esto no es una cuestión menor, si a esto sumamos las reservas, si a esto le sumamos un superávit comercial, porque no sé si se los habrá explicado Mercedes Marcó del Pont cuando estuvo ayer, pero si uno ve como una línea, imaginen una línea recta horizontal donde la parte de arriba es depreciación de la moneda y la parte de abajo es revaluación de la moneda; si observamos el ciclo entre el 2007 y el 2011 respecto de los otros países de la región, Brasil Chile, Perú, Colombia, México inclusive, vamos a ver serrucho. ¿Por qué el efecto serrucho que es se revalúan, se devalúan, se revalúan, se devalúan? Porque el ingreso de sus capitales es de carácter financiero y por lo tanto su volatilidad depende de la volatilidad de los mercados. Si ustedes observan la línea argentina nunca la van a ver en la línea de la revaluación de la moneda, siempre la van a ver en la línea de depreciación de la moneda, tal vez no con la intensidad que querrían todos los exportadores, pero entonces que no me vengan a hablar de inflación después, porque si yo no tengo controlada también la variable del dólar, vamos muchachos, dos más dos es cuatro y todos sabemos que terminan referenciando los precios de los bienes y de los servicios en dólares, pongámonos de acuerdo porque no se puede tener la chancha, los 20 y la máquina de hacer chorizos, hay que tener un adecuado timing de cómo se manejan cada una de esas variables. Porque también quiero aclararles que nuestro modelo es un modelo de crecimiento, no de metas de inflación, el modelo de metas de inflación es el método del Consenso de Washington que llevó a la destrucción de la región, nosotros creemos en el crecimiento, en el trabajo y en la inclusión, y vamos a seguir esta línea.

Por eso es importante hablar de estos temas sin tabúes y entonces observar en esta línea imaginaria cómo Argentina ha tenido una política absolutamente previsible en su tipo de cambio, que precisamente ha sido otro de los pilares del modelo. Y hablando de esto, superávit comercial, porque nuestros dólares son comerciales, son dólares reales de la diferencia entre lo que vendemos y lo que compramos, y estamos ya sin contar los últimos dos meses del año en 9.373 millones. Yo me acuerdo que cuando habíamos hecho la estimación con Amado, con Débora, con el Secretario de Comercio, nos habíamos dado por contentos con cerrar el año a 8.500, nos dábamos por satisfechos porque el crecimiento del sector industrial había sido impresionante.

Otra cosa que también le expliqué al presidente del los Estados Unidos, esto lo puedo contar porque lo dije en público a los periodistas. La verdad Presidente es que yo no entiendo cómo hay algunos congresistas americanos que nos quieren bajar franquicias por 30 millones de dólares, cuando el déficit comercial de Argentina y el superávit comercial de Estados Unidos en la balanza bilateral comercial, es de más de 4.000 millones de dólares. Fíjense ustedes, por eso digo el tema de las incorrectas lecturas y de las viejas recetas. Cuando Argentina estaba en crisis en el 2003 nosotros teníamos un superávit comercial con Estados Unidos de 1.126 millones de dólares, que se mantuvo, un poco más o un poco menos, a medida que iba pasando cada año lo íbamos reduciendo y en el 2006, después de la reestructuración de la deuda, donde se lanza con fuerza la reindustrialización del país, es allí donde comienza a ser superavitaria la balanza de Estados Unidos. ¿Por qué? Porque nos venden valor agregado, nos venden las maquinarias y los fierros que todavía no construimos en la Argentina porque tenemos un proceso de desindustrialización de décadas y ellos tuvieron la suerte de tener un proceso en industrialización desde la Guerra de Secesión en adelante. Nosotros perdimos en Caseros, ellos ganaron la Guerra de Secesión y por eso fueron la potencia industrial más fuerte del mundo. No hay misterio para esto, la historia lo explica claramente. Entonces digo: ¿cómo puede ser que un país que está comprando a ese país valor agregado por mucho más de 4 mil millones de dólares, no nos deje entrar limones o carne? Limones, que somos los primeros productores mundiales, le vendemos los limones a Coca-Cola y nos dicen que tenemos barreras fitosanitarias por los limones nuestros. Se sonrió el Presidente cuando le dije eso, se ve que entendió, afortunadamente, porque realmente ¿qué va a pasar si nos sacan la franquicia por 30 millones de dólares? Van a venir los señores afectados por los 30 millones y van decir señora, por qué en lugar de comprarle esto y esto a Estados Unidos no le compra a los rusos, a los alemanes, a los franceses, porque hoy deben estar de sale por así decirlo, porque hoy comprar maquinaria es sale en todas partes. Esto significa que muchas veces no se entiende, no se ve y no se puede ver, no es una cuestión de buenos y malos, ya aprendí hace mucho tiempo que en economía y política no hay buenos y malos, hay nada más.

Y entonces este fuerte, y volviendo al superávit comercial que también ha sido uno de los pilares que sostenemos a rajatabla y por eso la política de administración de comercio, porque señores también quiero notificarles que el mundo ha pasado a una etapa de administración de comercio, y si se me permite de bilateralización de las relaciones comerciales, algo que también todos deben advertir con claridad. Y nosotros aquí en América del Sur tenemos la posibilidad de ir a la inversa en la región con comercio intra zona porque tenemos lo que quiere todo el mundo: energía, alimentos y la capacidad suficiente para transformarlos y darles valor agregado, también con la administración lógica de que muchas cosas que vendemos las estamos vendiendo a los que también venden cosas que quieren colocarnos acá. Por eso es muy fina la sintonía que hay que hacer, y muchas veces me decías, Vasco, de cuidar los modales, las formas, es cierto, pero muchas veces sobre todo, no en el mundo exterior, aunque también en el mundo exterior, aquí también es un poco la fuerza lo que define las cosas, no seamos ingenuos, sonrisitas está bien, pero mucha fuerza y mucha firmeza, y si podemos tener mejores modales los vamos a tener y mucho mejor y bienvenidos, pero sepamos que lo importante es defender el interés de todos los argentinos que es lo que realmente estamos haciendo.

La otra cuestión que desvela permanentemente al sector empresarial en conversaciones o manifestaciones y que hace a la competitividad de la economía, y que también hace a la inclusión social, es el otro actor, porque hasta ahora estuve hablando del sector empresario; el otro gran actor de esta película que son los trabajadores y sus dirigentes sindicales. Sé que estuvo hablando aquí no sé si hace un rato…, ¿está el compañero secretario general de la CGT? ¿No, se fue? Bueno, seguramente les debe haber hablado de la ley de distribución de ganancias, por lo menos yo lo veo todos los días en los diarios y lo leo con mensajes hacia el ejecutivo y hacia los dirigentes del Ejecutivo así que calculo que les debe haber hablado a ustedes también porque son los que tienen que pagar las ganancias, en todo caso o distribuirlas, así que descuento que lo debe haber hecho, pero si no lo hizo les voy a decir lo que yo opino acerca de esta cuestión. Si la economía pudiera regirse por leyes sancionadas por el Parlamento, no tendríamos necesidad de tener una UIA ni una CGT ni montón de cosas, la economía realmente se rige por otras leyes, pero fundamentalmente el modelo, este modelo, se ha regido por algo que ha sido muy virtuoso, que ha sido el acuerdo entre los trabajadores y los empresarios en convenciones colectivas que implican no solamente cuestiones salariales sino también condiciones laborales, que también tienen un fuerte impacto económico, porque algunos miden solamente salarios, pero determinadas condiciones laborales también implican un determinado costo al sector empresario que debe ser merituado en el marco de lo que es la administración de una empresa. Yo sinceramente creo que aquellos empresarios, de hecho ya hay empresas que lo están haciendo, que han acordado con sus trabajadores distribuir las utilidades, me parece muy bien, estoy muy de acuerdo porque creo que los trabajadores que participan en las utilidades defienden más a la empresa, se ponen la camiseta, creo que es muy bueno, pero eso es una cosa que tienen que decidir entre los empresarios y los trabajadores, no la puede imponer el Estado por la fuerza a través del Parlamento, imposible hacerlo en otro ámbito que no sea el Parlamento por otra parte. (Aplausos)

Entonces creo que la distribución de utilidades, es más, la distribución de utilidades en algunas empresas, de las grandes sobre todo que son las que más posibilidades tienen, porque también seamos sinceros, cuando estamos hablando de distribución de las utilidades no estamos hablando de todas las empresas y de los millones y millones de trabajadores argentinos, estamos hablando de aquellos que tienen la suerte de trabajar en empresas que pueden tener por su actividad, aunque no tengan gran volumen de empleados, o por la magnitud del volumen de la empresa, la posibilidad de distribuir, pero esto no es aplicable a todos los trabajadores, ¿cuántos se podrían ver beneficiados? Y la otra cuestión que se debería resolver es cuando la empresa tiene pérdidas porque hay una crisis o un problema qué es lo que hacemos con esto. Por eso creo que son cosas que tienen que acordarlas como lo han hecho hasta ahora entre los trabajadores y el sector empresario. Pero creo que es un método que debe ser analizado en ese ámbito.

Y también, hablando de la cuestión, es importante señalar la necesidad de defender las conquistas laborales. Esta Presidenta antes de ser Presidenta fue legisladora nacional, fui diputada en el período 1997 al 2001 y fui senadora también. Con motivo de la ley de flexibilización laboral del doctor Erman González, entonces creo que ministro de Trabajo si mal no recuerdo, esta persona que era diputada, junto con los otros tres diputados de la provincia de Santa Cruz y uno más de Entre Ríos, que estábamos todos en el bloque oficialista pero éramos una suerte de sub-bloque, durante un mes estuvimos sin dar quórum para la flexibilización laboral en aquella oportunidad, creo que fue en 1998 si mal no recuerdo. Me vinieron a ver, menos desde el Vaticano todos, dirigentes sindicales, dirigentes políticos, cónyuges de dirigentes políticos, hoy en retiro efectivo, en fin, de todo un poco; teléfono, llamadas, que vayan, que bajen, que por favor que se cae el mundo, no estamos de acuerdo en que el problema sea flexibilizar y explotar a los trabajadores para mejorar las condiciones de la Argentina. No dimos quórum durante un mes y terminó dando quórum otro dirigente que no tenía absolutamente nada que ver con nosotros. La segunda oportunidad, que terminó en escándalo y creo que fue el principio del fin del gobierno que se inició en el año 1999, de la Alianza, fue el escándalo del Senado, que fue del Senado porque en Diputados hubo un sector muy importante que nos opusimos. Ahí debo reconocer que los mismos que me pedían que aprobara la flexibilización en 1998 estaban de este lado y pudimos reunir una masa crítica que impidió que los sobornos fueran de senadores y diputados, nosotros votamos en contra. Con lo cual, y a mí me tocó ser una de las espadas más fuertes, fui la última que hablé esta tarde, ese día hablé siete veces en el bloque, la última fue a las siete de la tarde cuando los dirigentes sindicales estaban reunidos en la Casa de Gobierno firmando lo que nosotros no queríamos que se firmara, lo denuncié y fui duramente criticada por otra diputada también cónyuge de otro miembro del sector sindical.

Quiero contar esto porque nadie puede, no por lo menos honesta y sinceramente, decirle a esta Presidenta que no defiende los intereses de los trabajadores. Porque además fue este gobierno, uno puede ser dirigente sindical y gritar toda la vida, de hecho muchos gritaron durante muchos años y no obtuvieron nada; tuvo que venir un gobierno porque estas cosas se arreglan o se desarreglan desde el Estado; tuvo que venir un gobierno a restituir la negociación colectiva salarial; tuvo que venir un gobierno a fijar todos los años el salario mínimo vital y móvil, que es el mejor de toda Latinoamérica; tuvo que venir un gobierno a mejorar la situación de los jubilados, que tenían congelados sus haberes durante décadas, e incorporar a millones de personas que por efecto de privatizaciones, de falta de trabajo, por desidia de sus patrones que no habían aportado, no podían llegar a esos beneficios.

Por eso creo que tengo, sin ser dirigente sindical pero sí siendo trabajadora toda mi vida, porque he trabajado desde los 18 años, creo que tengo pergaminos suficientes para acreditar que siempre he defendido los intereses de los trabajadores y que no soy neutral en el conflicto, que siempre voy a estar del lado del sector más vulnerable. Pero también sé como Presidenta de todos los argentinos que hoy no solamente tengo responsabilidad frente a ustedes empresarios, frente a los millones de trabajadores que tienen un trabajo registrado, bueno, que pueden tener obra social, que pueden tener un abogado que los defienda, tengo también responsabilidad frente a millones de argentinos que todavía tienen trabajo en negro o que todavía no han conseguido un trabajo y el Estado tiene que pagarles la asignación universal por hijo. Por eso me siento con la responsabilidad de los 40 millones de argentinos.

Y en ese sentido también una cosa que se ha venido dando y que hace también a la competitividad de la economía – y que tenemos que dialogarla seriamente – el conflicto laboral que es siempre entre la patronal y el sector obrero, por condiciones de trabajo, por mejoras salariales, por el derecho a huelga. ¿Quién puede negar el derecho a huelga? Un derecho constitucional para defender lo que uno quiere ganar, lo que uno quiere lograr, pero últimamente asistimos a prácticas – y ya que vos hablabas De Mendiguren de innovación de comportamientos – donde los conflictos ya no son ni siquiera con la patronal o con el Estado, son intersindicales, de encuadramiento, de quiénes son mis afiliados o quiénes dejan de ser y paralizamos la actividad de una empresa o de toda la actividad económica. Esto no es conflicto laboral, esto es conflicto sindical (Aplausos).

El conflicto laboral siempre se da entre el patrón y el obrero, pero cuando se da entre dos sindicatos porque se están tironeando los trabajadores no podemos hablar de un conflicto laboral, pero esto le hace perder competitividad a la economía, nos para la economía en muchas ocasiones. Entonces también creo que son prácticas como tampoco – por ejemplo – acatar las conciliaciones obligatorias, que es el gran instrumento. De acuerdo también es el período de los 15 días en el que sentamos a los patrones y a los obreros a tratar de negociar y solucionar el problema porque nuestra vocación es de solucionarlo y hacerlo siempre no solamente a favor de quién tiene razón, sino también que la razón vaya de la mano de la justicia, porque muchas veces hay razones legales que no van de la mano de la justicia y tenemos que lograr vincular estos dos conceptos: que la solución de esos conflictos vaya de la mano de la legalidad y de la legitimidad para poder seguir – como vos decías – tocando una buena partitura. “Vasco”, yo estoy de acuerdo con lo de la partitura.

Por eso quería decirles también mi opinión sobre estas cosas, que muchas veces la sufre el propio Estado como empleador en empresas de servicios y la necesidad entonces de que esta partitura – que yo comparto absolutamente – es la partitura que quiero que toquen. Pero miren, se los pido no desde el patriotismo, no se lo pido desde la sensibilidad, se los pido desde la inteligencia para seguir sosteniendo un mismo modelo, tener esa misma partitura, pero esa partitura la tienen que tocar, además de los empresarios, de los trabajadores, los sindicatos, del Estado, el resto de la República Argentina. Porque la República Argentina no es solamente la Presidenta de la República, son también los gobernadores, son también los intendentes. Miren lo que nos está pasando ahora aquí, y lo pongo a título de ejemplo nada más, en la Ciudad de Buenos Aires, la ciudad, la región y la jurisdicción más rica del país: 35.000 dólares de ingreso per cápita frente a 9.000 dólares de ingreso per cápita del resto del país y el 53% de los subsidios está colocado prácticamente aquí, o una buena parte.

Estamos queriendo hacer cumplir una ley que es la ley de transferencia, además de la autonomía de la Ciudad, por la cual reclaman y con mucha razón reclaman por la autonomía de la Ciudad quienes la representan y que han sido también votados por el 60 o sesenta y pico por ciento de los votos en la doble vuelta y respetamos también esa autoridad, pero lo cierto es que hay leyes y acuerdos y hay una lógica, que es la transferencia de los subtes que queremos que se haga a la Ciudad de Buenos Aires, en la cual les hemos ofrecido seguir con el subsidio la mitad todo el año, darle los más de 1.800 millones de pesos en obras gratis, sin cobrarlos, terminar la línea E, que es también la obra más importante que se está haciendo en subtes. Y bueno, si no lo pueden hacer el primero de diciembre, como queríamos, lo podrán hacer el 15, o a fin de mes pero no en el 2017. No le estamos pidiendo que vayan a negociar con el Club de París, no le estamos pidiendo que vayan a hablar con Christine Lagarde, al Fondo Monetario Internacional, le estamos pidiendo que se hagan cargo de los subtes, que además funcionan únicamente en la Ciudad de Buenos Aires, que me ayuden también a poder conducir la Argentina. Y este ejemplo lo quiero transmitir a todos los gobernadores, a todos los intendentes, porque si no en realidad se hace muy difícil, sobre todo para quienes durante mucho tiempo criticaron muy duramente los subsidios y hoy quieren extenderlos hasta el 2017. Entonces, pongámonos de acuerdo, yo podré tener muchos defectos y tengo millones de defectos, sé que algunos no me tragan ni con… pero mentirosa no soy y la verdad que siempre dije lo que pienso y por decir lo que pienso siempre tuve bastante dolores de cabeza.

Entonces yo lo que pido a todos es esto que pedía mi querido amigo De Mendiguren: innovación en los comportamientos, innovación en las cabezas, no nos va a servir de nada la innovación científica, tecnológica, que tengamos terneros clonados, vacas clonadas, autos que vuelen, cohetes espaciales que transporten gente al espacio. No nos van a servir de nada los cohetes espaciales si no innovamos el comportamiento. Porque ese péndulo que se convirtió en maza, en el 2001, no fue ni más ni menos que el producto de nuestro propio comportamiento como nación y como país, durante los 200 años de historia.

Así que para no dar más la lata y agradecerles esta invitación quiero decirles finalmente que yo siento a mi país con mucha fuerza y me siento con la inmensa responsabilidad, la más grande porque soy la Presidenta, en la pirámide de poder te tocó ese lugar, quiero que sepan que conmigo siempre van a tener una persona con la cual van a poder dialogar, con la cual van a poder hablar, pero cuando hablemos de economía yo voy a hablar con números y quiero que cuando ustedes me vengan a hablar a mí también me hablar con números, y contemos todos los números: los de las utilidades, lo que hemos invertido, lo que tenemos que hacer, de la competitividad y que nos sentemos en la mesa a discutir seriamente. Vamos a poder acordar porque yo no quiero, ni creo sinceramente – viendo cómo está el mundo – que ninguno de ustedes quiera volver al mundo que alguna vez vivimos, en el cual muchos de ustedes, algunos pintaban fábricas. Allá lo veo a mi amigo de Santa Fe, que pintó la fábrica cuántas veces porque no tenía nada que hacer, pero vivías en Santa Fe y vivías un poco más tranquilo en un pueblo, acá en la Capital Federal, quien era político, empresario o banquero no la pasaba bien, más o menos lo que está pasando en Wall Street, lo que está pasando en España, lo que está pasando en Grecia. Y yo no quiero que esto vuelva a pasar en mi país, y esto depende nada más ni nada menos de los que estamos aquí y también de muchos que están afuera. Me refiero afuera del recinto, no afuera de lo que es la estructura productiva argentina porque todos los que estamos adentro de la estructura productiva argentina tenemos la inmensa responsabilidad con los que todavía están afuera.

Por eso quiero agradecer la invitación a la clausura de este Seminario de la Unión Industrial Argentina (UIA) y decirles a todos los industriales argentinos, a todos los productores, a todos aquellos que generan bienes, servicios de toda índole y de toda gama que en mí siempre van a encontrar a una Presidenta dispuesta a seguir invirtiendo y trabajando por el país, porque creo sinceramente que el crecimiento, la inclusión, el desarrollo del mercado interno, el aumento de las exportaciones es lo que nos ha valido que muchas veces hoy nos miren en el mundo con asombro; antes para criticarnos, ahora para ver cómo hicimos -como dijo mi querido amigo Felipe Calderón, también en la misma reunión el Presidente de México – pero sin vanidades y sabiendo que nos hemos equivocado y seguramente nos seguiremos equivocando, pero ayúdennos entre todos a que todos nos equivoquemos menos, porque ninguno puede tirar la primera piedra.

Muchas gracias y muy buenos días a todos y a todas. (Aplausos).

CEFID/AR

noviembre 18th, 2011

Tenemos el agrado de invitar a ud. a la presentación de los Documentos de Trabajo N° 36 y 37
Jueves 24 de noviembre de 2011 – 15.30 horas
Archivo y Museo Históricos “Dr. Arturo Jauretche”
Aula Magna “ Arq. Alberto de Paula”

Sarmiento 364, 1er. subsuelo
- 15.30 hs: Documento de Trabajo N° 37

“LA REGULACIÓN DE LA BANCA EN ARGENTINA (1810-2010). DEBATES, LECCIONES Y PROPUESTAS”
Autores:

Guillermo Wierzba y Rodrigo López

Comentarios a cargo de:

Norberto Galasso ( Historiador, Director del Centro Cultural Enrique Santos Discepolo)
Carlos Heller ( Diputado nacional y Presidente del Banco Credicoop )
- 17.15 hs: café

- 17.30 hs: Documento de Trabajo N° 36

“SECTOR FINANCIERO ARGENTINO 2007-2010. NORMALIZACIÓN, EVOLUCIÓN RECIENTE Y PRINCIPALES TENDENCIAS”

Autores:

Claudio Golonbek y Pablo Mareso

Comentarios a cargo de:

Alan Cibils ( Director de la Licenciatura en Economía Política del Instituto de Industria de la Universidad Nacional de Gral. Sarmiento)
Juan Carlos Fábrega ( Presidente del Banco de la Nación Argentina)

Entrada libre y gratuita (no requiere inscripción previa)

Consultas a: informacion@cefid-ar.org.ar

ANTES FUE MARIANO, AHORA ES CRISTIAN FERREYRA

noviembre 18th, 2011

Por Carlos Girotti (*)
La denuncia del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE – Vía Campesina) no puede ni debe ser una denuncia más. Y no sólo porque el crimen que denuncia jamás tendría que caer en la impunidad, sino porque este crimen viene a sumarse a la inquietante serie de hechos que preceden al momento en que Cristina Fernández de Kirchner asuma su segundo mandato presidencial.
Una patota de sicarios irrumpió en la modesta vivienda que la familia Ferreyra posee en la Comunidad San Antonio, a 60 kilómetros de la localidad de Monte Quemado, y asesinó al joven Cristian, dejó muy mal herido de bala a otro joven que lo acompañaba, mientras que un tercero fue brutalmente golpeado. El asesinato se perpetró a sangre fría, con certeros disparos de escopeta, y luego los criminales partieron como si nada. El MOCASE – Vía Campesina identificó a los agresores como Javier y Arturo Juárez, dos individuos al servicio del empresario José Ciccioli, oriundo de Santa Fe, quien compró un campo de 2000 hectáreas en el que, vaya la casualidad, viven 600 campesinos desde hace muchos años. La organización viene denunciando la existencia de una política de amedrentamiento que como antecedentes reconoce la detención arbitraria de Ricardo Cuellar, el atentado a la FM Pajsachama, la quema de ranchos y pertenencias de campesinos. Todo esto al compás del tendido de alambrados y cierre de los caminos vecinales que les impiden a los pobladores del lugar el libre tránsito por las tierras que habitan.
La expansión sojera, que a su paso no trepida en talar montes autóctonos ni en desplazar a la última frontera a economías regionales asentadas en una producción diversificada, tampoco ha dudado en emplear la violencia. Ya son muchos los casos en los que comunidades de pueblos originarios acaban en la mira de esta saña voraz y ahora, con el caso del campesino Cristian Ferreyra, suma otra víctima fatal. El juez penal Alejandro Fringes Sarria, de Monte Quemado, no obstante la cantidad de denuncias formuladas por los campesinos en orden a la sucesión de atropellos que vienen padeciendo, no ha tomado ninguna medida precautoria para impedir que se consumara este asesinato. Es más, el MOCASE – Vía Campesina compromete a la Dirección de Bosques de la provincia toda vez que ha sido la autoridad que permitió el desmonte en las tierras de la Comunidad San Antonio, allanando de este modo el camino para la ejecución de la escalada intimidatoria.
Está claro que hay una cadena de omisiones y complicidades manifiestas que, de modo urgente, debe ser rota. Pero, más allá de esta invocación, la profundización del proyecto iniciado en 2003 –que la enorme mayoría de los ciudadanos ha ratificado como mandato para el próximo período presidencial- vuelve a ser cuestionada y este hecho no puede pasar desapercibido. El asesinato de Cristian, como el de Mariano Ferreyra hace ya más de un año, viene a sumarse a la acción desplegada por estos días para intentar demostrar que la estatización de Aerolíneas Argentinas ha sido un error del gobierno nacional e, incluso, se agrega a la ola de rumores y noticias catastrofistas que procuraron –sin éxito- deslegitimar las políticas oficiales en materia de control del mercado de divisas y de fuga de capitales. Ya la semana pasada, en esta misma columna, se advertía respecto de la sorprendente reaparición de personajes como Alfredo De Angeli en consonancia con la decidida intervención gubernamental para impedir el terrorismo del dólar. Pero la muerte de Cristian Ferreyra es una advertencia de otro tenor: es la prepotencia brutal de quienes no están dispuestos a aceptar que la disputa por el excedente y, en consecuencia, los avances en materia de ensanchamiento de la democracia real que de dicha disputa se derivan, comprometa sus intereses.
Sería un gravísimo error confundir la advertencia criminal con un tema exclusivamente vinculado a un tema policial. Esa advertencia proviene de la razón última de quienes, de un modo u otro, se sienten o se saben partícipes de un poder que está más allá de la voluntad popular. Podrá ese poder mostrarse edulcolorado, en más o en menos, en los artículos editoriales de los grandes medios; podrá, incluso, hacer de cuenta que el gobierno de los banqueros griegos es una realidad que no les compete aunque la envidien como horizonte posible; pero lo que ese poder no puede es impedir que su accionar criminal sea condenado como se merece.
La condena, es preciso decirlo cuantas veces sea necesario, no es patrimonio exclusivo de sus víctimas directas; hoy es una responsabilidad de todo aquel que sepa que el proyecto de país que fue recientemente plebiscitado en las urnas no debe quedar únicamente al cuidado del gobierno nacional. Para cuidarlo y hacerlo avanzar es imprescindible que la voluntad mayoritaria adquiera la envergadura de un bloque popular activo. Aquí comienza a plantearse, en términos históricos concretos, la posibilidad de crear una nueva relación entre los legítimos representantes y los representados. Esta relación, que también en términos históricos entrara en crisis hace una década, hoy tiene la oportunidad de ser recreada, pero no ya en beneficio de los poderosos de siempre sino de quienes fueron sometidos por éstos a lo largo de todo la historia.
El asesinato de Cristian Ferreyra, por ende, es un crimen contra la posibilidad histórica de convertir a la democracia en una relación de poder antitética a la de quienes usufructuaron para sí los principios de la igualdad, la equidad y la soberanía. Debe haber juicio y castigo para los criminales, pero este clamor, aun cuando se consume, no puede quedarse en el umbral de la prisión de los asesinos. Si llegara sólo hasta allí; si se detuviera en la frontera de lo penal, la próxima víctima podrá tener el nombre de democracia. Es verdad que no hay recetas ni manuales para impedir eso, pero este pueblo ya es poseedor de una larga memoria y, como mínimo, es hora de apelar a ella.-
(*) Sociólogo, Conicet. 17 de noviembre de 2011. ARTÍCULO PARA DIARIO BAE